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Ecoturismo | áreas protegidas

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Esta página fue realizada gracias a la colaboración de:

Germán Daniel Tisera (germantisera@hotmail.com)
Juan Pablo Scalzadona (jscalzadona@sinectis.com.ar)
Alumnos del Instituto Jesuita Sagrada Familia -
Buchardo 1719 – Bº Pueyrredón

    Parques Nacionales

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  30. Monumentos Naturales

  31. Laguna de los Pozuelos (Jujuy)
  32. Bosques Petrificados (Santa Cruz)
  33. Ballena Franca Austral (mar Argentino)
  34. Otras Reservas Naturales

  35. Reserva Natural e Histórica Martín García
  36. Reserva Natural estricta El Leoncito
  37. Area Natural Cerro Uritorco
  38. Punta Tombo
Parque Nacional Iguazú

El Parque Nacional Iguazú fue creado en 1934, con el objetivo de proteger la selva sobtropical que sus límites albergan junto con la exuberante cantidad de especies vegetales y animales. Muchos ecologistas consideran el parque como la única área de expresión que protege el ecosistema de selva subtropical en el sudoeste del país.

El Parque posee una de las mayores reservas forestales de América del Sur y uno de los últimos locales de protección ambiental del Paraná. Con una área de 185 mil hectáreas en Brasil y 55 mil hectáreas en Argentina, el Iguazú protege en su territorio especies exóticas de fauna y flora de los dos países. La rica biodiversidad del Parque atrae investigadores de todo el mundo.

Descripción General:

El P.N. Iguazú está enmarcado en una de las regiones naturales de mayor riqueza faunística y florística de la Argentina: la Selva Misionera, que fuera de los límites de nuestro país lleva el nombre de Selva Paranaense. Teniendo como límite natural al norte el río Iguazú, el Parque es mundialmente conocido por la belleza y majestuosidad de las Cataratas del río homónimo. Pero esta característica de su paisaje constituye una pequeña parte de la enorme importancia biológica de esta área natural. Dentro de sus límites hallaremos una completísima muestra de la flora y la fauna que tiempo atrás ocupara la mayor parte de la provincia de Misiones. La gran diversidad de ambientes permite la existencia de una variadísima vida animal y vegetal que puede agruparse según el área que ocupan.

Los propios saltos de agua albergan una vegetación especialmente adaptada a esa constante humedad y al golpe terrible de las aguas. Aves como el Vencejo de Cascada nidifica y reposa sobre los verticales paredones rocosos junto o detrás de las caídas de agua, mientras que las enormes bandadas de Jotes de Cabeza Negra revolotean sobre las Cataratas aprovechando el empuje de las masas de aire ascendente desplazadas por el agua en constante movimiento. Animales de hábitos acuáticos como el Yacaré Overo o de Hocico Ancho o el ya casi desaparecido Lobo Gargantilla habitan los cursos de ríos y riachos. Seguramente nos llamará la atención la gran cantidad de islas que pueblan el curso superior del río Iguazú, inmediatamente por encima de los saltos de agua . Estas islas están totalmente cubiertas por un tipo de selva diferente a la del resto del área. Allí se crea un ambiente propicio para el desarrollo de plantas que son exclusivas de estos sitios y no se encuentran en otros lugares del país. No resulta llamativo entonces el hecho de encontrar especies de anfibios y aún de aves estrechamente ligadas a este ambiente. Sobre las costas del río Iguazú y sus tributarios hallaremos una densa selva ribereña enriquecida con especies de las zonas más altas que, al igual que el sistema de islas vecino, está sujeta a periódicas inundaciones. Tierra adentro encontramos la máxima expresión de la selva misionera con toda su riqueza y diversidad biológica. La gran cantidad de estratos de vegetación que posee, ofrece una casi ilimitada gama de recursos alimentarios, refugios, etc.. Esto permite la convivencia de una enorme cantidad de especies animales que se distribuyen los "departamentos" de los distintos pisos de un "edificio" imaginario. Con un poco de atención podremos observar a los animales que se mueven en el "techo" de la selva, a unos 20 metros de altura, los que recorren los troncos de los árboles, que viven en los cañaverales y los esencialmente terrestres que habitan el suelo de la selva.

Ubicación: Noroeste de la provincia de Misiones, Dpto. Iguazú. Se encuentra ubicado a 302 Kilómetros de Posadas y a 14 Kilómetros de Puerto Iguazú, ciudad que junto a Foz do Iguaçu (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay) conforman las "tres fronteras".

Superficie: 67.620 ha (53.309 corresponden a la categoría de Parque Nacional y 6.336 a la de Reserva Nacional), de las cuales 53.309 corresponden a la categoría de Parque Nacional y 6.336 a la de Reserva Nacional.

Fecha de creación: El Parque Nacional Iguazú fue creado el 9 de Octubre de 1934 con el fin de proteger la exuberante selva subtropical que rodea las Cataratas del Río Iguazú como así también sus especies animales y vegetales características. En el año 1984 fué incluído como Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Ley de creación: El parque fue creado bajo las disposiciones de la Ley Nacional Nº. 12.103

Ente administrador: Administración de Parques Nacionales

Fundamentos de su creación: Proteger el magnífico marco paisajístico de las Cataratas del Río Iguazú, junto a la exuberante Selva Subtropical que las rodea, con sus especies animales y vegetales características.

Historia- antecedentes de su creación: La historia del Parque Nacional Iguazú está íntimamente ligada al nacimiento del actual sistema de áreas protegidas de la Argentina, ya que fue el primero del norte del país y el segundo en la historia de nuestros Parques. El famoso arquitecto paisajista de origen francés que residía en Argentina, Carlos Thays, fue enviado a la región en 1902 por el Gobernador del entonces Territorio de Misiones y el Ministerio del Interior, a fin de trazar un plano de las ya conocidas Cataratas del Iguazú. Thays debía proyectar las obras que permitirían el acceso de los visitantes a los saltos y las que aseguraran la permanencia de los mismos en ese hermoso paraje. Una extensión de tierras de unas 75.000 ha de superficie, que incluían a las Cataratas, fueron adquiridas en 1907 por Domingo Ayarragaray.

Posteriormente, en 1909, por ley nacional, se realizaron las reservas de tierra en torno a las Cataratas, a fin de establecer en ellas un Parque Nacional. Es por ello que en 1928 el Gobierno Nacional adquirió las tierras pertenecientes a la sucesión Ayarragaray.

Unas 55.000 ha fueron destinadas al futuro Parque Nacional y otras 20.000 las cedió al Ejército. Estas últimas fueron anexadas a las primeras en 1934. Esto significa que el Parque Nacional Iguazú como tal fue planificado con anterioridad a su creación definitiva, que recién tomará forma a partir de 1934 con la creación de la Dirección de Parques Nacionales. El artífice y pionero de este proceso fue Thays, quien realizó el primer proyecto de creación y ordenamiento de un Parque Nacional en el país. A partir de 1984 fue incluído en la Lista de Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Clima : Privilegiado por la exhuberancia de la naturaleza, Puerto Iguazú tiene todavía otro punto extremadamente favorable para una ciudad turística: el clima subtropical húmedo. En el verano, los termómetros registran temperaturas que oscilan entre los 25 a 45 grados centígrados, en promedio. No hay estación seca definida. El invierno no llega a ser riguroso y las heladas son poco frecuentes.

La región sufre la influencia de los Ríos Iguazú y Paraná y también del lago de la represa Hidroeléctrica de ltaipú, responsable por el aumento de la humedad en esta área.

Los vientos predominantes son del Norte, Este y Noreste, con medía anual de 21,0 Km/h.

Bioma: Selva Misionera o Selva Paranaense.

Flora: El Parque cobija en su interior un santuario natural denominado selva, la que suele atemperar el clima, reduciendo los extremos de calor, actuando como abrigo contra el frío y manteniendo la elevada humedad ambiental, creando el ambiente propicio para el desarrollo de una gran variedad de especies vegetales, unas 2000, que crecen en múltiples formas.

La riqueza florística de la Selva Misionera sorprende hasta al lego en la materia. Se conocen unas 2000 especies de plantas vasculares, entre las que se hallan unas 90 de árboles de gran porte, y alrededor de 150 especies arbóreas menores y arbustivas. Por definición, una selva está compuesta por numerosos estratos de vegetación, cada uno caracterizado por un grupo particular de especies, tanto animales como vegetales.

El llamado dosel o techo de la selva está situado entre los 10 y 20 metros de altura, y lo conforman especies arbóreas de gran porte como el Guatambú Blanco, el Laurel Negro y la Cancharana. Los acompañan dos Palmeras: la Pindó y el Palmito, junto al Aguay, el Laurel Amarillo y el Peteribí. Superando esta densa capa se encuentra el estrato de los emergentes (los gigantes de la selva) formado por el Palo Rosa, el Incienso, el Ibirá-pitá, el Rabo Molle, el Alecrín y el Timbó. El estrato intermedio está constituido por todos los renovales de las especie mencionadas, por árboles de menor porte, y por los llamativos Helechos Arborescentes, vestigios vivientes de épocas prehistóricas. Por debajo de este estrato hallaremos el arbustivo, dominado entre otras numerosas especies, por las bambúseas (parientes de la caña Bambú) como la gigantesca Caña Tacuaruzú, las menores como la Yatevó y Tacuapí y la trepadora Tacuarembó. Estas especies forman frecuentemente cañaverales impenetrables. El estrato herbáceo, está compuesto principalmente por gramíneas (pastos) y se encuentra tapizado por materia orgánica en descomposición, sobre la cual proliferan infinidad de líquenes, musgos y hongos (esta microcomunidad forma el llamado estrato muscinal). Una enorme variedad de plantas que se aferran a troncos y ramas constituyen el estrato de las epífitas. Finalmente, y conectando esta multitud vegetal se encuentran las lianas y enredaderas que vegetan sobre las ramas de los árboles más altos y descienden con sus raíces hasta el suelo selvático.

Fauna: En su interior el parque cobija no solo las Cataratas, sino también un santuario natural denominado selva.

Muchos elementos se conjugan para crear este ecosistema protegido, que le brinda a los turistas y habitantes del lugar, paisajes de gran atractivo y elementos que se sintetizan en parajes desconocidos y en algunos casos inexplorados.

Dada la gran cantidad y diversidad de alimentos y refugios ofrecidos por la selva, la fauna es igualmente variada y abundante. Se han registrado 448 especies de aves, 80 de mamíferos y un número mayor de peces, batracios y reptiles, a esto debe sumarle una gran cantidad de lepidópteros ( mariposas y polillas).

Los mamíferos se distribuyen en todos los estratos vegetales, y muchos de ellos tienen en común características determinadas por el medio selvático que habitan: su favorable disposición hacia el agua y facilidad para desplazarse a través de la densa vegetación.

A pesar de la gran diversidad de especies de animales, se los puede agrupar de acuerdo al sector en el que se desarrollan habitualmente. Por encima del techo vegetal, se encuentran las aves rapaces como el Águila Harpía, Águila Monera, y las Águilas Crestudas, que utilizan las copas de los árboles emergentes, vigilando los movimientos de especies arborícolas, que constituyen su alimento. En el dosel selvático, encambio, se mueven las aves principalmente frugívoras, como por ejemplo: los Tucanes Toco o Grande, Rojo y Amarillo, Arasaríes y una enorme variedad de pequeñas aves multicolores como los Tangaráes y Fruteros.

Más en la parte inferior, se encuentran las especies de hábitos especialmente terrícolas, con poca capacidad de vuelo, que recorren el suelo de la selva, como por ejemplo los inuambúes, el mayor de los cuales es el Macuco.

Otro espacio muy habitado es el acuático, con innumerables riachos y el mismo Río Iguazú. Las Cataratas han constituido una barrera entre el río superior e inferior durante muchos milenios, razón por la cual, la fauna de peces ha evolucionado separadamente y en forma diversificada.

Se encuentran bien diferenciados en dos grupos: los que habitan aguas arriba de las cataratas y los de aguas abajo. Esa formidable barrera natural ha permitido la diferenciación de especies exclusivas del curso superior del río Iguazú, ya que hasta allí no llegan los grandes peces carnívoros del Paraná, como el Dorado. La fauna del río inferior, constituida por Surubies, Pacues, Sábalos y Pirañas, nunca ha podido llegar al río superior donde Chanchitas de colores, Tarariras, Dientudos y Moncholos caracterizan a los habitantes de esa parte del río. Entre los reptiles se destaca el Yacaré Overo.

En todos los estratos selváticos están presentes los anfibios, los reptiles (culebras y víboras) algunos de los cuales son muy venenosos como la Yararacusú.

Como ya se ha mencionado, muchas especies de mamíferos están adaptados a condiciones semiacuáticas de vida como por ejemplo la curiosa Cuica de Agua, de la familia de las comadrejas, el Lobito de Río y el ya escasísimo Lobo Gargantilla.

Entre los carnívoros se distinguen, el Yaguareté o Tigre americano, que está acompañado por el Puma, el Ocelote, los gatos menores como el Chiví, Margay y Yaguarundí, el Hurón Mayor, el Mayuato, el Perro o Zorro Vinagre, entre otros.

Entre los vertebrados de tierra firme figuran el Tapir o Anta, el Oso Hormiguero Grande, las Corzuelas, de las cuales hallamos dos especies: la Enana y la Colorada el Pecarí Labiado, la Paca y el Agutí.

Las especies de hábitos arborícolas forman otro grupo aparte, como el Oso Melero o Tamanduá, el Coatí, el Coendú, y el Mono Caí.

El elenco faunístico se completa con una cantidad aún no determinada de insectos. Miles de especies pueblan los ríos, la selva y el suelo. La familia más vistosa es sin duda la de las mariposas; algunas sorprenden al visitante por su tamaño, otras por su gran variedad de colores y formas.

Problemas de conservación: Dentro del Parque existen numerosos problemas de conservación que afectan directa o indirectamente al paisaje, la flora y la fauna nativas. En primer lugar la enorme y creciente afluencia turística ha motivado el deterioro del sector conocido como "Área Cataratas". La construcción del Hotel Internacional y la infraestructura de atención al visitante, los estacionamientos, los puestos de venta de todo tipo, sólo por mencionar algunos ejemplos, han generado la acumulación de basura, el pisoteo de la vegetación, el cambio de hábitos de especies animales silvestres y por supuesto un impacto visual negativo en el paisaje. La fauna ya no sufre la caza furtiva dentro de los límites del Parque debido al estricto control que realiza el cuerpo de Guardaparques.

En cambio, la ruta nacional 101 que atraviesa al Parque por la mitad, de oeste a este, constituye un problema aún mayor para la fauna nativa. Miles de animales son atropellados todo los años en esta ruta. Reptiles, anfibios, pájaros y mamíferos de gran porte como Tapires, Osos Hormigueros y hasta Yaguaretés han sido encontrados muertos a todo lo largo de su recorrido. La extracción furtiva de Palmitos se convirtió en una amenaza para las perseguidas poblaciones de esta palmera silvestre y ha ocasionado enfrentamientos armados entre los Guardaparques y los pobladores rurales implicados. El borde este del Parque sufre una constante presión por parte de las zonas limítrofes profundamente modificadas por las actividades humanas. Por ejemplo, las plantaciones de Coníferas llegan hasta el mismo borde del área protegida, afectando la continuidad de ambientes naturales necesaria para la subsistencia de la enorme biodiversidad que habita el Parque. La situación de aislamiento se agrava cada vez más, en proporción al avance constante del hombre sobre la Selva.

Yacimientos arqueológicos/paleontológicos: No posee.

Itinerarios: Paseos Inferiores: Partiendo desde el mirador, que recuerda por su figura a un faro y se destaca del entorno por su color blanco, se desciende por numerosas escalinatas (algunas fueron talladas en la misma roca) hacia el río Iguazú y se transita por un bello sendero pedestre. Rodeado de la exuberante selva podrá disfrutar de una íntima visión de la parte inferior de los saltos. Comenzando la visita por el salto Lanusse y pasando por el Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, llegará a un espléndido punto panorámico desde donde tendrá una primera vista de la Garganta del Diablo. Avanzando un poco más se observa la Isla San Martín y a su derecha el Salto que lleva el mismo nombre. Al final del sendero se encuentra el Salto Bozzetti . Si permanecemos demasiado tiempo terminaremos totalmente mojados, pues allí el rocío producido por el choque de las aguas con las rocas forma una tenue pero incesante lluvia continua. Descendiendo por el sendero hacia la Punta Peligro podrá, si en ese momento se encuentra habilitado, navegar por el río Iguazú y cruzar a la isla San Martín. Ya de regreso pasaremos por el Salto Dos Hermanas, donde podrá gozar de un refrescante baño en la enorme pileta natural que se forma en su base.

Paseos Superiores: Partiendo desde el mismo sitio antes mencionado recorrerá, como el nombre de los paseos lo indica, la parte superior de las caídas de agua. El punto de observación desde un nivel más alto cambia por completo la visión del paisaje. Verá prácticamente a sus pies despeñarse las turbulentas aguas, para caer con furioso estruendo a 60 metros más abajo. De esta manera visitará nuevamente el Salto Dos Hermanas, el Bozzetti, el Chico, que serán un pequeñísimo adelanto de la insuperable y máxima maravilla de las Cataratas del Iguazú: la Garganta del Diablo. Los saltos, cuyo número varía de 260 a 160 según el nivel del río, se originan por una gigantesca falla geológica que produce el desnivel del terreno. Este enorme barranco de 2.700 metros de largo, tiene la forma de dos arcos unidos en un extremo por una herradura por la que cae el curso principal del río. En ese preciso sitio, donde el agua cubre un recorrido vertical de 70 metros, nos sorprenderá el ensordecedor bramar de las aguas, permanentemente cubiertas por densas columnas de vapor que despide el formidable choque del líquido con las rocas. Esta es la famosa Garganta del Diablo, cuya parte principal la conforma el Salto Unión, por el que pasa el límite entre Argentina y Brasil. Ruta 101: Partiendo desde el Hotel Internacional y pasando el acceso al Aeropuerto, ingresaremos en la ruta nacional 101 como si nos dirigiéramos a Bernardo de Yrigoyen. No olvidemos que debemos transitar a bajas velocidad para evitar atropellar algún animal silvestre que, si tenemos suerte, veremos cruzar delante de nuestro vehículo. A lo largo de la ruta podremos apreciar un corte transversal de la selva, dejando a la vista los numerosos estratos vegetales que la componen. Asimismo, desde los puentes de arroyos como el Ñandú, Ibicuy, Central, Santo Domingo, se hallarán completas muestras de la selva ribereña o bosque en galería que ocupa las márgenes de los cursos de agua de la región. Unos kilómetros antes de llegar a nuestro punto de llegada, la Seccional Yacuy, nos maravillaremos al encontrar al borde mismo del camino gigantescos árboles que alcanzan los 30 o más metros de altura y cuyos troncos superan holgadamente el metro de diámetro. Se trata de los perseguidos Palos Rosa, cuya madera de primerísima calidad los ha llevado casi al borde de la desaparición. Junto a estos árboles viven, en llamativa asociación, los Palmitos. Esta palmera, a pesar de su delgado tronco de unos 15 a 20 cm de diámetro puede alcanzar alturas de hasta 15 o 20 metros. Su población silvestre también ha sufrido la depredación por el valioso cogollo comestible. Al llegar a la Seccional Yacuy apreciaremos con tristeza cómo la acción del hombre ha hecho retroceder al maravilloso mundo selvático, que apenas puede sobrevivir fuera de los límites de este Parque.

El Río Iguazú: La belleza del ballet de las aguas varía según el caudal del Río Iguazú. El volumen medio es de 1,2 millones de metros cúbicos por segundo. En la época de creciente ese número llega a triplicarse. Ya en el período de sequía, los hilos de agua dejan al desnudo las rocas, esculpidas por una secuencia de erupciones volcánicas ocurrida hace aproximadamente 120 millones de años.

Las Cataratas del Iguazú son su mayor atracción. . Al ser declaradas por la Unesco en 1986’ como Patrimonio Natural de la Humanidad el Parque transformó Puerto Iguazú en una ciudad símbolo de la conservación ecológica.

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Parque Nacional Chaco

UBICACIÓN: Centro-este de Chaco, Departamentos Sargento Cabral y Presidente de la Plaza.

SUPERFICIE: 15.000 hectáreas.

AÑO DE CREACIÓN: 1954

LEY DE CREACIÓN: Ley Nacional Número 14.366.

ENTE ADMINISTRADOR: Administración de Parques Nacionales.

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN: Proteger un muestrario de los ambientes naturales que ocupan los terrenos altos del centro de Chaco, representativos del Chaco Húmedo o Chaco Oriental, en una región profundamente modificada por el hombre.

CLIMA: Subtropical con veranos calurosos e inviernos secos y templados.

BIOMA: Chaco Húmedo o Chaco Oriental.

DESCRIPCIÓN GENERAL: A pesar de su relativamente pequeña superficie, este Parque protege una completa muestra de los ambientes típicos del Chaco Oriental. En el centro, el este y el sur del área hallaremos un tipo de bosque llamado localmente "Monte fuerte". Allí se destacan enormes ejemplares del Quebracho Colorado Chaqueño, que en algunos sectores forman comunidades casi puras (Quebrachales). Al oeste, ocupando sectores bajos del terreno que se inundan parcialmente en épocas de grandes lluvias, encontraremos los palmares de Palma Blanca o Caranday, que crecen junto a extensos pastizales naturales. Este ambiente recibe el nombre técnico de "sabana con Palmeras". Asociado al curso del Río Negro, que surca el Parque por su ángulo noreste hallaremos otro ambiente natural. Formando una estrecha franja se desarrolla una densa Selva en Galería con árboles que llegan a los 15 metros de altura. Existen también zonas de transición entre el Monte Fuerte y la Sabana con Palmeras, donde se presenta un bosque bajo abierto, formado por palmeras Caranday, árboles de menor porte y arbustos. Los ambientes acuáticos están representados por los esteros, cañadas y lagunas. Mientras los esteros se mantienen a lo largo del año, las cañadas se forman durante las grandes lluvias, para luego desaparecer en las sequías. El cuerpo de agua más importante del Parque es la Laguna Panza de Cabra. Ubicada al sur, es el mejor sitio para observar las huellas de los numerosos animales silvestres que se acercan a sus orillas para beber.

FLORA: Están presentes en el Parque la mayoría de las comunidades vegetales típicas del Chaco Húmedo o Chaco Oriental, como son: el Monte Fuerte , las Selvas en Galería, las Sabanas con Palmeras y los esteros, cañadas y embalsados, asociados a los cuerpos de agua. Los dos primeros ambientes comparten la mayoría de las especies vegetales, variando solamente en la abundancia. Ambos ambientes presentan estratos de vegetación bien diferenciados. El estrato superior está formado por árboles de gran porte que llegan a alcanzar los 15 metros de altura.

Entre ellos podemos mencionar al Quebracho Colorado Chaqueño, el Guayacán, el Espina Corona y el Quebracho Blanco. También está presente el Lapacho (Rosado y Amarillo), que durante su floración de destaca de la masa uniforme de color verde, con su copa poblada de flores de color rosado o amarillento, según la especie. El estrato inferior, que varía entre una altura de 8 a 12 metros, está compuesto principalmente por ejemplares jóvenes de las especies del estrato más alto. Estos a su vez son acompañadas por el Algarrobo, Guayaibí, Itín y Guabiyú, entre otras especies. Por último está presente un estrato más bajo, formado por especies arbustivas y pequeños árboles de 2 a 5 metros de altura. La sabana con Palmeras se ubica en sectores planos que pueden llegar a inundarse. La Palmera Caranday o Palma Blanca puede alcanzar los 12 metros de altura y su tronco alrededor de 30 centímetros de diámetro. Entre las palmeras, formando una franja de transición entre este ambiente y el Monte Fuerte, vegetan Algarrobos, Aromos, Tuscas y otros arbustos menores que conforman, en conjunto, el llamado Bosque Bajo Abierto. Entre las comunidades acuáticas características se encuentran los camalotales, los embalsados, formados por un denso colchón flotante de materia vegetal, los pajonales, los pirizales, los totorales, etc. . Una enorme variedad de especies acuáticas, tanto flotantes como arraigadas, conforman estos ecosistemas.

FAUNA: La fauna está representada por especies de pequeños y mediano porte. Esto se debe principalmente a la escasa superficie que presenta el Parque, que es insuficiente para vertebrados mayores, que necesitan amplios territorios de caza. Debemos sumar a esto las profundas modificaciones que sufrió el paisaje desde principios de siglo. Esto llevó a la desaparición de la región de numerosas especies animales, ya sea por la caza directa o por la destrucción de su hábitat natural. Un triste ejemplo de esto es el Yaguareté que no pudo subsistir en una región tan densamente poblada. Los ejemplares supervivientes de esta especie se vieron obligados a alimentarse de los animales domésticos, ya que sus presas naturales desaparecieron por la caza o buscando otros hábitats sin modificar. De esta manera fueron perseguidos sistemáticamente hasta su total exterminio. De todas maneras, esta pequeña superficie remanente de un ambiente que ocupara todo el este de Chaco, aún mantiene algunos de sus elementos faunísticos típicos. Un ejemplo de ello son el Mono Carayá , el Gato Montés, el Coatí, el Aguará-Popé, el Guazuncho o Corzuela Parda, entre otros, que habitan las áreas boscosas. En los ambientes acuáticos hallaremos una gran diversidad de aves y al roedor más grande del mundo: el Carpincho. Las áreas abiertas son el mejor sitio para buscar las manadas de Ñandúes y las Chuñas, de largas patas rojas.

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN: El parque fue creado en pleno desarrollo de la explotación forestal de la zona, precisamente para salvaguardar una muestra del implacable avance de la deforestación que modifico para siempre a toda la región. Es por ello que el parque hoy esta sufriendo las consecuencias de ese inadecuado uso de las tierras. Rodeado de campos que han sido totalmente deforestados, zonas agrícolas y ganaderas, que sostienen una importante población rural el parque constituye una isla en el mar del paisaje construido por el hombre. No es casualidad, que el problema más grave que aqueja al parque sea el efecto de insularización tan temido en cualquier área protegida. La primer consecuencia de ello es no poder mantener poblaciones importantes de vertebrados de gran aporte, especialmente carnívoros. El limite del parque con el mundo exterior esta constituido por fuertes alambrados. Esto impide la entrada del ganado doméstico y de pobladores que buscan madera o leña dentro del área. Hasta hace poco tiempo vivían allí pobladores intrusos con sus ganados, los que finalmente fueron reubicados en otros terrenos fuera de los límites del mismo. A pesar del alambrado no dejan de producirse conflictos con los pobladores locales por ingresiones furtivas.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS / PALEONTOLÓGICOS: No posee.

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Parque Nacional Mburucuyá

Este Parque surge de la donación de tierras efectuada por el Dr. Troles M. Pedersen a la Administración de Parques Nacionales. Con una superficie de 15.060 hectáreas, se encuentra ubicado en el noroeste de la Provincia de Corrientes, en el Departamento Mburucuyá.

UBICACIÓN: Noroeste de la provincia de Corrientes, Dpto. Mburucuyá.

SUPERFICIE: 15.060 hectáreas.

AÑO DE CREACIÓN: Aunque formalmente el Parque aún no está creado, se toma como fecha de "nacimiento" el mes de noviembre del año 1991, momento en que el Dr. Pedersen formaliza la donación a la APN de las Estancias Santa Teresa y Santa María de su propiedad. En ese mismo año el directorio de la APN acepta la donación y comienza las gestiones frente a las autoridades provinciales, logrando en junio de 1995 la cesión de jurisdicción a la Nación de las tierras involucradas en el proyecto.

LEY DE CREACIÓN: Acéptase la cesión efectuada por la provincia de Corrientes al Estado nacional, mediante las Leyes Nros. 4930 y 5194, de un área ubicada en el Departamento de Mburucuyá, declarándola como Parque Nacional Mburucuyá.

ENTE ADMINISTRADOR: Administración de Parques Nacionales.

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN: Conservar una muestra representativa del mosaico de ambientes del noroeste de la provincia de Corrientes, que ocupa una considerable superficie y que presenta un muy buen estado de conservación.

CLIMA: Cálido - Subtropical sin estación seca.

BIOMA: Selva Misionera o Selva Paranaense, Espinal y Chaco Oriental.

DESCRIPCIÓN GENERAL: El Parque Nacional Mburucuyá, el primero de la provincia de Corrientes, está enmarcado en una región profundamente modificada por las actividades humanas que vienen realizándose desde hace varios siglos atrás. Es por ello que hoy en día ya no se encuentran en el noroeste de la provincia predios de tamaña superficie y con ambientes naturales tan poco alterados. La minifundización, o sea, la subdivisión sucesiva de los campos en lotes cada vez más pequeños, provocó la transformación masiva de la naturaleza local. El desmonte permitió la instalación de cultivos y de pasturas implantadas para alimentar a la creciente cantidad de cabezas de ganado doméstico. Gracias al sabio manejo que hiciera el Dr. Pedersen de su propiedad, actualmente podemos disfrutar del paisaje original de la zona, tal como lo hicieran famosos viajeros y naturalistas del siglo pasado, como el francés Alcides D'Orbigny. El paisaje es en su mayor parte llano y presenta un vistoso mosaico de ambientes. Por el norte encontraremos, en las partes altas, densos quebrachales de Quebracho Colorado Chaqueño y palmares de Palma Blanca , acompañados por pastizales inundables que ocupan los bordes de los esteros. En la zona central nos sorprenderá la densidad de lagunas casi perfectamente circulares, rodeadas de bosques húmedos. Estos representan a la más norteña Selva Misionera, que alcanza estas regiones en forma de isletas (llamadas localmente "capones") dispersas en un paisaje abierto. También hallaremos extensos pastizales con palmares de Yatay (la misma palmera que se encuentra en el P.N. El Palmar, provincia de Entre Ríos) y bosques bajos y espinosos que representan al Espinal Mesopotámico. A medida que nos acercamos a los cuerpos de agua del Parque, observaremos una enorme variedad de ambientes acuáticos, característicos del Chaco Húmedo u Oriental. Esteros, bañados y los típicos embalsados, cubren tanto los pequeños riachos y lagunas como los extensos Esteros de Santa Lucía. A pesar que los mayores vertebrados de la región ya han desaparecido por la persecución humana, aún es posible encontrarse con Carpinchos, Coipos, Lobitos de Río, Monos Carayá Yacarés, etc.. La diversidad ambiental del área permite la convivencia de una gran variedad de aves, pudiendo observar tanto las de hábitos acuáticos como las que ocupan pastizales, bosques y selvas.

FLORA: La principal característica del Parque es su variedad de ambientes, estando presentes elementos florísticos de la Selva Misionera, el Espinal y el Chaco Oriental. La Selva Misionera se encuentra formando manchones o isletas, con especies como el Alecrín, la palmera Pindó, el Timbó, el Ibapoy, que conforman el estrato arbóreo de mayor porte. En el sotobosque hallaremos densos cañaverales de la gigantesca Caña Tacuaruzú que alcanza los 10 metros de altura. El Ambay vegeta en la orillas de estas isletas, cerca de los cuerpos de agua.

El estrato arbóreo se completa con especies originarias del Chaco Oriental, como el Aguay-morotí, el Espina Corona, el Guayaibí, el Viraró, entre muchas otras especies. En el estrato herbáceo hallaremos a la Ortiga brava, de anchas y urticantes hojas. Las epífitas son muy abundantes, destacándose la presencia de numerosos cactus, helechos, claveles del aires, además de lianas y enredaderas. El Chaco Oriental está representado por bosques secos entremezclados con palmares y sabanas. Los primeros están compuestos por los Quebrachos Blanco y Colorado Chaqueño, el Ñapindá, el Chañar, el Algarrobo Blanco, el Ñandubay , el Guaraniná, entre otros árboles. El piso del bosque está frecuentemente tapizado de densos caraguatales que los hacen prácticamente intransitables para el visitante. Mención aparte merece la enorme variedad de plantas acuáticas que ocupan lagunas, riachos, esteros y embalsados. Pajonales, juncales, totorales, huajozales, camalotales, son acompañados por especies flotantes como la lenteja, el helechito y el repollito de agua. Los vistosos palmares de Yatay con pastizales y los bosques bajos y espinosos de Ñandubay y Espinillo, representan al Espinal. Estos ambientes se ubican en las lomadas arenosas y sectores no inundables del área.

FAUNA: Las confluencias en la zona de variados ambientes, algunos de origen tropical y húmedo y otros más sureños secos, hacen del Parque un sitio que posee una alta diversidad faunística. Como ejemplo de lo anterior expondremos algunas cifras que son elocuentes por sí solas. Se ha detectado la presencia de 29 especies de Peces, que representan el 36 % de las citadas para el sistema de los Esteros del Iberá; 21 Anfibios, que representan el 30% de las citadas para la provincia de Corrientes, 10 Reptiles , que representan el 30% de las citadas para la provincia de Corrientes, 291 Aves, que representan el 70% de las citadas para la provincia de Corrientes y 36 Mamíferos, que representan el 36% de las citadas para la provincia de Corrientes. De todas maneras, quedan aún muchos estudios adicionales por realizar, lo que seguramente permitirán agregar nuevas especies al elenco faunístico del área. Entre los Anfibios se destaca la Ranita de Pedersen, que fue redescubierta para la provincia de Corrientes y constituye una variedad nueva que lleva el nombre del botánico que diera origen a este Parque. En las costas de los esteros, riachos y lagunas observaremos asoleándose a los Yacarés Negro y Overo. El primero es en la actualidad más abundante, ya que el Overo fue perseguido en toda la región desde tiempos históricos, por poseer un cuero de mejor calidad que su congénere. La Curiyú, corpulenta boa acuática que llega a alcanzar los cuatro metros de longitud todavía se la encuentra en los cuerpos de agua vegetados. Entre las aves hallaremos las selváticas, como el Tucán Grande, las de pastizal como el Ñandú, las acuáticas como el Tuyuyú o Juan Grande (una enorme cigüeña que se alimenta de peces), y una infinidad de pequeñas especies que pueblan todos los ambientes del área. Los mamíferos acuáticos como el Carpincho, el Coipo y el Lobito de Río están a sus anchas. El Aguará-Guazú, enorme zorro de color rojizo y patas negras, es muy raro en toda la provincia, pero aquí se lo ha visto en repetidas ocasiones. Las isletas boscosas son recorridas por el Zorro de Monte, el Mono Carayá o Mono Aullador, que forma grupos familiares muy bullangeros, el Aguará Popé y la Corzuela Parda o Guazuncho.

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN: A pesar de la presencia de un Guardaparque y sus dos ayudantes, aún se registran casos de caza furtiva dentro del área. La ingresión de los cazadores se produce por el sector de más difícil control dada su inaccesibilidad: los ilimitados Esteros de Santa Lucía. También suelen ingresar por el sector norte, ya que en las cercanías se encuentra la localidad de Manantiales. No faltan las ocasiones en las que se han encontrado Yacarés o Carpinchos baleados a los costados del camino de acceso, evidenciando que se trata de pobladores de la vecina ciudad de Mburucuyá. Afortunadamente situaciones como las descriptas más arriba son cada vez más escasas. Desde la llegada del Guardaparque, su esposa, Licenciada en Biología, y la contratación de dos "baqueanos" como ayudantes, se ha producido un radical cambio de conciencia en las poblaciones de los alrededores. En forma continua brindan charlas en escuelas y colegios, participan en programas radiales y conversan con los pobladores y autoridades locales, entre muchas otras actividades de difusión que emprenden. De esta manera se va logrando una adhesión creciente a los objetivos de conservación del área y se difunde la importancia de cuidar "entre todos" al Parque. La existencia de folletos y cartelería indicativa favorece las tareas de control, vigilancia y educación.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS / PALEONTOLÓGICOS: No posee.

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Parque Nacional El Palmar

Descripción General

Por su cercanía con los principales centros urbanos del país, este Parque es sin duda, uno de los más visitados y conocidos de nuestra geografía. Lo llamativo de su paisaje poblado de palmeras, los bosques en galería que pueblan las márgenes de los ríos, la belleza del Río Uruguay y la abundancia de su fauna silvestre constituyen los principales atractivos del Parque. Asimismo, ofrece muchas comodidades y servicios para el visitante: buenos caminos, camping, proveeduría, centro de informes, folletería y hasta una playa sobre el Uruguay ideal para el verano. Encontraremos distintos ambientes característicos del Espinal.

El pastizal, por ejemplo, que se encuentra íntimamente ligado con los palmares, formando un ecosistema único (palmar-pastizal), que brinda alimento y refugio a innumerables especies de animales: extraordinaria cantidad de insectos; reptiles, como la Yarará, varias especies de culebras, pequeños roedores y aves típicas de estos ambientes, como el Carpintero Blanco y el Real. También podemos encontrar al acecho de su presa a algún escurridizo Gato Montés. Siguiendo las ondulaciones del terreno los bosques de yatay se van raleando hacia las zonas bajas, para dejar paso a dilatadas sabanas, salpicadas por Espinillos, Talas y Ñandubayes de tortuosa figura, por donde transitan Ñandúes, Hurones, Zorrinos, entre otros. Los pastizales que ocupan las suaves pendientes, se confunden con los pajonales de los terrenos más bajos e inundables, formando ambientes acuáticos de increíble riqueza faunística, que albergan batracios y bellas aves como el Chiflón, el Pecho Amarillo y el Ipacaá entre otros. Si observamos con detenimiento, encontraremos a Tortugas Pintadas, tomando sol sobre un tronco en medio de una laguna. En las cercanías del camping hallaremos una formación densa y baja, el Monte Xerófilo, en el que crecen el Molle, Espinillos y Ñandubayes, junto a numerosos arbustos, adornados por enredaderas como la Pasionaria o Mburucuyá. Aquí es común observar a los Zorros de Monte. Las costas bajas del Río Uruguay están tapizadas por una profusa vegetación, aunque en algunos sectores existen pronunciadas barrancas de hasta 15 metros de altura. Esta formación húmeda, que es una prolongación empobrecida de la selva misionera, se la denomina Selva en Galería y nos permite admirar una gran diversidad de especies vegetales. Abundan las enredaderas, lianas y epífitas (como el Clavel del Aire y Barba de Viejo, entre otras), las cuales se encuentran asociadas a distintas especies arbóreas como el Arrayán del Norte y el Laurel. El Arañero de Cara Negra y el Pitiayumí son las aves más características que encuentran refugio en esta formación boscosa. Un ambiente similar bordea los distintos arroyos que surcan el parque, siendo los más importantes el Palmar y Los Loros. Estos cursos de agua son los ambientes predilectos del roedor más grande del mundo: el Carpincho y de otros mamíferos como el Lobito de Río, el Coipo o mal llamado Nutria, junto a aves acuáticas como el Biguá y los Martín Pescadores.

Fundamentos de su Creación

Fue creado con el objetivo básico de resguardar uno de los últimos palmares de Yatay, representativos de los que, hasta fines del siglo pasado, prosperaban sobre todo el oriente de Entre Ríos. Su amparo se extiende además, a otros ambientes de significativo patrimonio natural, como la selva en galería y el monte xerófilo.

Datos Generales

Ubicación: El Parque Nacional El Palmar se ubica en el la región centro-oeste de la provincia de Entre Ríos, entre las ciudades de Colón y Concordia, en el Departamento Colón. Se encuentra ubicado a 46 km de la ciudad de Colón y a 54 km de Concordia.

Superficie: tiene una superficie aproximada 8.500 hectáreas.

Año de Creación: fue creado en el año 1966.

Ley de Creación: fue creado mediante la Ley Nacional 16.802.

Ente Administrador: es mantenido por la Administración de Parques Nacionales.

Bioma

El bioma predominante en la región es el Espinal.

Flora

Entre la flora se destacan los Palmares de Yatay, que con una altura de 18 metros y bellas hojas arqueadas de color verde-ceniciento, se encuentra asociados a los suelos arenosos. La vegetación herbácea que domina en los Palmares, está representada por las gramíneas, que forman extensos pastizales. La Chilca, arbusto ramoso también ocupa este ambiente y avanza sobre los pastizales. En las zonas bajas, estos ambientes se combinan con otras especies, como el Ñandubay, de pequeñas flores crecen agrupadas en racimos y cuyos frutos, en forma de largas vainas retorcidas, son muy apreciadas por la fauna. Lo acompañan el Tala y el Espinillo, que resalta del paisaje por su bella floración cuando sus espinosas ramas se adornan de innumerables botones dorados.

En el Monte Xerófilo encontramos ejemplares de Algarrobo Negro, cuyas legumbres de dulce pulpa sirve también al hombre para alimento y la fabricación de bebidas, el Quebracho Blanco y el ya mencionado Ñandubay. En el estrato arbóreo de menor porte inferior encontramos al Molle y el Tala. Esta última especie, crece en suelos más húmedos, posee tronco tortuoso y ramas zigzagueantes provistas de espinas, y pequeñas hojas de borde dentado, que caen en el invierno. Asociadas a este ambiente encontramos una enredadera con una flor muy bella llamada Mbucuruyá o Pasionaria. En la barranca del río Uruguay se desarrolla una versión empobrecida de la selva misionera, denominada Selva en Galería. Este ambiente se inunda periódicamente en forma natural, por lo que todas las especies vegetales están adaptadas a pasar largos períodos de tiempo en contacto con el agua, sin por ello verse afectadas. En ella podemos encontrar al Arrayán del Norte, el Laurel, el Mataojos, la Espina de Corona, el Guayabo Colorado y el Azota-caballo, además de infinidad de plantas epífitas (que son solamente apoyantes y no parásitas como comúnmente se cree) como los Claveles del Aire y las Barbas de Viejo, junto a numerosas lianas y enredaderas. Sobre la costa del río hallaremos también gran cantidad de Sauces, Ingá, ejemplares de gran porte como el Espina de Corona, etc. Entre las especies vegetales exóticas encontramos el Paraíso, árbol introducido desde oriente, que llegó a dispersarse fácilmente en el parque, desplazando a las especies nativas.

Fauna

De acuerdo a listados y estudios de diversos investigadores hoy podemos saber que el elenco faunístico del parque se encuentra integrado por entre 20 a 30 especies de mamíferos. Entre ellos se encuentra el Carpincho, el roedor más grande del mundo, siempre asociado a arroyos que surcan el parque. Junto a él encontraremos a otro pariente (también roedor), el Coipo o falsa Nutria. Si tenemos suerte tal vez encontremos nadando al Lobito de Río, especie en peligro de extinguirse debido a la persecución que sufre por su codiciada piel. Los felinos están representados por el Gato Montés, el de los Pajonales y el Yaguaroundí. En la zona del camping encontraremos numerosas cuevas excavadas en el terreno. Son las vizcacheras, refugio de otro roedor autóctono: la Vizcacha. Esta especie encontró en este lugar un refugio seguro de sus mayores predadores el Zorro de Monte, el Gris y el Hurón, que no se acercan por la presencia humana. Entre los mamíferos alados se halla el Vampiro, un murciélago que se alimenta de sangre (hoy en día principalmente del ganado doméstico). Se mueve en grandes bandadas que se refugian durante el día en lugares oscuros, para salir durante la noche en busca de su alimento. Con respecto a las aves, se encuentran registradas para el Parque unas 160 especies, entre las cuales podremos encontrar al Carpintero Blanco, al Real y al Campestre y a los Inambúes Colorados o Martinetas, íntimamente ligados al ambiente formado por el palmar-pastizal. También encontraremos grupitos de Ñandúes, que recorren los pastizales de los palmares y otros ambientes abiertos. En las zonas bajas e inundables, ocupadas por ambientes acuáticos se halla el Chiflón, el Pecho Amarillo, el Pato Cutirí, el Gallito de Agua y el Ipacaá. En la selva en galería se encuentra el Arañero de Cara Negra, el Tingazú y la Urraca Paraguaya, entre otras aves. En las márgenes de los arroyos se halla el Biguá, que con sus alas extendidas, toma sol para secarlas, y al Martín Pescador Grande, al acecho de alguna presa. La Lechucita de las Vizcacheras se encuentra muy ligada al hábitat de estos roedores debido a que aprovechan sus cuevas como guarida. Asociados a estos ambientes se pueden ver Cardenales, Horneros y Zorzales, que buscan su alimento en la vegetación herbácea de baja altura. Entre los reptiles encontramos 30 especies, las más características son la Yarará o Víbora de la Cruz, varias culebras y el siempre presente Lagarto Overo, que también utiliza las vizcacheras como refugio y recorre el camping en busca de restos de comida. Los anfibios están representados por 20 especies, en las que se encuentran batracios, como el Sapo común; entre las tortugas encontramos a la Pintada y a la de Laguna. Entre la fauna exótica se encuentran el Jabalí Europeo y el Antílope de la India.

Problemas de Conservación

Los mayores problemas del Parque los originan las especies exóticas que han sido introducidas por el hombre, mucho antes de la creación del área protegida. Entre los animales exóticos se destaca el jabalí. En el Parque Nacional El Palmar esta especie a prosperado destruyendo nidos y crías de animales silvestres, como así también renovales de distintas especies nativas como el yatay, ya que busca sus raíces para alimentarse. Entre la flora exótica encontramos al Paraíso. Este árbol, originario de Asia, fue muy utilizado en el siglo pasado para formar arboledas en las viviendas rurales. Escapándose del cultivo, se ha diseminado notablemente en toda la región y especialmente en el área, desplazando a especies vegetales nativas. El control de esta especie se torna difícil debido a que es de muy fácil dispersión. Las aves silvestres comen su fruto y diseminan sus semillas por todo el Parque. En la actualidad existen planes de manejo que intentan solucionar esta problemática, a través de acciones que controlen el número y área ocupada por estas especies exóticas.

Yacimientos históricos

En el Parque se encuentran numerosas evidencias de la ocupación humana en tiempos del Virreinato. Las construcciones más antiguas datan del año 1780 donde el primer dueño de las tierras que hoy forman el Parque El Palmar, comisionado del Virrey Ceballos, Don Juan Barquín, mandó a construir instalaciones para obtener cal. Esta calera fue una de las primeras en funcionar en el Virreinato, lo cual posibilitó que en Buenos Aires se construyan los primeros edificios de más de un piso. También pueden hoy verse los hornos donde la piedra caliza se transformaba en cal, la cual se cargaba en las embarcaciones por intermedio de túneles que aún existen. Dentro de uno de los hornos, los lugareños colocaron una imagen de la Virgen de Santa Filomena, la cual se puede visitar guiándose por la cartelería. Luego de los años 40 se instaló la empresa Salvia Hnos. la cual aprovechó parte de la infraestructura de la antigua calera de Barquín, dedicándose a la explotación de canto rodado. El proceso consistía en el lavado de las piedras, para la separación de la arena, que se iba acumulando al costado de las construcciones, sobre el Uruguay. Por ello, en la actualidad se encuentra la amplia playa a la derecha de las ruinas.

Itinerarios

Existen numerosos itinerarios para el visitante dentro del Parque. Algunos son senderos peatonales, muchos de ellos con cartelería interpretativa y otros vehiculares. El sendero peatonal que conduce a las ruinas históricas de Barquín y a la playa del Río Uruguay es uno de los más atractivos. Transcurre por un sector de Selva en Galería, en la que podremos observar su flora y fauna característica, hasta llegar a las ruinas de la Calera de Barquín. Allí, una serie de carteles interpretativos nos ilustrarán de su peculiar historia. El sendero finaliza sobre una amplia playa arenosa sobre el Uruguay, que es muy visitada en verano. El sendero peatonal "El Mollar" (de aproximadamente 1 km de recorrido) parte en las cercanías del camping y recorre los ambientes de Bosque Xerófilo y Selva en Galería. Tanto en vehículo como a pie puede dirigirse, desde la Seccional La Glorieta, hacia el Ao. Palmar.

Observará huellas de Carpincho y una exuberante Selva en Galería, en un hermoso marco paisajístico. Desde allí, si camina a su izquierda, llegará a una pequeña pero bella cascada. El sendero vehicular, está comprendido por 4 caminos interiores que permiten recorrer los distintos ambientes del Parque. Dos de ellos conducen al Ao. Palmar, a través de áreas de palmares densos Estos son: el circuito de la Glorieta y el camino al arroyo El Palmar. Ambos tienen miradores desde donde se pueden apreciar el contraste entre los palmares de un color verde grisáceo y la selva en galería que bordea el arroyo, de verde intenso. Otro sendero vehicular conduce a las Ruinas de Barquín y a la playa, sobre el Río Uruguay, mientras el camino al arroyo Los Loros atraviesa un área de palmar menos denso y llega también a un mirador.

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Parque Nacional del Condorito

UBICACIÓN:

El Parque Nacional del Condorito está situado al norte y sur de la ruta que une Mina Clavero con Villa Carlos Paz, a 100 kilómetros de la ciudad de Córdoba en Argentina.

SUPERFICIE:

4.000 hectáreas.

AÑO DE CREACIÓN:

1996.

LEY DE CREACIÓN:

Ley Nacional Número 24.749\96.

ENTE ADMINISTRADOR:

Administración de Parques Nacionales.

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN:

Este proyecto es implementado por la Administración de Parques Nacionales (APN) y esta dirigido a conservar la diversidad biológica contenida en regiones ecológicas de importancia universal.

Sus objetivos específicos son:

Proteger ambientes, plantas y animales únicos de las Sierras de Córdoba. Aumentar y diversificar las áreas protegidas, incorporando ecorregiones de interés global que no se encuentran representadas en el sistema de áreas protegidas de Argentina. Crear las condiciones para manejarlas en forma sustentable, mediante inversiones dirigidas al fortalecimiento institucional. Establecer e implementar mecanismos de consulta y de participación. Mejorar el manejo de la información de la biodiversidad.

CLIMA:

Árido de sierras y campos.

BIOMA:

Del semidesierto.

DESCRIPCIÓN GENERAL:

Este Parque representa el área núcleo de una unidad de conservación mayor integrada además por la Reserva Hídrica Provincial Pampa de Achala de 145.000 has. Hasta el presente se ha cumplido con la etapa de compra de tierras (26.000 has. con posesión y con la jurisdicción de 40.000 has.), las que se rigen por la Ley N° 22.351. Es en el área adquirida donde se iniciarán las tareas tendientes a que su visita sea más confortable y placentera. Ellas incluyen la construcción de senderos de interpretación, centro de visitantes y miradores sobre la Quebrada, entre otros. Para la concreción de estas obras se cuenta con el aporte de la donación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

La Quebrada de los condoritos es una gigantesca grieta que algún milenario cataclismo produjo en la ladera oriental de la Pampa de Achala. Imaginemos una ciclopea "V" corta, de 800 m de profundidad y 1500 m de separación en la parte superior de sus paredes. Tendremos ante nosotros un paisaje difícil de imaginar. Enormes bloques de piedra se habrán sumergido en el abismo y dejado su lugar a paredes verticales y desnudas, imposibles de escalar. En los espacios donde los desprendimientos han sido menos violentos, Tabaquillos y Maitenes tapizan las paredes humedecidas por las frecuentes neblinas y las vertientes o corrillos que desde lo alto de la Pampa buscan llegar al Río Condoritos que rumoroso se despeña al fondo de la Quebrada. Una belleza natural y un escenario imponente llena de emoción al visitante que logra instalarse en "El Balcón", de la ladera sur. Y a los pocos minutos que allí estemos extasiados por la majestuosidad del paisaje; aparecerá su legítimo y legendario dueño: El Cóndor.

Mientras recorremos la orilla en el afán de ver una trucha o una ranita verde, el pajonal nos indicará la precaución de andar por allí, pues puede andar también una víbora que nos dé un susto. Y al atardecer, podremos ver al Sol recostarse rojizo desparramando su luz entre las nubes con el ondulado perfil de Las Cumbres de Achala. Todavía nos quedará tiempo para observar posada a lo lejos la atenta mirada del Aguila, sin perder la esperanza de encontrar un roedor nocturno que haya adelantado su salida y le sirva de alimento, el último del día. La llegada de la noche nos mostrará un cielo increíble, tachonado de estrellas y de una luminosidad incomparable. El mundo primitivo, aún existe allí y es posible disfrutarlo.

FLORA:

Como consecuencia de su ubicación geográfica, la provincia de Córdoba es un área de contacto de distintas corrientes florísticas (chaqueña, andina, patagónica, magallánica) Esto determina la coexistencia de especies de orígenes muy diversos. Desde este punto de vista, las sierras representan un ambiente de particular interés. Entre 700 y 1300 m de altitud se presenta el Bosque Chaqueño Serrano con el "molle", el "coco" y el "orco-quebracho como especies arbóreas dominantes.

Entre 1300 y 1600 m se presenta el Matorral Serrano formación arbustiva dominada por el Romerillo a quien acompañan diversos arbustos. La zona de vida ubicada a mayor altitud es el piso de los Pastizales y Bosquecillos de altura. Es ésta la vegetación más difundida en la zona del Proyecto; el área de "pampas" comprende pastizales, pajonales y céspedes mientras que en las quebradas se presentan bosques de "tabaquillo" y "maitén".

Mientras el "tabaquillo" tiene "parientes" que se distribuyen a todo lo largo de los Andes, desde Argentina hasta Venezuela, el "maitén" proviene de bosques del sudoeste de Argentina. La coexistencia de ambas especies en el área constituye un fenómeno biogeográfico relevante.

Tanto los pastizales como los bosquecillos de la "pampa" y de las quebradas respectivamente, se componen de plantas de orígenes muy diversos. Algunas que ascienden por la vertiente oriental de las sierras son originarias de la región austro-brasileña; otras especies de carácter netamente andinas, encuentran en la Pampa de Achala su distribución más austral.

También los paredones rocosos de las Quebradas y los afloramientos graníticos de la Pampa de Achala, aparentemente sitios desprovistos de vegetación y de fauna, representan hábitats muy diversos, capaces de sostener en sus grietas y fisuras una flora y una fauna de notable interés científico.

FAUNA:

El aislamiento geográfico ha favorecido en esta región, procesos de diferenciación en su elenco faunístico. Se contabilizan 11 endemismos sub-específicos y el específico en géneros de Paseriformes de linaje andino-patagónico, como son las "remolineras", "camineras", la "loica", y otras.

Entre la herpeto-fauna endémica de estas sierras se cuentan tres representantes los cuales muestran interesantes características adaptativas a las condiciones de la región, sobre todo en lo referente a la reproducción y tipo de alimentación. Entre los mamíferos, encontrarnos al "zorro colorado",al "punia" en número abundante, "hurón" ,"Gatos monteses", pequeños roedores y la liebre europea que resulta también abundante.

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN:

Actualmente y hasta tanto no se completen las obras de reparación del camino de acceso vehicular, que sufrió un alto grado de deterioro, el ingreso deberá efectuarse a pie. Esta medida puede incomodar al visitante, pero es necesario revertir el proceso de erosión que afecta al actual camino de acceso. Estas medidas representarán un importante beneficio para los usuarios en un futuro cercano y garantizarán la mejor conservación del área.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS / PALEONTOLÓGICOS:

No posee.

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Parque Nacional Nahuel Huapí

Descripción General:

El Parque Nacional Nahuel Huapi presenta sus mayores elevaciones sobre el macizo andino, disminuyendo hacia el Este, en la meseta patagónica. Las más altas cumbres demarcan el límite con Chile, donde sobresale el Cerro Tronador (3554 ms.) , denominado así por el sonido que producen los enormes desprendimientos de nieve y hielo. Se destacan también, los cerros Crespo, Cuyín Manzano, Campana, Milaqueo, Capilla, Cerro Santa Elena , Bastión ,López y Catedral, con alturas que oscilan entre los 1800 y 2400 ms. Profundos valles y quebradas, llamados "pasos", permiten el cruce hacia Chile.

Los más conocidos son Puyehue, Perez Rosales y el de los Vuriloches, que fue muy utilizado por los nativos. Un poco más hacia el Este, en zona preandina, se distinguen los cerros Otto Ventana, el Cordón del Ñirihuau, viéndose desde ellos una sorprendente vista panorámica . El valle encantado ofrece notables manifestaciones de rocas erosionadas por la lluvia y el viento, que han dejado caprichosas y llamativas formas, como por ejemplo el Dedo de Dios, Castillo y Penitente. Es característico de la zona la presencia de lagos y ríos caudalosos, que desaguan hacia el Atlántico o el Pacífico, alimentados por abundantes lluvias y derretimientos de nieves y glaciares. La cuenca más importante es la del Nahuel Huapi (600.000 ha.) de donde proviene el nombre del Parque. En el centro se destaca la isla victoria, de 31 km2, y otras islas menores, como Fray Menéndez, Huemul e Islote Centinela. En el límite sur del parque encontramos el río Manso , uno de los más característicos de la zona, también encontramos lagunas como la Negra, Schmoll, Touchek, Frías , Jacob y lagos como el Mascardi Guillermo y Gutiérrez El Parque alberga representantes de varios biomas, áreas que por sus características, permiten un determinado tipo de vida. Uno de ellos son los lagos, con su escasa fauna de peces autóctonos, como la perca y la trucha criolla, o introducidos como el salmón, la trucha arco iris y la marrón. Estas especies se alimentan de pequeños cangrejos y otros diminutos animales acuáticos. El bioma dominante en la zona, los bosques subantárticos, contiene una importante cantidad de árboles nativos, como el Ciprés y el Cohiue. En algunos sitios muy húmedos se forman bosquecillos de Arrayán, Patagua y Palo Santo. Más hacia la frontera con Chile se encuentra la selva valdiviana, con una exuberante vegetación que, en Puerto Blest está compuesta por soberbios ejemplares de Coihue, Mañiú, Laurel y Alerce, sobre los cuales se entrelazan lianas y enredaderas como la vistosa Estrellita . En el sotobosque, casi siempre húmedo, domina la Caña Colihue y diversos helechos. Los mamíferos autóctonos, como los ciervos Pudú y Huemul, el Puma y el Huillín, son escasos y rara vez se los ve. Entre las aves, se puede observar con facilidad al Huala o Macá grande, Gaviotas, Cauquenes, Bandurrias, el muy confiado Chucao y en las altas cumbres el majestuoso Cóndor. Hacia el Este se encuentra otro bioma, la estepa, en esta la fauna es fácil de observar, siendo abundantes las aves rapaces. En las laderas del Valle Encantado, puede verse alguna tropilla de Guanacos. Por último, quedan las altas cumbres, cubiertas de nieve gran parte del año, que albergan tanto hermosas flores como aves. La más conocida es el majestuoso Cóndor.

Ubicación: Entre la meseta patagónica y los Andes, al sudoeste de la provincia de Neuquén, Dpto. Los Lagos y extremo suroeste de Río Negro, Dpto. Bariloche. Limita al norte con el Parque Nacional Lanín, e incluye al Parque Nacional Los Arrayanes. Se encuentra ubicada a 12 Km de San Carlos de Bariloche.

Relieve: Con una gran cantidad de ríos y lagos, ricos en peces, se distinguen diferentes paisajes en el relieve, entre ellos se encuentran los lagos. Entre los más importantes se encuentran: Gutiérrez, Mascardi, Hess, Fonk, Martín y Nahuel Huapi. Siendo este último el más importante, está ubicado en el centro del parque a 765 metros sobre el nivel del mar, cubre un área de 560 Km2, y tiene su profundidad máxima, 464 mts., en el brazo Blest. Su largo máximo es de 76 km y su ancho es de 12. Su desagüe natural es el río Limay, que luego se une con el Neuquén para formar el Negro y desembocar el el Atlántico.

Las más altas montañas muestran el limite entre Argentina y Chile. Las de mayor altura son los cerros Catedral (2388) y Bayo (1750), habiendo sido ambos desarrollados como centros invernale y cuentan con infraestructura y calidad de nivel internacional. La montaña dominante dentro del parque es el cerro Tronador (3478), la cual debe su nombre a los aludes que se desprenden constantemente desde lo alto y ruedan por sus laderas siempre blancas. Multiplicado por el eco, el fragor de esos derrumbes resuenan a kilómetros de distancia.

La amplia superficie del parque cubre diferentes paisajes ricos en flora y fauna. Desde la árida meseta patagonica, con sus duros arbustos, guanacos, ñandues y maras(liebre patagónica), hasta la selva Valdiviana y el bosque subantártico con su asombrosa vegetación (Cohiues, lengas, arrayanes.etc) y animales(Huemul, puma, pudú, condor,etc) en el oeste. Sobre la costa sur del lago Nahuel Huapi está San Carlos de Bariloche, una ciudad turística y comercial, con arquitectura de montaña y todos los servicios para el turista. Del otro lado del lago se encuentra Villa la Angostura, una hermosa y típica aldea de montaña.

Otra de las características destacables del Parque Nac. Nahuel Huapí es ser el único en el país en incluir otro parque nacional dentro de su area. Este es el caso del Parque Nac. Los Arrayanes.

Superficie: 491.160 ha (Neuquén) 222.000 ha (Río Negro), es un área de más de 7,500 km2.

Año de Creación: El Parque Nacional Nahuel Huapí, fue creado en 1934, junto al Parque Nacional Iguazú, con el fin de preservar los parajes, la fauna y la flora que encierran sus límites. Sin embargo, la historia del parque se remonta a 1903, cuando el perito F. P. Moreno donó tres leguas cuadradas ubicadas en la zona de Laguna Frías para destinarlas la creación de un parque nacional. Durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen se creó, sobre estas tierras, el Parque nacional del Sud y se le asignaron sus límites.

Ley de Creación: Ley Nacional No. 12.103

Historia y Antecedentes de su Creación: La creación del Parque Nacional Nahuel Huapi va de la mano con la creación del sistema de áreas naturales protegidas. Esto se remonta al año 1903 cuando el doctor Francisco P. Moreno realiza una donación de tres leguas cuadradas (7.500 ha.) de tierras de su propiedad, que recibiera en recompensa por los servicios gratuitos prestados en la cuestión de límites con Chile, al estado nacional con el objetivo " de mantener su fisionomía natural y que las obras que se realicen sólo sean aquellas que faciliten comodidades para la vida del visitante". En el año 1922, este gesto de un gran precursor se cristaliza en la creación del primer Parque Nacional, llamado "Del Sur" , con una superficie de 785.000 ha., bajo la presidencia de Hipólito Yrigoyen. En 1934 gracias a la ley 12.103 se crea la Dirección de Parques Nacionales y el Parque Nacional Nahuel Huapi, junto al Parque Nacional Iguazú.

Ente administrador: Administración de Parques Nacionales

Fundamentos de su creación: Fue creado con el objeto de resguardar un sector representativo de la región andino patagónica, cuencas lacustres y nacientes de ríos.

Biomas: Bosques Subantárticos o Andino-Patagónicos.

Relieve: Con una gran cantidad de ríos y lagos, ricos en peces, se distinguen diferentes paisajes en el relieve, entre ellos se encuentran los lagos. Entre los más importantes se encuentran: Gutiérrez, Mascardi, Hess, Fonk, Martín y Nahuel Huapi. Siendo este último el más importante, está ubicado en el centro del parque a 765 metros sobre el nivel del mar, cubre un área de 560 Km2, y tiene su profundidad máxima, 464 mts., en el brazo Blest. Su largo máximo es de 76 km y su ancho es de 12. Su desagüe natural es el río Limay, que luego se une con el Neuquén para formar el Negro y desembocar el el Atlántico.

Las más altas montañas muestran el limite entre Argentina y Chile. Las de mayor altura son los cerros Catedral (2388) y Bayo (1750), habiendo sido ambos desarrollados como centros invernale y cuentan con infraestructura y calidad de nivel internacional. La montaña dominante dentro del parque es el cerro Tronador (3478), la cual debe su nombre a los aludes que se desprenden constantemente desde lo alto y ruedan por sus laderas siempre blancas. Multiplicado por el eco, el fragor de esos derrumbes resuenan a kilómetros de distancia.

La amplia superficie del parque cubre diferentes paisajes ricos en flora y fauna. Desde la árida meseta patagonica, con sus duros arbustos, guanacos, ñandues y maras(liebre patagónica), hasta la selva Valdiviana y el bosque subantártico con su asombrosa vegetación (Cohiues, lengas, arrayanes.etc) y animales(Huemul, puma, pudú, condor,etc) en el oeste. Sobre la costa sur del lago Nahuel Huapi está San Carlos de Bariloche, una ciudad turística y comercial, con arquitectura de montaña y todos los servicios para el turista. Del otro lado del lago se encuentra Villa la Angostura, una hermosa y típica aldea de montaña.

Otra de las características destacables del Parque Nac. Nahuel Huapí es ser el único en el país en incluir otro parque nacional dentro de su area. Este es el caso del Parque Nac. Los Arrayanes.

Flora:

En el Parque hallamos un notable variación en el aspecto de la vegetación a medida que nos desplazamos desde la zona más seca, en contacto con la Estepa Patagónica, hacia la más húmeda ubicada al pie de la Cordillera. Los árboles más abundantes son la Lenga y el Ñire que forman un bosque de hojas caducas. El Ñire es propio de orillas de mallines, siendo especie pionera que coloniza luego de incendios. La Lenga, en cambio, si bien alcanza proporciones arbóreas, a partir de grandes alturas crece en forma achaparrada.

El Ciprés de la Cordillera es una especie típica del ambiente de transición con la Estepa Patagónica. Compactos Cipresales forma esta conífera de hasta 20 metros de altura, que crece en las laderas más secas y expuestas al norte. El Maitén suele acompañar al ciprés en los sectores de transición, formando bosquecillos puros. Junto al Maitén, el Chacay, desarrolla galerías a orillas de los ríos que ingresan a la estepa. Entre los arbustos tenemos al Espino Negro, el Radal, que en sitios de mayor humedad adquiere un porte arbóreo; y el Notro cuyas llamativas flores compiten con las de Mutisias, Virreinas y Amancays o Liutos. La llamada Selva Valdiviana se presenta solamente donde el promedio anual de lluvias supera los 1.500 milímetros anuales, adquiriendo su máxima expresión sobre las laderas chilenas. En el Parque, hallaremos buenas expresiones en la zona de Puerto Blest y Laguna Frías. El Coihue es la especie dominante y a veces se encuentra asociado al Alerce, gigantesca conífera que puede llegar a los 50 metros de altura, con troncos de 3,50 m de diámetro. El avance por estos bosques se hace difícil en ciertos sectores, debido a la densidad del sotobosque de Caña, Colihue, que puede medrar varios metros hacia lo alto, no dejando prácticamente claros. Hay arbustos y hierbas acompañantes como el Michay, Vinagrillo, la Violeta , las Topa-topa, la Siete Camisas, Frutilla Silvestre, etc. Los helechos, musgos, líquenes, hepáticas y hongos abundan en el suelo, entre ramas y troncos caídos o al pie de los árboles. Se destaca entre los hongos el Llao-llao, parásito que produce tumores en forma de abultamientos en las ramas y troncos de distintas especies arbóreas. Los bosques valdvianos cruzan por la cordillera en sitios bajos, que facilitan el necesario aporte de humedad, la que supera en ciertos lugares los 4000 mm anuales. Allí la vegetación tiene sus manifestaciones más exuberantes aumentando en forma notoria la diversidad específica. Helechos y epífitas crecen entre una espesa capa de musgo sobre los troncos, mientras que las enredaderas y lianas insinúan una formación selvática en el bosque. Entre las especies exóticas que se han asilvestrado e invadido los ambientes naturales se destacan: la Rosa Mosqueta, el Lupino, la Margarita, el Diente de León, el Frambueso y la Digitalia. Estas especies, escapadas originariamente de los jardines, ocupan lugares que han sido alterados por actividades humanas, como la explotación forestal y el pastoreo del ganado doméstico.

Fauna: Se puede considerar que la fauna de la región es homogénea y no es muy distinta que la de otros parques que se sitúen en los bosques subantárticos. Uno de los atractivos faunísticos de esta reserva lo componen las aves, representadas por más de 170 especies, aunque no todas están presentes en la misma época del año. Las aves más características de esta área natural, son las acuáticas como el Ipacaá, el Caraú y el Biguá. Este último se caracteriza por ser muy buen buceador y en general se lo suele ver posado en un palo o tronco con sus alas extendidas para secarlas al sol. También están presentes la Jacana, las Gallaretas y especies vistosas como la Garza Mora, la Garza Blanca y la Garza Bruja, que generalmente se encuentran posadas en los Ceibos que rodean a la laguna.

Entre los mamíferos sobresale la figura del Huemul, muy buen nadador, de constitución robusta, orejas grandes y anchas, y con pelaje de color pardo, algo más oscuro en invierno que en verano. El Huemul hace intenso uso de los ambientes de montaña. Se dispersa en verano por las zonas mas altas, donde se alimenta de los pastos de los mallines y praderas. Cuando llega el invierno el Huemul baja a los valles buscando alimento. Otro de los cérvidos nativos que viven en el área es el Pudú, que por su particularidad de ser uno de los ciervos más pequeños del mundo, se ha convertido en una de las especies animales más conocidas de la región. El adulto llega a pesar unos 10 a 12 kg. y su altura apenas pasa los 40 cm. El Pudú se distribuye en casi la totalidad del Parque Nacional Lanín. Dentro del área de bosques andino patagónicos ocupa la zona de vegetación más densa y húmeda, donde puede refugiarse y moverse con facilidad gracias a su pequeño tamaño. Se alimenta de arbustos.

Entre los predadores naturales se encuentra el Puma, el Zorro Colorado. El perro doméstico es uno de los predadores más importantes del Pudú. Una de las especies más características de este Parque es el Huillín, un carnívoro que depende a la vez del agua y de la tierra firme, es el principal predador de los ecosistemas acuáticos de esta zona. Se alimentan principalmente de cangrejos acuáticos y langostinos, ocasionalmente comen peces como truchas, percas y puyenes. Junto al Huemul, es la especie más amenazada desde el punto de vista de la conservación, considerándoselas "en peligro de extinción". Representando a los felinos encontramos al Puma. El Gato Huiña, es un gato pequeño que mide 45 cm. de largo, de pelaje es bastante largo, con manchas compactas negras. Habita en los bosques húmedos de la región andino patagónica, se alimenta básicamente de roedores y aves por la particularidad que posee de trepar árboles.

Las especies exóticas más comunes que habitan el Parque son los Ciervos Colorados, la Liebre y el Jabalí Europeo. Aves como el Pato de los Torrentes, que captura larvas e insectos buceando en los rápidos turbulentos. Los Cauquenes o Avutardas, Macá Común y Biguás son otras aves acuáticas abundantes. Los distintos estratos del bosque, por su lado, cobijan Picaflores y especies terrícolas como el esquivo Chucao y el Tapacola. En los troncos de los árboles encontramos a los vistosos Carpinteros Patagónicos. Entre las rapaces, son muy comunes los Halconcitos, Águilas, Lechuzas , Jotes de Cabeza Negra y Cóndores. La fauna ictícola nativa la integran el Puyén, las Peladillas, el Pejerrey Patagónico, el Bagre Aterciopelado y los diminutos bagrecitos de arroyo. La introducción de los Salmones y Truchas exóticas resultó nefasta para estos peces nativos, que fueron predados por estas grandes especies hasta casi su exterminio. Podemos encontrar un endemismo (especie exclusiva de esta región), es un anfibio llamado Ranita del Chalhuaco, se halla generalmente en la alta cuenca del arroyo Challhuacao. En los bosques tenemos otra rana característica de estas zonas que solo la podemos encontrar en los Parques Lanín y Huapi, su nombre es Sapito Vaquero o Sapito de Darwin , que se caracteriza por su llamativa cabeza triangular.

Problemas de Conservación:

Las especies exóticas como el Ciervo Colorado, el Ciervo Dama, el Jabalí y la Liebre, fueron introducidas desde Europa para "embellecer la empobrecida fauna" de nuestros ambientes y causan un serio impacto en los bosques que no están adaptados a estas especies. Este problema se controla, en cierta forma, implementando un sistema de cotos de caza, para Ciervos y Jabalíes, para los cuales se autoriza una extracción limitada. El Pudú se ve acechado por perros asilvestrados, debido a que la zona que habita este pequeño ciervo es frecuentada por pobladores que utilizan estos animales para el control del ganado. La introducción de la Trucha para la pesca causó un grave retroceso en las especies nativas como el puyen y el pejerrey patagónico por lo tanto se permite la pesca de la misma, con reglamentación, para la disminución del impacto que causa.

La caza furtiva también está presente en este Parque y persigue especies como el Huemul y el Puma para transformarlos luego en trofeos.Debido a tener una ciudad dentro, en el P.N. Nahuel Huapi, los lagos sufren frecuentemente de los deshechos que la ciudad aporta, como los cloacales, por ejemplo . La flora exótica también representa un problema de difícil solución. Numerosas especies vegetales fueron introducidas en la región por los primeros pobladores, en su mayoría originarios de Europa, para adornar sus jardines. De esta manera la Rosa Mosqueta, el Lupino, la Retama, la Margarita y muchas otras, se aclimataron perfectamente y gracias a la falta de controles naturales, comenzaron a dispersarse ya sin ayuda del hombre. En poco tiempo colonizaron lugares soleados como los bordes y claros del bosque, las zonas deforestadas y sometidas al pastoreo del ganado, orillas de rutas y caminos, baldíos vecinos a las viviendas, etc. Los vegetales nativos que originariamente ocupaban esos ambientes fuero paulatinamente desplazados. Lamentablemente, la erradicación de las plantas exóticas se torna muy dificultosa. También la extracción maderera ilegal provoca graves impactos en los ambientes naturales. A esto debemos sumarle los incendios, que son en la actualidad uno de los problemas más graves. Estos son ocasionados generalmente de manera intencional y son un factor grave de deterioro cuyas secuelas son difíciles de reparar. La mayoría de las especies son de crecimiento muy lento y tardan en cubrir las laderas. La falta de vegetación favorece el arrastre del suelo por lluvias y viento, causando erosión. La educación y la prevención son las armas más efectivas para que estas catástrofes no ocurran, así como una acción coordinada para combatir eficazmente los focos de incendio, antes que adquieran proporciones incontrolables.

Yacimientos arqueológicos y Paleontológicos: El Parque posee numerosos vestigios de las ocupaciones aborígenes, en la forma de petroglifos y pinturas rupestres. La mayoría de ellos no están habilitados para ser visitados por el turismo, ya sea por hallarse en zona intangibles, inaccesibles o para favorecer a su conservación.

Itinerarios: Uno de los atractivos faunísticos de esta reserva lo componen las aves, representadas por más de 170 especies, aunque no todas están presentes en la misma época del año. Las aves más características de esta área natural, son las acuáticas como el Ipacaá, el Caraú y el Biguá. Este último se caracteriza por ser muy buen buceador y en general se lo suele ver posado en un palo o tronco con sus alas extendidas para secarlas al sol. También están presentes la Jacana, las Gallaretas y especies vistosas como la Garza Mora, la Garza Blanca y la Garza Bruja, que generalmente se encuentran posadas en los Ceibos que rodean a la laguna. El bosque en cambio es visitado por Zorzales, que frecuentemente buscan en el suelo lombrices, Carpinteros Reales, que con sus picos fuertes y agudos buscan insectos bajo la corteza de los árboles y los atrapan con su lengua larga y pegajosa, y entre los arbustos, la Tacuarita Azul, que ágil e inquieta, se mueve rápidamente entre la vegetación, con la cola siempre levantada. En la playa es muy común de ver a la Garza Blanca, la Gaviota Capucho Café, y en los juncales ribereños, el Junquero, el Tordo de Ala Amarilla y el Siete Colores de Laguna. Si bien la Refugio es reconocido por la cantidad y variedad de aves que lo habitan, existen otros seres, menos visibles como los anfibios. A modo de ejemplo mencionaremos a la Rana Criolla, que vive en lagunas y charcos temporarios, la Rana del Zarzal, que tiene la capacidad de cambiar el color de su cuerpo de acuerdo al sustrato en donde se encuentre, variando desde el verde brillante hasta el marrón y el Sapito Común. Representando a los reptiles se encuentra al Lagarto Overo, también llamado "Iguana", típico habitante del Refugio. Puede vérselo atravesando rápidamente los senderos o simplemente asoleándose durante las horas de calor. Su dieta es variada, se alimenta de insectos, huevos, moluscos, peces, roedores, anfibios y frutos. En las lagunas es frecuente ver a la Tortuga Pintada y a la de Cuello Largo, sobre piedras o troncos y lanzándose al agua al percibir algún sonido extraño. Aunque relativamente escasos debido a la escasa superficie del área y la presión de urbanización y recreación que soportan, las especies de mamíferos existentes son difíciles de observar debido a su pequeño tamaño y a sus hábitos nocturnos. Entre los más destacables encontramos al Coipo o "Nutria", roedor muy asociado a los ambientes de agua dulce. Se alimenta principalmente de la vegetación que crece a orillas de los cuerpos de agua, que utiliza para construir nidos flotantes en los que descansa. Otro roedor muy frecuente es el Cuis Pampeano que se ve desplazado por la Rata Noruega, una especie exótica. Los Murciélagos, únicos mamíferos capaces de volar, suelen verse por la noche y se alimenta principalmente de insectos. Otro mamífero muy difícil de observar, pero existente es la Comadreja Overa, la hembra de este marsupial, posee en las mamas un pliegue cutáneo o bolsa, donde lleva sus crías en el período de lactancia y por lo general se encuentra en el sausal trepada en algún árbol.

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Parque Nacional Lago Puelo

Este parque nacional fue creado como anexo al Parque Los Alerces en el año 1937 con el fin de preservar la cuenca del río Puelo. En el año 1971 se lo declaró Parque y Reserva Nacional independiente. Abarca una superficie de 23.700 hectáreas, ubicadas en el extremo noroeste de la Provincia del Chubut, limitando con la República de Chile.

UBICACIÓN:

Noroeste de la Provincia de Chubut, Dpto. Cushamen, sobre el límite internacional con Chile.

SUPERFICIE:

23.700 ha

AÑO DE CREACIÓN:

1971.

LEY DE CREACIÓN:

Ley Nacional Nº 19.292

HISTORIA-ANTECEDENTES DE SU CREACIÓN:

Originalmente fue creado en 1937 como anexo del Parque Nacional Los Alerces, recibiendo entonces el nombre de Anexo Puelo. Desde la sanción de la Ley Nº 19.292, de 1971, el Lago Puelo es Parque propiamente dicho, y está administrado por la Intendencia del vecino Parque Nacional Los Alerces.

ENTE ADMINISTRADOR:

Administración de Parques Nacionales

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN:

Proteger el valle y la zona de influencia del Lago Puelo, donde existen especies vegetales representativas del bosque chileno trasandino, que no se encuentran en otros parques nacionales andino-patagónicos.

CLIMA:

Húmedo templado con marcada estacionalidad. Inviernos fríos y lluviosos (2ºC), veranos secos (24ºC/36ºC).

BIOMA:

Bosques Subantárticos o Andino-Patagónicos.

DESCRIPCIÓN GENERAL:

El Parque Nacional Lago Puelo es el más pequeño de los Parques andino-patagónicos. El principal cuerpo de agua del Parque es el Lago que le da nombre. Este corre de norte a sur, presentando un brazo occidental que se une por medio de un corto río con el Lago Interior, situado en territorio chileno y otro donde desemboca el Río Epuyén. Las aguas del Lago poseen un hermoso color verde azulado y aún celeste. Da aún más realce a la región, las vecindades del valle de El Bolsón. Por allí corre el diáfano Río Azul, que está dominado por el imponente Cerro Piltriquitrón. Su relieve es predominantemente montañoso con valles de origen glaciario, que drenan sus aguas al Lago Puelo inferior por el Río Puelo, y de allí al Océano Pacífico. Por este valle tiene conexión con los bosques chilenos, proviniendo de allí su gran interés naturalístico. Dado que la región está a sólo 200 metros sobre el nivel del mar, la temperatura es más benigna. Esto puede comprobarse en los meses de verano, durante los cuales no se producen heladas ni nevadas, a diferencia de los otros parques de la cordillera. Las particulares características climáticas del área, crean las condiciones adecuadas para la instalación de una flora única, encontrándose especies vegetales que no existen o son muy escasas en los otros parques de la patagonia andina. El mayor valor de este Parque lo constituye su vegetación, en la que figuran especies que son más frecuentes en Chile. Entre ellos se destacan árboles como el Guevin o Avellano Silvestre, el Tique, Urmo y la bella Liana Voqui Blanco.

FLORA:

En este Parque se hacen notables las ingresiones de flora chilena, debido a la menor elevación del terreno y a la temperatura ambiental más adecuada. En la zona de la desembocadura del Río Puelo, ya casi sobre el límite con Chile, extremo noroeste del Parque se encuentran árboles como el Guevin, también conocido como Avellano Silvestre; el Tique, fácilmente reconocible por las escamas de color óxido, que cubren principalmente la cara inferior de las hojas, de 4 a 8 cm. de largo; el Ulmo o Urmo, de enormes y bellas flores blancas y la Liana Voqui Blanco. El Deu crece cerca del agua, en sitios con arena y piedras. Se trata de un arbusto de frutos altamente tóxicos, que se encuentran agrupados en racimos y son de un color violeta oscuro. En Chile, también recibe el nombre de Matarratones, dado que sus frutos son utilizados en las zonas rurales para combatir a los roedores. Asimismo crecen árboles como el Coihue, el Alerce, arbustos y árboles menores como el Pañil, Pitra, Espino Azul, Maqui, Calafate, Tiaca, Tepú, Huautro y otros. Entre las plantas de origen exótico que se han asilvestrado en el Parque, la Rosa Mosqueta es la más abundante, habiendo invadido los sitios antiguamente pastoreados por el ganado doméstico.

FAUNA:

Se puede considerar que la fauna de la región es homogénea y no es muy distinta que la de otros parques que se sitúen en los bosques subantárticos. Entre los mamíferos sobresale la figura del Huemul, uno de los dos ciervos nativos de este bioma, de los que se conocen registros para la cuenca del Río Turbio. Muy buen nadador, de constitución robusta, orejas grandes y anchas, y con pelaje de color pardo, algo más oscuro en invierno que en verano. Si bien en cierta época del año ocupa zonas bajas, el Huemul hace intenso uso de los ambientes de montaña. Se dispersa en verano por las zonas mas altas, donde se alimenta de los pastos de los mallines y praderas, como así también de arbustos, árboles jóvenes, y varias herbáceas, siempre cerca del bosque, donde busca refugio de predadores como el Puma. Cuando llega el invierno el Huemul baja a los valles buscando alimento y es aquí donde corre riesgo su preservación ya que esas áreas han sido modificadas por el hombre, por lo tanto le resulta más difícil alimentarse. A esto se suma el desplazamiento que sufre por especies introducidas como el Ciervo Colorado. Entre los felinos encontramos al Puma, al que los hacendados han declarado la guerra en base a una exagerada valoración de su impacto sobre el ganado. Entre las aves acuáticas se destacan los Cauquenes o Avutardas, el Macá Común y los Biguás. Los distintos estratos del bosque, por su lado, cobijan Picaflores, especies terrícolas como el esquivo Chucao y el Tapacola. En los troncos de los árboles encontramos a los vistosos Carpinteros Patagónicos. Entre las rapaces, son muy comunes los Halconcitos, Águilas, Lechuzas, Jotes de Cabeza Negra y Cóndores. La fauna ictícola nativa la integran el Puyén, las Peladillas, el Pejerrey Patagónico, el Bagre Aterciopelado y los diminutos bagrecitos de arroyo. La introducción de los Salmones y Truchas exóticas resultó nefasta para estos peces nativos, que fueron predados por estas grandes especies hasta casi su exterminio.

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN:

La falta de cobertura vegetal en las zonas vecinas al Parque, que han sido casi totalmente deforestadas, hace que las aguas corran sin el normal control y retención de los bosques. Esto lleva a que en verano, las lluvias torrenciales puedan contribuir a elevar el nivel de las aguas del Lago Puelo. En casi toda su superficie, este Parque ha sufrido numerosos incendios forestales. Laderas enteras se están recuperando muy lentamente de estas catástrofes, existiendo lugares donde la falta de cobertura vegetal ha dado lugar a severos procesos erosivos.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS / PALEONTOLÓGICOS:

No posee.

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Parque Nacional Los Alerces

Fue creado en 1937 con el objeto de proteger fundamentalmente los bosques de lahuán o alerce, gigante exponente de la flora andino-patagónica. Abarca una extensión de 263.000 hectáreas y está ubicado en el oeste de la Provincia del Chubut, en la región andina y sobre el límite internacional con la República de Chile.

En su extremo oeste las abundantes lluvias alimentan la formación más exuberante y rica dentro los bosques andino-patagónicos: la selva valdiviana. El componente vegetal más destacado es el alerce, que encuentra en este Parque las formaciones de mayor extensión. Esta gigantesca especie puede alcanzar los 60 metros de alto con troncos de 3 metros de diámetro y una edad aproximada de 3.000 años en algunos ejemplares.

UBICACIÓN:

Se ubica al noroeste de la Provincia de Chubut.

SUPERFICIE:

Posse una superficie 263.000 hectárea (187.500 ha corresponden al Parque Nacional, en todo el sector oeste, y las 75.000 restantes a la Reserva Nacional).

AÑO DE CREACIÓN:

Se creó en el año 1937, con el objeto de conservar los bosques de alerces, que son coníferas de madera muy valiosa pero de lento crecimiento

LEY DE CREACIÓN:

Fue creado por disposición de la ley Nacional Nº 13.895

ENTE ADMINISTRADOR:

Se encarga de su mantenimiento la Administración de Parques Nacionales.

CLIMA:

Temperatura media de verano, 20 ºC; de invierno, -2 ºC. Altitud, unos 520 m sobre el nivel del mar. Nieva entre mayo y septiembre. La temporada de verano se extiende desde el 15 de noviembre hasta el 15 de abril.

BIOMA:

Los biomas predominantes son bosques Subantárticos o Andino-Patagónicos.

DESCRIPCIÓN GENERAL:

El paisaje de la región está dominado por montañas cubiertas de profusa vegetación. Allí se destaca la presencia de una gigantesca conífera: el Alerce o Lahuán. La existencia de los más densos y antiguos bosques de la especie en Argentina, le dieron el nombre y la fama a este Parque. Los numerosos lagos presentes, constituyen un extraordinario marco natural de belleza singular . El color azul-plateado de las aguas del Lago Futalaufquen hacen del mismo uno de los principales motivos de atracción. Uniendo este cuerpo de agua con el pequeño Lago Verde, se encuentra el Río Arrayanes, de unos 3 kilómetros de longitud y unos 50 metros de ancho. sus aguas son de un color verde-azulado transparente, divisándose con increíble nitidez su lecho pedregoso. Su nombre se debe a que sus márgenes están densamente cubiertas de árboles y arbustos frondosos, destacándose el Arrayán por sus flores níveas y troncos retorcidos de color canela. El Lago Verde es tan largo como ancho, y tiene unos 2 Km2 de superficie. Su ladera norte, de 500 metros de altura, está cubierta por bosques de Coihues, la occidental en cambio, es menos elevada y permite por un corto sendero el acceso a las orillas del Lago Menéndez. Este es uno de los de mayor magnificencia del Parque, debido a los llamativos escenarios naturales que exhibe, como el Cerro Torresillas y la Cascada El Cisne. Juntamente con los lagos Futalaufquen y el Rivadavia, representan los más importantes atractivos del Parque. El Parque resguarda la cuenca del Río Futaleufú o Grande, cuyas aguas se vierten en el Océano Pacífico. Conforma, asimismo, la mayor fuente proveedora de agua de la zona, asegurando el buen funcionamiento de la Central Hidroeléctrica Futaleufú, que abastece de energía a la fábrica de aluminio ALUAR, ubicada en la ciudad costera de Puerto Madryn. Acompañando al principal protagonista vegetal del Parque, el Alerce, prospera una abundante y variada vegetación nativa. En las márgenes de los lagos crecen árboles como los Radales, Maitenes, Cipreses, Arrayanes, Ñires, Lengas, Maquis, etc. Esa profusión de verdes está matizada con las flores anaranjadas de la Mutisia, las rojas y colgantes del Chilco, las liláceas de la Virreina y las amarillas del Liuto o Amancay.

FLORA:

Los árboles más abundantes en la zona de contacto con la Estepa Patagónica son la Lenga y el Ñire, que forman un bosque de hojas caducas. El Ciprés de la Cordillera, de hasta 20 metros de altura, crece en las laderas más secas y expuestas. El Maitén suele acompañar al Ciprés en los sectores de transición, formando bosquecillos puros. Junto a los anteriores, el Chacay, desarrolla galerías a orillas de los ríos que ingresan a la estepa.

Entre los arbustos tenemos al Espino Negro, el Radal y el Notro cuyas llamativas flores compiten con las de Mutisias, Virreinas y Amancays o Liutos que vegetan en las zonas más húmedas. La llamada Selva Valdiviana se presenta solamente donde el promedio anual de lluvias supera los 1.500 milímetros anuales, adquiriendo su máxima expresión sobre las laderas chilenas. En ciertos sectores, existe un denso sotobosque de Caña Colihue, que puede medrar varios metros hacia lo alto, no dejando prácticamente claros.

Los helechos, musgos, líquenes, hepáticas y hongos abundan en el suelo, entre ramas y troncos caídos o al pie de los árboles. El protagonista vegetal del Parque, el Alerce, vive preferentemente en las partes más húmedas de la región, formando parte de la Selva Valdiviana. Vegeta entremezclado con los Coihues, Canelos, Maniúes, junto a otros árbolesEntre las especies exóticas que se han asilvestrado e invadido los ambientes naturales se destacan: la Rosa Mosqueta, el Lupino, la Margarita, el Diente de León, la Digitalia, etc.

FAUNA:

Entre los mamíferos sobresale la figura del Huemul, uno de los dos ciervos nativos de este bioma, el cual hace intenso uso de los ambientes de montaña. Se dispersa en verano por las zonas más altas, donde se alimenta de los pastos de los mallines y praderas, como así también de arbustos, árboles jóvenes, y varias herbáceas, siempre cerca del bosque, donde busca refugio de predadores como el Puma. Cuando llega el invierno el Huemul baja a los valles buscando alimento y es aquí donde corre riesgo su preservación ya que esas áreas han sido modificadas por el hombre, por lo tanto le resulta más difícil alimentarse. A esto se suma el desplazamiento que sufre por especies introducidas como el Ciervo Colorado y el Jabalí. Otro de los cérvidos nativos que viven en el área es el Pudú, quien ocupa la zona de vegetación más densa y húmeda, donde puede refugiarse y moverse con facilidad gracias a su pequeño tamaño.

Se alimenta de arbustos, árboles jóvenes, helechos y otras hierbas que crecen en el suelo del bosque. Entre los predadores naturales se encuentra el Puma, el Zorro Colorado. El perro doméstico es uno de los predadores más importantes del Pudú, causando un impacto negativo en su población. Dentro de los felinos encontramos al Puma, habita en los bosques húmedos de la región andino patagónica, se alimenta básicamente de roedores y aves por la particularidad que posee de trepar árboles. Algunas de las aves acuáticas presentes son los Cauquenes o Avutardas, el Macá Común y Pato Vapor Volador. Los distintos estratos del bosque, por su lado, cobijan Palomas Araucanas, especies terrícolas como el esquivo Chucao y el Tapacola. En los troncos de los árboles encontramos a los vistosos Carpinteros Patagónicos. Entre las rapaces, son muy comunes los Halconcitos, Águilas, Lechuzas, Jotes de Cabeza Negra y Cóndores. La fauna ictícola nativa la integran el Puyén, las Peladillas, el Pejerrey Patagónico, el Bagre Aterciopelado y los diminutos bagrecitos de arroyo.

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN:

- Las especies exóticas como el Ciervo Colorado, el Ciervo Dama, el Jabalí y la Liebre, fueron introducidas desde Europa para "embellecer la empobrecida fauna" de nuestros ambientes y causan un serio impacto en los bosques que no están adaptados a estas especies. Este problema se controla, en cierta forma, implementando un sistema de cotos de caza, para Ciervos y Jabalíes, para los cuales se autoriza una extracción limitada.

- El Visón es quizás, de las especies introducidas, la que más ha perjudicado a la fauna nativa. Entre los años 1945 y 1950 se instalaron, en la localidad de Cholila (ubicada al noreste del Parque), numerosos criaderos para abastecer el mercado de pieles nacional. Años más tarde, quizás en 1970, numerosos ejemplares se escaparon o fueron soltados voluntariamente, y se multiplicaron aceleradamente, dispersándose por toda la región preandina de Chubut y Río Negro. Actualmente, el Visón se halla en completa expansión, habiéndose ya instalado definitivamente en el Parque Nacional Los Alerces. Esta especie, de hábitos carnívoros, ataca tanto a crías como adultos de aves y mamíferos terrestres y acuáticos, produciendo efectos devastadores.

- La caza furtiva está presente en este parque y persigue especies como el Huemul y el Puma para transformarlos luego en trofeos.

- La flora exótica representa un problema de difícil solución. Numerosas especies vegetales fueron introducidas en la región por los primeros pobladores, en su mayoría originarios de Europa, para adornar sus jardines, como (la Rosa Mosqueta, el Lupino, la Margarita y muchas otras).

- Los vegetales nativos que originariamente ocupaban esos ambientes fueron paulatinamente desplazados. Lamentablemente, la erradicación de las plantas exóticas se torna muy dificultosa.

- La extracción maderera ilegal provoca graves impactos en los ambientes naturales. A esto debemos sumarle los incendios, que son ocasionados generalmente de manera intencional y son un factor grave de deterioro cuyas secuelas son difíciles de reparar.

- La falta de vegetación favorece el arrastre del suelo por lluvias y viento, causando erosión.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS / PALEONTOLÓGICOS:

No posee.

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Parque Nacional Los Glaciares

Descripción General

El Parque Nacional comprende un escenario de montañas, lagos y bosques, incluyendo una basta porción de la Cordillera de los Andes prácticamente cubierta de hielo y nieve al oeste y la árida estepa Patagónica al este.

Debe su nombre a la presencia de numerosos glaciares que se originan en el gran Campo de Hielo Patagónico -el manto de hielo más grande del mundo después de la Antártida- el cual ocupa casi la mitad del Parque. También conocido como Hielo Continental Patagónico, alimenta 47 grandes glaciares, de los cuales 13 descienden hacia la cuenca Atlántica. Además existen más de 200 glaciares de menor magnitud, independientes del Campo de Hielo Patagónico.

Si bien las grandes masas de hielo suelen encontrarse en nuestro planeta a más de 2500 metros sobre el nivel del mar (msnm) los glaciares de la provincia de Santa Cruz tienen su origen a solo 1500 msnm de altitud y descienden hasta los 200 msnm, permitiendo un acceso y visualización única en el mundo.

Como resultado del deshielo de este inmenso sistema, se originan dos grandes lagos: el Lago Argentino y el Lago Viedma, que vierten sus aguas al Océano Atlántico cruzando toda la provincia a través del río Santa Cruz.

De la masa de hielo continental descienden 13 glaciares a las cuencas de los lagos Argentino y Viedma, muchos de los cuales llegan al nivel de los lagos.

Estos son de norte a sur:

Marconi, Viedma, Moyano, Upsala, Agassiz, Bolado, Onelli, Peineta, Spegazzini, Mayo, Ameghino, Moreno y Frías.

Los más grandes son los glaciares Viedma (575 Km.²), Upsala (595 Km.²) y Moreno (250 Km.²). Hay además unos 190 glaciares menores (generalmente de menos de 3 Km.² de superficie) no vinculados a la masa de hielo continental.

La superficie del Parque cubierta por hielo es de aproximadamente 2600 Km.², lo que representa más de un 50% del total del área protegida.

La mayoría de los glaciares del Parque, al igual que muchos de los glaciares del Hielo Patagónico, ha retrocedido considerablemente durante el último medio siglo.

Datos generales

Ubicación: El Parque Nacional Los Glaciares se encuentra en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz, en el Departamento Lago Argentino, en la República Argentina. Se encuentra ubicado a 400 km de Río Gallegos y a 80 km de El Calafate aproximadamente, en la zona cordillerana limítrofe con la República de Chile.

La riqueza de este salvaje y dificultoso terreno lo hacen uno de los más inusuales parques nacionales de la tierra. Forma parte del Campo de Hielos Continentales Patagonicos, desde el cual 13 glaciares ( Moreno, Onelli, Agassiz, Upsala, etc) descienden hacia la ladera este de los Andes, para internarse en los lagos Viedma y Argentino. Estos combinados con los picos montañosos que rodean el parque dan una vista de indescriptible belleza.

Superficie: El Parque Nacional se ubica en la porción más occidental del área protegida, y su superficie es de 445.900 hectáreas, mientras que la Reserva se divide en tres zonas: Viedma, Centro y Roca, dispuestas al este del Parque, y ocupando en total una extensión de unas 145.100 hectáreas.

Año de Creación: El área protegida fue creada en el año 1937, mientras que en el año 1971, mediante Ley N°19.292, se establecen los límites actuales incluyendo la división del área en Parque Nacional y Reserva Nacional.

Ley de Creación: El Parque Nacional Los Glaciares fue creado bajo las normativas de la Ley Nacional Nº 13.895.

Ente Administrador: Se encuentra organizado y subsidiado por la Administración de Parques Nacionales.

Historia-Antecedentes de su Creación

La región se encuentra bañada por numerosos lagos de deshielo. Uno de los dos lagos principales del Parque Nacional es el Lago Argentino, el cual fue descubierto por el Subteniente de Marina Valentín Feilberg, en 1873, creyendo que era el Lago Viedma. Cuatro años después el Perito Moreno lo redescubre y lo bautiza en homenaje a la bandera nacional, debido al color celeste-turquesa de sus aguas, separado del celestial por la blanca franja de los hielos. Mas tarde se convirtió en Parque Nacional, y en un destino turístico internacional muy importante para el país, debido a su extraordinaria belleza. En el año 1981 el Parque es incorporado a la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, lo que implica un reconocimiento de su valor a nivel internacional.

Fundamentos de su creación

Además de ofrecer un paisaje majestuoso y constituir un verdadero imán para viajeros de todo el mundo, el Parque Nacional Los Glaciares, cumple con una serie de funciones relacionadas con la preservación y conservación que muchas veces desconocemos.

Estos objetivos apuntan a promover el conocimiento público de las características naturales del área y a la comprensión de su importancia y funciones.

Entre los objetivos generales y específicos del Parque Nacional se encuentran los siguientes:

    1. Conservar una muestra representativa de los ecosistemas andinos surpatagónicos asegurando la continuidad de los procesos naturales.
    2. Proteger las altas cuencas hidrológicas asegurando el mantenimiento de los procesos de regulación hídrica regional.
    3. Preservar las bellezas escénicas brindando un marco propicio para el desarrollo turístico de la región.
    4. Facilitar el desarrollo de actividades turísticas y recreativas en contacto con la naturaleza.
    5. Fomentar y facilitar la investigación de los aspectos naturales y culturales del área.
    6. Conservar una muestra representativa de los bosques húmedos y ecotonales magallánicos.
    7. Preservar el hielo continental patagónico argentino, y sus glaciares asociados, manteniendo sus características naturales y su entorno paisajístico.
    8. Mantener en buen estado de conservación los macizos montañosos del Cerro Fitz Roy como marco natural propicio para la contemplación de las bellezas escénicas y para el desarrollo de actividades de montaña en contacto con la naturaleza.
Aspectos Generales

Esta región presenta uno de los motivos naturales únicos en la Argentina: el Hielo Continental, manto de hielo y nieves eternas que cubren la Cordillera Austral a lo largo de 350 kilómetros. Desde las laderas de las altas montañas se desprenden ventisqueros tales como el Viedma, Upsala, Onelli, Spegazzini, Mayo y el Moreno, entre otros. Las excepcionales características paisajísticas y naturales del Parque le valieron ingresar en 1981, en el listado internacional del "Patrimonio de la Humanidad", moderno registro de las maravillas del planeta patrocinado por las Naciones Unidas. El Lago Argentino se encuentra a una altura de 185 metros sobre el nivel del mar y su superficie aproximada es de 1.560 km2. Puede dividirse en tres secciones: la mitad oriental que queda fuera del parque se extiende en sentido este-oeste y está ubicada en su mayor parte en la patagonia árida. Ya dentro del Parque Nacional se bifurca en un Brazo Norte, orientado de sureste a noreste y un Brazo Sur, que culmina en el Seno Mayo. El Lago Argentino recibe las aguas del Lago Viedma por intermedio del Río Leona, y luego, por medio del Río Santa Cruz, desemboca en el Atlántico. Ubicado entre el Brazo Rico y el Canal de los Témpanos, ambos parte del Lago Argentino, nos encontramos con el más famoso e imponente de los glaciares: el Perito Moreno. Este glaciar abarca un frente de 5 km y sobresale 60 metros sobre el nivel de las aguas del Lago Argentino. El hielo en su frente toma una hermosa coloración azulada y se desprende en enormes bloques que caen estrepitosamente, brindando un espectáculo difícil de describir con palabras. Estas gigantescas masas de hielo forman témpanos que adquieres caprichosas formas y deambulan por el lago arrastrados por los fuertes vientos patagónicos. El Moreno es uno de los pocos glaciares del planeta que aún avanzan (se estima que recorre 100 metros en un año). Esta característica le ha dado fama mundial, ya que cada tres años aproximadamente, corta el drenaje del Brazo Rico hacia el Canal de los Témpanos, elevando el nivel de las aguas del Brazo Rico 20 metros por encima del Lago Argentino. Ese es el momento de mayor afluencia de visitantes al Parque, ya que aguardan la ruptura de ese gigantesco dique de hielo formado por el glaciar. En el Brazo Norte del Lago Argentino se sitúan los glaciares Upsala, Onelli y Spegazzini, enmarcados por los cerros Onelli y Bertrand que definen el punto occidental más extremo de la República Argentina. A estas bellezas se le suma el Cerro Chaltén o Fitz Roy con sus 3.375 metros de altitud, y el cerro Torre con 3.128 metros, que durante los meses de verano son muy frecuentados por numerosos andinistas del país y del extranjero. Pero no son los glaciares y los cerros la única maravilla que alberga este parque. También cobija importantes muestras del Bosque Subantártico, con su flora típica, representada mayormente por la Lenga, el Coihue y el Ñire. La Estepa Patagónica, está asimismo protegida dentro de sus límites, pudiéndose apreciar especies típicas de los ambientes de transición con los bosques andino-patagónicos. La fauna está compuesta por especies asociadas al bosque y a la estepa. Entre los mamíferos se destacan el Puma, el Huemul, el Zorro Colorado y el Gris. Las aves más comunes son los Cisnes de Cuello Negro, los Cauquenes y los majestuosos Cóndores que pueblan las montañas más altas, entre muchas otras especies.

Bioma

Bosques Subantárticos o Andino-Patagónicos y Estepa Patagónica.

Clima

El Calafate se ubica en los 50º20’ de latitud sur. El clima del Parque Nacional Los Glaciares es templado, lluvioso, sin estación seca definida pero con menor precipitación en verano.

Las precipitaciones aumentan hacia el oeste, registrándose un declive importante, desde 500 mm en el límite oriental del Parque, hasta aproximadamente 900 mm en la cordillera (aunque existen registros anuales de más de 2000 mm en algunos sectores occidentales).

Predominan los vientos del oeste y suroeste. Durante el verano es mayor la frecuencia e intensidad de los vientos.

La temperatura media anual es de 7,5°C, mientras que la media del mes de julio es de alrededor de 0,6°C y la de enero de 13,4°C.

Flora

La flora del Parque Nacional Los Glaciares pertenece al Distrito Magallánico, el más austral. Entre los arbustos se destacan el notro, de bellas flores rojas, el calafate, de flores amarillas y fruto violeta, y el sauco del diablo en las zonas más húmedas del bosque. La estepa del Parque Nacional presenta una alta adaptación a condiciones de sequedad extrema y a la defensa contra el frío y el viento. Las gramíneas forman matas bajas y compactas, con hojas plegadas, rígidas y cubiertas de espesa cutina que les disminuye la evaporación. Son frecuentes las matas circulares, como el neneo, o también semilunares.

Por debajo de la vegetación altoandina, hasta el nivel de los lagos, predominan los bosques de Nothofagus.

Hay tres especies de Nothofagus dentro del Parque: la lenga, el ñire, el coihue o guindo.

De éstas, la lenga es la de más amplia distribución y ocupa la mayor proporción de los bosques del área. Se los encuentra generalmente recubiertos de Usnea (líquenes), comúnmente llamado "barba de viejo".

Los faldeos montañosos que caen hacia los brazos del Lago Argentino están ocupados principalmente por bosques densos y continuos.

En los sectores más occidentales, como los faldeos de los Senos Mayo y Spegazzini, se encuentra el denominado bosque higrófilo magallánico. En estos sectores, desde el nivel de los lagos hasta aproximadamente los 500 m, los bosques se encuentran dominados por el guindo, el cual en los sitios más favorables puede alcanzar los 20 a 30 metros de altura y el metro de diámetro. Acompañando al guindo son frecuentes el canelo y el sauco.

A partir de los 500 metros el bosque se empobrece y los ejemplares son más bajos y delgados. Desaparecen el sauco y el canelo, así como varias especies del sotobosque, y comienzan a aparecer las lengas.

En el estrato herbáceo encontramos helechos, musgos, líquenes y flores, como la topa-topa, con forma de zapatilla, y las orquídeas. Las arvejillas, de flores azules, crecen muy cerca de los glaciares formando tapices, y las Pinguicula antártica, con flores de color violáceo, son plantas carnívoras que digieren insectos en procura de sustancias nitrogenadas, necesarias para su nutrición.

Hacia el este, desaparecen algunas de las especies más típicas de los sitios muy húmedos como el sauco, y en las zonas más orientales desaparecen el guindo y el canelo, por lo que predominan los bosques puros de lenga.

En algunos sitios con drenaje restringido se forman turberas en las que crecen poblaciones de cipres de las guaitecas. Encontramos turberas con cipreses en los alrededores del Lago Argentino.

Los bosques más densos y continuos se ubican en los valles occidentales, mientras que hacia el este predominan las estepas.

El ñire, si bien presenta una distribución mucho más restringida que la lenga, es relativamente frecuente en los fondos de valle.

En las zonas más altas y húmedas los bosques alternan con estepas graminosas dominadas por Festuca pallescens.

Por encima de los 1000 a 1100 m de altura, y hasta los 1500-1600 m (límite inferior de las nieves permanentes) se encuentran los semidesiertos de altura.

Este tipo de vegetación presenta muy escasa cobertura y predominio de gramíneas xerofíticas y dicotiledóneas en cojín; entre estas últimas son frecuentes los cojines de los géneros Azorella y Bolax.

En algunos sitios, inmediatamente por encima del nivel de las lengas achaparradas, se encuentra una faja de vegetación arbustiva más o menos densa dominada por Empetrum rubrum y Pernettya sp.

Fauna

Se puede considerar que la fauna de la región es homogénea y no es muy distinta que la de otros parques que se sitúen en los bosques subantárticos. Entre los mamíferos sobresale la figura del Huemul, uno de los dos ciervos nativos de este bioma, de los que se conocen sendos registros en el Parque.

Entre los felinos encontramos al Puma, al que los hacendados han declarado la guerra en base a una exagerada valoración de su impacto sobre el ganado.

Pobladores del área mencionan que el zorro colorado apareció en la zona después de la llegada de la liebre, lo que habría provocado un retroceso relativo del zorro gris; también hablan del consecuente retroceso numérico del gato del pajonal y el gato montés.

Entre las aves acuáticas se destacan los Cauquenes o Avutardas, los Cisnes de Cuello Negro y Gallaretas. Se encuentran algunas especies consideradas de valor especial de conservación, como el choique o ñandú petiso, el cóndor, el pato de los torrentes, el carancho blanco y el yal austral.

Es de destacar la importancia de los Ríos Fitz Roy y de las Vueltas para el pato de los torrentes, donde se observa un considerable número de ejemplares o grupos familiares en forma permanente. Asimismo, son de gran importancia por su densidad, las poblaciones de cóndor y del águila escudada, principalmente en la zona norte del Parque.

Los distintos estratos del bosque, por su lado, cobijan Picaflores, especies terrícolas como el esquivo Chucao y el Tapacola. En los troncos de los árboles encontramos a los vistosos Carpinteros Patagónicos. Entre las rapaces, son muy comunes los Halconcitos, Águilas, Lechuzas,como el Ñaacurutú y el Caburé , Águila Mora y Cóndores. En la estepa en cambio es muy común ver Guanacos, Choiques o Ñandú Petiso, como así también Zorros Colorado y Gris, que también los encontramos merodeando en los bosques. En el parque también se encuentra ganado cimarrón el cual es nocivo para los renovales de las distintas especies vegetales que crecen en la zona. La fauna ictícola nativa la integran el Puyén, las Peladillas, el Pejerrey Patagónico, el Bagre Aterciopelado y los diminutos bagrecitos de arroyo. La introducción de los Salmones y Truchas exóticas resultó nefasta para estos peces nativos, que fueron predados por estas grandes especies hasta casi su exterminio.

Problemas de Conservación

En algunas zonas, el Parque ha sufrido numerosos incendios forestales. Laderas enteras se están recuperando muy lentamente de estas catástrofes, existiendo lugares donde la falta de cobertura vegetal ha dado lugar a severos procesos erosivos. La prevención contra los temidos incendios constituye uno de los pilares sobre los que se tiene que trabajar para evitar la destrucción de la flora del parque.

La cacería es muy común en la zona y cobra víctimas como el Zorro Gris y el Colorado, Guanacos, Ñandú Petiso, buscados los primeros por el valor de su piel y el último por su sabrosa carne.

También son perseguidos el Puma, por atacar al ganado doméstico, y el Huemul, ya que constituye para los cazadores furtivos uno de los trofeos más preciados. Muchas de estas especies se encuentran en peligro de extinción, por lo que resulta primordial la protección de la fauna del parque.

También el ganado represente un serio problema ya que éste se introduce en el Parque y llega a causar graves problemas erosivos. La gran afluencia de visitantes, tanto a la zona del Glaciar Moreno, como al sector de los Cerros Torre y Fitz Roy ha comenzado a afectar a los recursos naturales del Parque. La acumulación de basura no biodegradable, la extracción de leña, el pisoteo de la escasa vegetación con la consiguiente erosión del suelo, entre otros problemas, deben ser manejados correctamente a fin de evitar males mayores.

Yacimientos Arqueológicos/Paleontológicos

Existen pinturas rupestres muy primitivas en algunas cavernas aledañas a la zona del Lago Roca.

Itinerarios

En la zona sur del Parque encontramos el glaciar Perito Moreno ubicado frente a la península Magallanes. Allí se halla una pasarela desde donde es posible apreciar los desmoronamientos de grandes masas de hielo provocados por el resquebrajamiento del frente del glaciar. Existen diversas excursiones, una lacustre y otra que consiste en una caminata sobre el glaciar Moreno. Por el brazo Norte del Lago Argentino se realizan también excursiones lacustres, partiendo desde Punta Bandera para luego acercarse al glaciar Upsala. El paseo continúa hasta la Bahía Onelli, desde donde parte un sendero autoguiado que culmina en el punto de convergencia de los glaciares Agassis, Bolado y Onelli en un bellísimo entorno poblado por Lengas, Ñires y Leñas Duras. El viaje puede extenderse hasta el glaciar Spegazzini, Mayo y Frías, a través de una fascinante excursión terrestre. En la zona del Lago Viedma se encuentra la localidad de El Chaltén desde donde se accede al Cerro Fitz Roy y al Cerro Torre. Recuerde que la ascensión a estos picos tienen que realizarse previo registro en la Seccional de Guardaparque cercana. El Río Túnel y la Torre son dignos de ser visitados. Existen sitios para acampar, los cuales durante la época estival se colman al máximo de su capacidad, por lo que debe consultarse al Guardaparque antes de instalarse.

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RESERVA NATURAL FORMOSA

Ubicación: sureste de la Provincia de Formoza, Dpto. Bermejo. Al norte está limitada por el río Teuquito y al sur por el Bermejo o Teuco.

Superficie: 9.005 ha.

Año de creación: 1968

Ley de creación: Ley nacional N° 17.916

Ente administrador: Administración de Parques Nacionales.

Fundamentos de su creación: Protejer ambientes y especies carácterizadas del Chaco Semiárido o Chaco Occidental, como el Tatu Carreta.

Distancia desde capital de provincia, o localidades cercanas: Desde Ingeniero Juárez: 65 km. desde Formoza: 574 km.

Descripción general: Esta Reserva, fue creada para rescatar de la sobre explotación forestal y ganadería de una porción de ambientes naturales. Su pequeña superficie apenas alcanza a representar la enorme diversidad y complejidad del bioma Chaqueño Occidental. Esta protección permitió, sin embargo la gradual recuperación de las comunidades vegetales explotadas y especies como el Tatu Carreta y el Oso Hormiguero.

Por su particular ubicación geográfica, entre dos importantes ríos, el Teuquito por el norte y el imponente Teuco o Bermejo por el sur, hallaremos contrastes paisajísticos nos sorprenderan por su belleza las periódicas inundaciones proveen los nutrientes y los sedimentos para la subsistencia de las selvas en galería.

A la vez, modelan el paisaje, dejando a su paso una infinidad de lagunas alargadas que brindan refugio de una enorme variedad de aves y plantas acuáticas, poco frecuentes en estas areadas regiones.

La cantidad de sedimentos acarreados forman, así mismo, amplias extenciones planas o playas en los causes que abandonan las aguas durantes las bajantes. Es allí donde se instalan otra vegetación que, paulatinamente y a lo largo de los años, se convierten en diversas comunidades vegetales con hierbas, árboles y arbustos característicos de este tipo de paisaje.

Las escasa lluvias se consentran en verano, determinando un prolongado período de sequía, junto a temperaturas extremadamente altas. Esto obliga tanto a los animales como a los vegetales, a desarrollar estrategías adaptativas que les permitan sobrevivir en estas extremas condiciones. Por ello muchos de los vegetales poseen hojas de pequeña superficie, espinas, organos de reserva subterraneas, entre otras adaptaciones; la mayor parte de la fauna terrestre se refugia en cuevas y es de abitos crepusculares.

Bioma: Chaco Semiárido o Chaco Occidental.

Flora: Caracterizan a esta región semiáridas los bosques que con justicia son conciderados los más fieles exponentes a la Flora Argentina, ya que los árboles del Gran Chaco, sin alcanzar las grandes las grandes alturas de sus parientes selváticos, causan profunda impresión por su robustez y majestuosidad, adquiridas en condiciones climáticas adversas. Con el aspecto de un bosque seco, de mediana altura y bastante abierto, el ambiente de la Reserva está caracterizado por la presencia del Quebracho Colorado Santiagueño y del Quebracho Blanco, especies que llegan a adquirir alturas mayores a los 20 metros, sobresaliendo del dosel arbóreo y dominante sobre el resto de la vegetación. Los acompañan el Palo Santo, como así también cactáceas de gran porte como el Ucle y el Cardón.

Entre especies que conforman el nivel arbustivo del bosque encontramos al Duraznillo, Garabato, Tala, Sacha Sandía, Brea, el Quimíl, un enorme cactus de porte arbóreo, entre muchas otras. El suelo está frecuentemente cubierto de densas comunidades de Chagar, llamados localmente "Chaguarales", que resultan inpenetrables tanto para el hombre como para algunos animales. En los amplios sectores costeros sometidos a periódicas inundaciones y desbordes del río Bermejo, se conjuga una variada gama de comunidades vegetales. Se observan bosquecillos densos de Palo Bobo o Aliso de Río, de Sauce Criollo, de Tusca y matorrales de Suncho. Sobre la cerrada vegetación de las islas se encuentran hermosos ejemplares de Algarroba Blanco, Chañar, Guaraniná y Vinal. Sobre los albardones del Tequito, se desarrolla la selva en galería, donde vegetan el Palo Lanza, la Mora, el Palo Flojo, el Zapallo Caspi y el Guayacán.

En los suelos arcillosos y de relieve deprimido se ubican bosques de Palo Santo, dando lugar a una de las formaciones más característica del Chaco Seco: el Pastosantal. Esta especie posee una preciada madera de gran calidad, que ha sido muy buscada desde tiempos virreinales, esto ha motivado una tenaz persecución que ha puesto en peligro sus pobladores naturales, que han disminuido en forma alarmante. De no tomarse las medidas de protección necesarias en toda el área de su distribución, no debe extrañarnos que el Palo Santo se encuetre en breve en peligro de desaparecer.

Fauna: Aquí encontraremos a la fauna típica de los ambientes semiáridos del Chaco Occidental. El Tatú Carreta o Tatú-Guazú, símbolo de la Reserva y especie en peligro de extinción, se encuentra con cierta frecuencia, siendo uno de las pocas áreas protegidas que lo ampara en el país. También el Oso Hormiguero Grande, Oso Bandera o Yurumí que ve comprendida su supervivencia en toda su área de distribución, puede ser observado alimentándose de los termiteros y hormigueros que abundan en el área. Dado que existen ambientes del tipo fluvial y acuático, junto a los característicos de las zonas más áridas, encontramos especies representantes de ambos coexistentes de la Reserva.

Especies como la Vizcacha, el Piche Llorón, el Quirquincho y el Gualacate o Peludo, huyen del calor y de la descación que producen las altas temperturas refugiándose en sus cuevas. El Conejo Palo, el Zorro Gris, el Zorrino, la Corzuela Parda y los Pecaríes, el de Collar y el Labiado, permanecen durante el mediodía a la sombra de la vegetación, para ponerce en actividad apenas baja el sol.

En las riberas del Teuquito y el Bermejo es posible hallar huellas del hervívoro más grande de la región: el Anta, Tapir o Gran Bestia, junto a las de Coipo o ambientes acuáticos observamos una llamativa diversidad de aves, entre las que se destacan las Garzas, el Jabirú, los Biguáes, Chajáes, Espátulas Rosadas, Patos de varias especies, etc.

Los montes son refugio de otras especies aladas, como la bullanguera Charata, de codiciada carne; las Chuñas, como la de Patas Negras y la de Patas Rojas; los Loros , como el Hablador y el Calancate, además de una multitud de pequeñas aves. Los ofidios también están presentes, y los representan las temida Yarará, de mortífero veneno, la inofenciva Boa de las Vizacheras o Lampalagua, que llega a los tres metros de longitud, y una gran variedad de culebras.

Problemas de conservación: La Reserva se encuentra limitando por el oeste con propiedades privadas, por lo que es frecuente el ingreso no autorizado de ganado doméstico y de pobladores en busca de piezas de caza de la fauna silvestre o de madera y leña.

El proceso mencionado se ve acentuado por el profundo grado de deterioro y consecuente degradación que han sufrido las comunidades vegetales de todos los sectores vecinos de la Reserva.

La sobreexplotación forestal y el sobrepastoreo del ganado doméstico están provocando graves procesos de erosión que afectan directa o indirectamente a las ambientes naturales de la Reserva.

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RESERVA NATURAL ESTRICTA SAN ANTONIO

Ubicación: Extremo noroeste de la Provincia de Misiones, Dpto. Gral. Manuel Belgrano.

Superficie: 600 ha.

Año de creación: 1990

Ley de creación: Creada por decreto Presidencial Nº 2149/90

Historia-antecedentes de su creación: Esta reserva formaba parte de la Estación Forestal Gral. Manuel Belgrano, perteneciente al Instituto Forestal Nacional (IFONA), entidad gubernamental que fue disuelta durante los procesos de racionalización del Estado Nacinal. Allí se realizaron experimentaciones con especies arbóreas de interés forestal, principalmente coníferas (pinos) y eucaliptos. Aunque la mayor parte de la superficie de la Estación estaba ocupada por plantaciones, se mantenían intocados algunos sectores con vegetación nativa, representativa de la Selva Misionera con Pino Paraná. Ante la noticia de disolución del IFONA y la eminente liquidación de todas sus Estaciones Forestales del país, la APN inició gestiones a fin de incorporar esta área bajo cuidado. Como se trataba de un simple traspaso de terrenos de la Nación, de un organismo oficial a otro, no hubo que gastar dinero en su compra, lo que facilitó enormemente su creación como área protegida.

Ente Administrador: Administración de Parques Nacionales.

Fundamentos de su creación: Conservar una pequeña parte de Selva Misionera con bosques naturales de Pino Paraná o Cury, prácticamente inexplotada, junto a una importante diversidad de fauna asociada a este tipo de ecosistemas.

Distancia desde capital de provincia, o localidades cercanas: Desde Puerto Iguazú: 135 km.; desde Bernardo de Yrigoyen: 38 km.; desde San Antonio: 8 km.

Descripción general: Esta reserva sostiene una vegetación selvática similar en apariencia a la del P. N Iguazú, situado más al norte. Pero precisamente por su posición geográfica presenta características particulares.

La reserva San Antonio se encuentra situada a unos 500 metros sobre el nivel del mar. Esta altura puede parecernos insignificante, pero es lo suficientemente elevada como para generar diferencias en los tipos de vegetación. Por ello podemos dividir las selvas de las zonas altas, de las que encontramos en las tierras más bajas del resto de la provincia de Misiones.

En la región hallaremos muestras de las selvas caracterizada por la presencia del Pino Paraná Araucaria o Pino Cury, típico de sectores serranos elevados y más fríos del sudeste brasileño.

La fauna es similar a la del resto de la provincia, aunque es posible que hallemos algunas especies de animales asociadas a los bosques de Pino Paraná.

Lamentablemente, a medida que desaparecían estos bosques también se perdía gran variedad animal que los acompañaban. Ya son muy raros estos tipos de "pinares" naturales, quedando pequeños grupos dispersos en áreas protegidas de Brasil y Argentina.

Bioma: Selva Misionera o Selva Paranaense.

Flora: En la reserva hallaremos una pequeña muestra del Distrito de las Selvas Mixtas, representado por las comunidades de Laurel Negro, Guatambú Blanco y Pino. Esta última especie forma el estrato arbóreo superior en forma dominante. Otro vegetal frecuente en estas selvas es la Yerba Mate, que en su estado natural crece con el porte de un árbol, que llega a tener unos 15 metros de altura. Es más frecuente, sin duda ver a esta planta cultivada, donde no sobrepasa el tamaño de un pequeño arbusto.

Acompañan al Pino árboles como el Marmolero, Vasouriña, Guariroba, María Preta, entre muchos otros que forman el estrato arbóreo de media altura. En el estrato arbustivo llaman la atención los hermosos Helechos Arborescentes, que pueden llegar a los 4 metros de altura.

Fauna: L a mayoría de las especies que habitan esta zona sufrieron persecución, ya que anteriormente a la creación de la Reserva, no existían limitaciones a la caza. Debido a lo anterior y por la escasa superficie de los ambientes naturales, la fauna del área no es particularmente abundante, especialmente en cuanto a vertebrados de mayor porte.

Se han citado hasta el momento, unas 9 especies de anfibios, 10 de reptiles, entre los que destacan la Coral Verdadera y la Yararácuzú. Las aves resultan el grupo más numeroso dentro de los vertebrados, con 187 especies registradas. Se comprobó la presencia del Coludito de los Pinos, pequeña ave que se encuentra asociada a los bosques naturales de Pino Paraná.

En cuanto a los mamíferos se han registrado 35 especies, la mayoría de los cuales son de pequeño y mediano porte, como el Gato Tigre, la Corzuela Roja, el mono Caí, la Paca, y una gran variedad de roedores.

Problemas de conservación: El principal problema que afecta a esta reserva es su "insularización". Este efecto, común a la mayoría de las áreas protegidas, se produce cuando un sector con ambientes naturales queda totalmente rodeado de zonas modificadas por las actividades humanas. Se transforma entonces en una "isla" separada del resto de los sectores naturales. En efecto es aún más acentuado cuando la "isla" posee una pequeña superficie, como en el caso de esta Reserva.

La fauna ha sido muy perseguida por los lugareños, pero especialmente pro pobladores de origen brasileño, dado el fácil acceso al área desde el vecino país. Se han detectado casos de robo de madera, pesca furtiva y extracción de semillas de Araucaria, tanto para alimentación humana como para vender a viveros y plantaciones locales.

Yacimientos arqueológicos/panteológicos: No posee.

Itinerarios: Dada su reciente creación, aún no cuenta con las condiciones mínimas para el recibir a los eventuales visitantes. Sólo cuenta con cartelera indicada de su calidad de área natural protegida. De todas maneras, para mayor información sobre recorridas y senderos, puede uno conectarse con la Delegación Técnica Regional Nordeste de la Administración de Parques Nacionales.

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Reserva Natural Colonia Benitez

Descripción General

Esta minúscula área protegida posee valores históricos y biológicos propios. En primer lugar representa el accionar conservacionista de un hombre de ciencia, un botánico que fue un visionario para la época. Por iniciativa propia, logró establecer dentro de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA "Colonia Benítez" una Reserva Biológica. Su fin era legar a las futuras generaciones un lugar donde se conservaran los ambientes naturales y las especies vegetales que estudiara a lo largo de tantos años. Biológicamente hablando, el área es muy valiosa por representar ambientes que en la región (no olvidemos que estamos en el sector más poblado de la provincia) ya han desaparecido o se han modificado tanto que ya perdieron sus características naturales originales. La Reserva Natural Colonia Benitez resguarda un relicto en muy buen estado de conservación del monte fuerte representativo del Chaco Oriental, incluyendo un quebrachal y sectores de pastizales húmedos.

Dentro de sus límites hallaremos tres ambientes bien diferenciados: un relicto de Selva en Galería con vegetación arbórea de gran porte que ocupa un albardón antiguo del río; un sector con vegetación arbustiva densa y numerosos cactus sobre un terreno bajo con suelos salinos; y finalmente una depresión, permanentemente anegada, que está ocupada por un estero. Este último presenta una forma alargada o semilunar, indicando que es un rastro de algún antiguo cauce del río.

La Reserva Natural se trata de una clausura establecida por el botánico Augusto Schultz, ubicada dentro de un predio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) con el fin de mantener las características de la flora original.

Datos Generales

Ubicación: Este de la provincia de Chaco, Dpto. 1o. de Mayo. Desde la ciudad de Resistencia se transitan 20 km. por la Ruta Nacional N° 11 hacia el norte, y luego de cruzar el río Tragadero, se gira hacia el este para tomar un camino asfaltado que llega a la Estación Agropecuaria Colonia Benítez, entre cuyos límites está enmarcada la Reserva Natural Estricta.

Superficie: 7 ha

Fecha de Creación: 1990

Ley de Creación: Fue creada, junto a otras Reservas Naturales Estrictas, por el Decreto Presidencial No. 2149.

Ente administrador: Administración de Parques Nacionales.

Historia – Antecedentes de su creación

El sector que nos ocupa, se encuentra dentro de los límites de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) de Colonia Benítez del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Constituía un sector clausurado a la ganadería, donde no se permitió la modificación de la vegetación natural. Por iniciativa de un prestigioso botánico, Augusto Schultz, el 13 de Agosto de 1965, las autoridades del INTA decidieron crear en ese pequeño sector de la EEA, de apenas 7 ha de superficie, una Reserva Biológica. Gracias al trabajo de Schulz, que quedara a cargo de la Reserva, hoy contamos con un completísimo catálogo de la flora del área, donde se listan las especies vegetales allí presentes. Algunas de ellas poseen una chapita con un número identificatorio, para que el visitante pueda reconocerlas fácilmente, a través de una cartilla impresa con los nombres de las distintas especies. A modo de reconocimiento de la tarea del Botánico Schulz, a quien le debemos grandes aportes al conocimiento de la flora de esta parte del Chaco, Parques Nacionales evalúa la posibilidad que el área se revalorice integrándola al Sistema Nacional de Áreas Protegidas. A esto se suma el hecho que no es necesario realizar gastos de expropiación por ser tierras que pasarán de un organismo nacional, INTA, a otro: Parques Nacionales. Por ello se incluye a la Reserva Biológica de Colonia Benítez en el listado de áreas a declar Reservas Naturales Estrictas.

Clima

El clima, la topografía y el drenaje contribuyen a la definición de grandes unidades de ambiente que pueden agruparse en fajas de orientación meridiana: a occidente, el Chaco semiárido; en la faja central de clima húmedo, la planicie central; al este, el Chaco húmedo ribereño de los grandes ríos y por último, el valle Paraguay-Paraná. La Reserva Natural Colonia Benitez se encuentra enmarcada dentro del clima húmedo ribereño, correspondiente al este chaqueño.

Relieve

Su territorio se destaca por ser una llanura de aparente uniformidad, pero el gran factor de diferenciación es la diversificación climática. Ella incide en la disponibilidad de agua que alimenta la red hídrica, en la diversificación de los suelos y en la vegetación, que presenta un bosque cerrado, un paisaje abierto de parques y sabanas y un horizonte de esteros y bañados enmarcados por selvas en galería.

Fundamento de su creación

Asegurar la conservación de la clausura realizada por el botánico Augusto Schulz, dentro de la EEA Colonia Benítez del INTA, donde se mantienen muestras no modificadas de los ambientes típicos de este sector de la provincia, representativos del Chaco Húmedo o Chaco Oriental. Brindar un ámbito de estudio, difusión y valorización pública de los ambientes de la región.

Bioma

Chaco Húmedo o Chaco Oriental

Flora

En el bosque hallaremos varios estratos de vegetación, cada uno formado por un grupo de especies particular. El listado confeccionado por el botánico A. Schulz suma un total de 278 especies vegetales, que seguramente podrá ser ampliado a partir de nuevos estudios y prospecciones.

Los árboles mas notables del lugar son el espina corona, el Francisco Alvarez (de la misma familia que las Santa Ritas), el lapacho y el ombú, que tiene aquí parte de su hábitat original. El otro lote está dominado por quebrachos colorados chaqueños. El sotobosque está cubierto por manchones de chaguares de grandes inflorescencias rojizas; también son comunes las orquídeas terrestres.

El estrato de mayor altura está integrado por especies de árboles que tienen entre 15 y 25 metros de altura, como el Ibirá-pitá, el Timbó Colorado u Oreja de Negro, el Lapacho, el Urynday, el Guaraniná y la Mora, entre otras. Los acompañan árboles menores, entre 8 y 14 metros de altura, como el Aguaí, Guaviyú, Palo Lanza, Timbó Blanco, etc.. El sotobosque está integrado por arbustos y pequeños árboles como el Ñangapirí, Mamón del Monte, Tembetarí, diversas especies de cactus como las Tunas, entre otros.

El área protegida alcanza una particular trascendencia regional dado el reconocimiento popular que tiene la obra de Schultz dentro de la Provincia de Chaco. Así, por ejemplo, la ciudad de Colonia Benitez ha sido declarada la Capital Botánica del Chaco y a Augusto Schulz se lo galardonó con el titulo Doctor «honoris causa» por la Universidad Nacional del Nordeste.

Fauna

La escasa superficie del área protegida impide la existencia de poblaciones importantes de animales, menos aún si se trata de especies de gran tamaño corporal. Por lo anterior no debe llamarnos la atención que el grupo animal mejor representado sea el de las Aves, seguido por el de Anfibios y Reptiles. Se han registrado hasta el momento para la Reserva un total de 135 especies de Aves. Resulta interesante comprobar la presencia de muchas aves silvestres en este relicto de bosque nativo. Son frecuentes el picaflor común y el boyero ala amarilla, perceptible por sus variadas y extrañas vocalizaciones; el tucán común todavía visita esta reserva en pequeños grupos.

Entre los mamíferos, de los que están presentes 10 especies, se destacan la Mulita Grande, el Mono Carayá y cuatro especies de murciélagos. Seguramente estarán presentes una mayor cantidad de especies, en especial de micromamíferos (ratones y murciélagos) pero faltan realizar estudios actualizados.

Problemas de Conservación

Afortunadamente el área no presenta problemas de conservación, como caza furtiva y extracción de madera, por ejemplo, por estar situada dentro de un área de acceso restringido, como es la EEA del INTA. Su pequeña superficie no puede ser ampliada ya que no se han conservado en la zona sectores con ambientes naturales, por lo tanto el efecto "isla" no puede ser evitado ni minimizado. Existen algunos núcleos de Paraíso (especie vegetal exótica) que puede invadir la Reserva si no se la controla a tiempo.

Yacimientos arqueológicos/paleontológicos

No posee.

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RESERVA NATURAL OTAMENDI

Ubicación: Nordeste de la Provincia de Buenos Aires, Pdo. de Campana.

Superficie: 3.000 ha.

Año de creación: Decreto Presidencial Nº 2149

Historia-antecedentes de su creación: El área que hoy comprende la Reserva Natural Otamendi fue utilizada por el Ejército, durante muchos años, como campo de prácticas de artillería.

Entonces, se solía disparar desde las zonas altas hacia los bajos inundables; aún en la actualidad pueden observarse los pozos originados por la explosión de algún montero. Más tarde las tierras fueron cedidas al Consejo del Menor y la Familia, organismo nacional, que arrendaba las tierras a ganaderos vecinos.

La zona era sometida a un intenso pastoreo y quemas periódicas para que el ganado se alimentara de los rebrotes tiernos. Como contrapartida de estos destructivos usos de la zona, se realizaban, desde la década del treinta, prácticas de campo de las cátedras de Botánica de la Facultad de Agronomía de Buenos Aires. Atraídos por los ambientes naturales del área, que ya en esa época eran escasos en cercanías de Buenos Aires, los grupos de estudiantes eran guiados por Ángel Cabrera Y Lorenzo Parodi, dos de los más prestigiosos botánicos argentinos.

Parodi en 1940 ya destacaba la necesidad de proteger la flora de las barrancas y los Bajos de Otamendi, a fin de conservar una de las últimas muestras del paisaje original del noreste bonaerense. Recién en 1990 y por un Decreto Nacional, el área pasa a ser protegida por la Nación, contituyendo la primera Reserva Natural de la APN en la provincia de Buenos Aires.

Ente administrador: Administración de Parques Naturales.

Fundamentos de su creación: Proteger una de las últimas muestras ambientales cercanos a Buenos Aires: Selvas Ribereñas del Paraná de las Palmas, bajos asociados al Delta del Paraná, barrancas naturales del Tala y zonas altas con pastizales pampeanos. Asimismo, se amparan especies amenazadas como el Siervo de los Pantanos, el Lobito de Río y el Federal.

Distancias desde capital de provincia, o localidades cercanas: Desde Capital Federal: 68 Km. Desde Campana: 10 Km.

Descripción general: En los últimos años los Bajos de Otamendi, ubicados al sur de Campana en el nordeste bonaerense, se fueron convirtiendo en un lugar de encuentro para observadores de aves y naturalistas en general. Es que un área como esta de considerable extensión con variados ambientes y fácil acceso, configura un gran atractivo donde se refugia una buena parte de la fauna regional. Posiblemente sorprenda considerar este lugar parte del Delta del Paraná habitualmente delimitado al sur por el Paraná y luego por el Paraná de las Palmas. Pero aquí estamos considerando los límites naturales dibujados por procesos geológicos.

La retracción del mar, que en tiempos cuaternarios ocupaba una amplia bahía interior ( actualmente Delta y estuario del Paraná) dejó al descubierto el borde de las tierras altas, su antigua costa. Ese límite está a la vista hoy en día en las barrancas, que se continúan al sudeste, paralelas a las costas rioplatense, y donde se desarrollan los Talares y se asentaron las ciudades.

El lecho marino vecino ala costa, forma una terraza baja entre la barranca y el río Paraná. Esta siguió similares procesos de formación a los que experimentados por buena parte de del Delta, enriqueciéndose con los aportes de sedimentos en cada inundación. Si observamos el perfil del relieve a la altura de Otamendi, veríamos que sobre el Paraná de las Palmas tienen forma típica de una isla del Delta, con un albardón costero alto y una zona baja en el centro, que se inunda periódicamente con las crecidas del río.

El albardón está ocupado por una Selva Ribereña o en Galería, con numerosas especies de árboles de estirpe subtropical. En los bajos se instalan numerosas comunidades vegetales acuáticas (juncales, totorales, pajonales, etc. Que son refugio de Carpinchos, Coipos, el injustamente perseguido Ciervo de los Pantanos y una rica avifauna. En los riachos que desembocan en el Paraná, suelen verse Tortugas acuíferas y Lobitos de Río. Sobre los terrenos inclinados de la barranca se asienta una flora y fauna muy diferente, característica de ambientes más secos. Hallamos allí los bosques de Tala, refugio de numerosas aves y pequeños mamíferos. Más arriba, ya sobre la llanura pampeana, se mantiene un sector de pastizal natural, actualmente en recuperación, dado que esas tierras fueron intensamente aprovechas para la agricultura antes de la creación de la Reserva.

Bioma: Pastizal Pampeano, Delta del Paraná, Espinal.

Flora: En la Reserva Natural Otamendi podemos encontrar distintos ambientes, los cuales desarrollan distintos tipos de flora.

En la Selva Rivereña la vegetación está formada por árboles de mediano porte, como los Sauces Criollos, Anacahuitas, Curupíes y Alisos de Río; hacia los bajos, aparecen Ceibos que alternan con pajonales húmedos. El sotobosque, con variedad de arbustos, es enmarañado, con abundantes lianas y enredaderas, todo lo cual acentúa el aspecto selvático de la vegetación. Pequeños helechos y cactus tapizan los troncos de los árboles. Pero lo que más llama la atención es la "barba de viejo", un extraño clavel del aire, que forma verdaderas cascadas grisáceas que se descuelgan de las ramas de los Sauces y Ceibo, dándole al ambiente un aspecto fantasmagórico.

En los Terrenos inundables la vegetación dominante es el pajonal, formado por machones compactos de varias especies de hierbas de gran tamaño: Juncos, Totoras, Espadañas, Cortaderas, ect.

En aguas de la Laguna Grande se encuentra una variadísima flora acuática flotante, como Helechitos, Lentejas y Repollitos de Agua. Al pie de la barranca, en los suelos con altos contenidos en sales, prospera el "pelo de chancho" , que en otras zonas de paso a densos Espartillares, entre los que se instalan las esféricas matas de Hunquillo o Hunco, de tallos punzantes. En las pendientes de las barrancas, crece una vegetación de árboles bajos y espinosos llamada Talar, representante del Espinal, expresión empobrecida de los bosques chaqueños del norte del país. El Tala, de dulces frutos naranjas , es una especie dominante, y lo acompañan Ombúes y Espinillos, entre otras especies.

El Sauco, de flores blancas, reunidas en ramilletes, y la Uvilla, con su coloración amarillenta, alegran el sotobosque en primavera. El pastizal Pampeano se asienta en las zonas más altas, que inundan, en la llamada Pampa Ondulada. Allí encontramos las Frechillas, representantes del pastizal original. Ciertos sectores están dominados por diversas especies de Chilcas y Carquejas.

Fauna: La variedad de animales presentes es proporcional a la variedad de ambientes de la reserva. El grupo más numeroso es el de las aves, que cuenta con 239 especies citadas hasta el momento en el área. Podemos entonces asociar la fauna a los distintos tipos de ambientes: en la Selva Ribereña, encontramos Comadrejas Coloradas y pájaros como el Arañero Coronado, que recorren ágilmente el follaje de los árboles y enredaderas. Con sigilosos movimientos, la Choca Corona Rojiza se delatará por su curioso canto. Con suerte podremos observar una Pava de Monte Común, ave característica de nuestro país que halla aquí su límite sur de dispersión. Aún más difícil de divisar es el Lobito de Río. Excelente nadador, este hermoso animal está próximo a la extinción por la persecución que de él se hizo durante muchas décadas a fin de obtener su fina piel. Los extensos terrenos inundables brindan refugio a la fauna mayor de la reserva, como por ejemplo, el Carpincho.

En las inmediaciones de la Selva Ribereña se guarece el Ciervo de los Pantanos, el ciervo más grande de Sudamérica. Esta especie, debido a al caza desmedida y a la destrucción de su hábitat natural, está a punto de extinguirse.

La avifauna, si bien difícil de ver, pude ser descubierta por un oído entrenado y un ojo atento. Junqueros, Tachuríes Sietecolores y varias especies de Gallinetas y Burritos, entre otros, pueblan el lugar de sonidos.

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Monumento Natural Laguna de los Pozuelos

INTRODUCCIÓN

Este Monumento Natural, que protege la Laguna de los Pozuelos, fue creado en el año 1981. Se encuentra ubicado en la región puneña del norte de la Provincia de Jujuy, entre las localidades de Rinconada, Lagunillas, Yoscaba, Cieneguillas y Pozuelos. Abarca una superficie de 15.000 hectáreas. Dada su importancia como lugar donde habitan numerosas aves, esta laguna fue incluida en la Lista de Humedales de Importancia Internacional (Convención Ramsa). UBICACIÓN:

Norte de la provincia de Jujuy, entre las localidades de Rinconada, Lagunillas, Yoscaba, Cieneguillas y Pozuelos. Abarca parte de los Dptos. Rinconada, Yavi y Santa Catalina.

SUPERFICIE:

15.000 ha.

AÑO DE CREACIÓN:

Este monumento natural fue creado en el año 1981

LEY DE CREACIÓN:

Fue creado bajo la Ley Nacional 3749

ENTE ADMINISTRADOR:

Administración de Parques Nacionales.

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN:

Proteger la Laguna de los Pozuelos junto a su avifauna acuática, que está compuesta en gran medida por especies exclusivas del ambiente de la Puna. Por su relevancia como hábitat para numerosas aves acuáticas, fue incluida en la Lista de Humedales de Importancia Internacional .

CLIMA:

Muy árido y frío, en verano, la temperatura supera los 30º C, en invierno puede alcanzar los -20º C, con heladas y nevadas esporádicas. Las pocas lluvias se producen en la época estival.

BIOMA:

La Puna.

DESCRIPCIÓN GENERAL:

El Monumento Natural se encuentra en un extenso altiplano ubicado entre los 3.400 a 3.800 metros sobre el nivel del mar, que recibe el nombre de Puna. Estas planicies o bolsones, que se encuentran separadas por cordones montañosos paralelos orientados de norte a sur, carecen de desagües hacia el mar. Debido a ello, el agua de las escasas lluvias o nevadas caídas en la región, se acumula en las depresiones centrales del bolsón, formando lagunas extensas y poco profundas. Tal es el caso de la Laguna de los Pozuelos, que posee aproximadamente 25 Km de largo por 9 Km de ancho .

FLORA:

El paisaje puneño está casi desprovisto de árboles, salvo los bosquecillos de Queñoa. La fisonomía vegetal dominante es la arbustiva con predominio de Tolares (comunidades de Tola). Las plantas que habitan esta zona presentan adaptaciones tanto para captar el agua como para conservar la mayor posible. Ejemplo de ello son: el Tolar, formado por los arbustos Tola o Vaca protegidos de la fuerte radiación solar crecen hierbas tiernas, tales como los Tréboles y las Peladillas, el Quepo, que en noviembre luce las flores amarillas más grandes que se pueden observar en la región. Bordeando la laguna, por la margen oeste y en considerable extensió n de la zona norte y sur, cubre el suelo la Brama, cuya adaptación al medio consiste en morir durante la época de sequía y aguardar el tiempo favorable en estado de semilla al nivel del suelo, aún por varios años, para cumplir luego su ciclo vital en menos de un mes.

FAUNA:

La principal protagonista de la fauna puneña es, sin duda, la Vicuña. Otro camélido nativo que podremos observar en las márgenes de la laguna junto al ganado doméstico (principalmente ovejas y cabras) es la Llama . Esta especie fue domesticada hace siglos por la cultura incaica en el Alto Perú, para aprovechar su lana, carne, leche y fundamentalmente para ser utilizado como medio de transporte. En la actualidad los rebaños de Llama fueron reemplazados por el ganado que trajeron los colonizadores (Cabras y ovejas). En la puna existen otros mamíferos carnívoros como el Zorrino Real, endémico de esta zona y el Hurón Mediano.

Las aves que habitan el Monumento son todas de espacios abiertos, típicas de la región puneña. Los matorrales y pajonales son habitados por aves corredoras como el Ñandú Petiso o Suri Cordillerano, que se halla frecuentemente asociado a la presencia de las Vicuñas, y el Inambú Serrano que está adaptado a vivir entre los pajonales utilizando silbidos sonoros para comunicarse con sus pares. Otras de las aves que muestra adaptaciones claras a este ambiente es el Carpintero de las Piedras, endémico de la región. Esta especie marcadamente terrícola, a falta de árboles donde buscar sus alimentos, remueve piedras para extraer larvas, mientras se mueve en bandadas. La Guayata (también exclusiva de esta zona), habita los bordes de las lagunas puneñas, junto con patos, como el maicero, el Barcino, el Colorado, el Juar-jual o Crestón y el Pato Puna, que se encuentra aquí y en algunas otras lagunas del altiplano. Las lagunas son utilizadas también por varias especies de gallaretas, destacándose la Gallareta Americana, la Gigante, cuyo tamaño la hace inconfundible y la muy escasa Gallareta Cornuda. Estas tres especies son exclusivas de los ambientes acuáticos de la Puna. Los más llamativos habitantes de la Laguna son los Flamencos. Alimentándose de los invertebrados que viven en el agua y el fango, hallaremos a las tres especies de flamencos que habitan la Argentina: el Común, el Andino o Parina Grande y el más pequeño, llamado Flamenco de James o Parina Chica, estos dos últimos, también endémicos de la Puna. Otra de las aves que habita el Monumento Natural es el Cóndor

CONSERVACIÓN:

El principal problema que hoy debe afrontar la Laguna, es el proceso de relleno, por la gran cantidad de sedimentos que recibe de los ríos de la cuenca. Recordemos que la Laguna de los Pozuelos se encuentra en el fondo de una enorme cuenca cerrada, es decir, sin salida al mar. Por lo tanto el producto de la acción erosiva de los ríos y del viento, se depositan en la laguna, que va colmatándose con el paso del tiempo. Vale destacar que la presencia en la zona de gran cantidad de ganado doméstico, en especial cabras, ha llevado al sobrepastoreo de la vegetación natural. El deterioro de la misma ocasionó la desprotección del suelo, que lo ha expuesto así a la erosión eólica y fluvial. En cambio, el pastoreo de las Llamas, que también componen el ganado doméstico de la zona, no ocasionan procesos erosivos ni deterioran el suelo. Esto se debe principalmente a su modo de alimentación (cortan las hierbas, no las arrancan de raíz como las ovejas) y a sus pezuñas provistas de almohadillas que no horadan ni disgregan el suelo, a diferencia de las ovejas. Algunos pobladores de las inmediaciones recolectan para su alimentación, los huevos de las aves acuáticas que viven en la laguna. Aunque esto no se produce a gran escala ni muy frecuentemente, significa un alto impacto para las poblaciones de aves locales, que además de ser escasas, ven afectado su ciclo reproductivo, que se produce solamente una vez al año.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS / PALEONTOLÓGICOS:

No posee.

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Monumento Natural Ballena Franca Austral

INTRODUCCIÓN

Debido a su natación lenta y a la característica de flotar al morir, la ballena franca austral se cuenta entre los cetáceos que sufrieron la mayor presión de explotación comercial que tuvo lugar entre los siglos XVII y principios del XX. En 1935, con la firma de la Convención Internacional para la Regulación de las Ballenas, se les dio protección total. Desde entonces, la recuperación de la especie ha sido lenta. Para sumarse a este esfuerzo proteccionista la Argentina declaró, en 1984, Monumento Natural a la ballena franca austral.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA EN ARGENTINA:

Litoral Marítimo Atlántico, teniendo como principal área de cría las aguas vecinas a la Península de Valdés: Golfo Nuevo, Golfo San José y Caleta Valdés. Se conocen igualmente registros para Mar del Plata, Bahía Blanca, Tierra del fuego, Georgias del Sur e Islas Malvinas.

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN:

Proteger a la Ballena Franca Austral, especie considerada en peligro de extinción y una de las mayores que puede observarse en nuestro territorio, considerando que posee uno de los pocos lugares de reproducción y cría en aguas territoriales argentinas.

HISTORIA-ANTECEDENTES DE SU CREACIÓN:

Las Ballenas Francas fueron desde la antigüedad, una de las primeras especies en ser cazadas. Aún antes del siglo XII los franceses y españoles las perseguían desde pequeños botes a remo, empleando, para matarlas, arpones que arrojaban con la fuerza de sus brazos. Durante los siglos XVIII y XIX la explotación llegó a tal punto que la Ballena Franca del Hemisferio Norte fue prácticamente extinguida. Ante esta situación las flotas balleneras, en especial las inglesas y norteamericanas, se dirigieron hacia los mares australes, comenzando a diezmar las poblaciones de ballenas de esas aguas. La razón de esta persecución estaba dada por la facilidad con lo que podían ser atrapadas. En efecto, esta ballena es un animal lento y, para suerte de los cazadores, flota al ser muerta, a diferencia de otras ballenas a las que hay que inyectarles aire para evitar que se hundan. Estas características, sumadas a su alta producción de aceite, pues cada individuo podía rendir unos 40 barriles, equivalentes a 7.200 litros, le valieron el nombre inglés de "Right Whale" o sea la ballena correcta, "franca", ideal para cazar. Teniendo en cuenta la gran disminución poblacional que sufrió esta especie, el gobierno nacional le otorgó la protección máxima nombrando Monumento Natural a todas las Ballenas Francas que se registren en aguas jurisdiccionales de la Nación.

DESCRIPCIÓN GENERAL:

Las ballenas son mamíferos perfectamente adaptados al medio marino en el que se desenvuelven. La Ballena Franca Austral presenta un cuerpo curvado y no posee aleta dorsal. Las hembras adultas miden unos 13 metros, en tanto que los machos son un poco más cortos, alcanzando los 12 metros, sin embargo se han observado hembras de 16 metros. Los ejemplares adultos pueden llegar a pesar entre 30 y 40 toneladas. La cabeza de estos animales representa el 25% del largo total del cuerpo. En la boca, que tiene forma curva, se disponen unidas a la mandíbula superior, unas 260 placas o barbas córneas, llamadas originariamente "baleen", de donde proviene el nombre castellano de "ballena". Cada una de estas mide unos 2,50 metros de largo. La utilidad de estas barbas se pone de manifiesto cuando el animal se alimenta, sirviéndoles de filtro o "colador" para retener su comida. Su principal alimento lo constituyen unos pequeños camarones conocidos como Krill. En presencia de un gran banco de estos microorganismo, que el animal hace ingresar a la cavidad bucal junto con el agua, la que luego es expulsada hacia el exterior a través de las barbas. Una de las características más distintivas de la Ballena franca Austral es la presencia de callosidades, que se distribuyen en la parte superior y costados de la cabeza, siendo exclusivas de esta especie de ballena ya que ninguna otra las posee. La más grande y llamativa de estas callosidades es el "bonete" ubicada en la punta de la mandíbula superior. Estas formaciones son placas de epidermis engrosadas y endurecidas que, por lo general, se hallan habitadas por grandes cantidades de un peculiar crustáceo, vulgarmente llamado "piojo de la ballena", que les da una coloración blanca, amarilla, anaranjada o rosada. La distribución, dimensiones y formas de esas callosidades son particulares para cada individuo y, a semejanza de las huellas dactilares, son utilizadas por los investigadores para identificar a cada ejemplar. De esta manera se ha llegado a diferenciar 600 animales que visitan la Península Valdés. La piel de la ballena es lisa, elástica y de color negro, a veces moteada de pardo y gris. Los ballenatos presentan un color más claro que los adultos. Debajo de la epidermis existe una gruesa capa de grasa que tiene entre 14 y 36 centímetros de espesor, que la protege de las bajas temperaturas de los mares australes. También presenta grandes manchas ventrales blancas, de distinta forma y tamaño, además de manchas dorsales blancas o grises. Ubicados en la parte superior de la cabeza e inmediatamente por detrás de la callosidad denominada Brazola, se encuentran dos orificios por los que el animal respira, los espiráculos. Al expulsar violentamente el aire de sus pulmones, éste se condensa debido a la diferencia de temperaturas, y dibuja dos columnas en forma de V, hecho que dio origen a la creencia que las ballenas lanzaban chorros de agua. La gestación dura 12 meses y por igual período de tiempo, la hembra amamanta a la cría o ballenato, que en el momento de nacer mide 5,5 metros. Las hembras alcanzan su madurez sexual entre los cinco a seis años de edad. Estos individuos con capacidad de reproducción regresan, con intervalos de tres años, al área de Península Valdés buscando aguas seguras y tranquilas, para parir una sola cría. Los machos adultos, en cambio, son registrados generalmente todos los años en la zona. La máxima concentración de ballenas se produce entre Octubre y Noviembre, época en que pueden contabilizarse entre 350 a 400 individuos. Esto convierte a las aguas vecinas de la Península Valdés en el área de cría más importante del Hemisferio Sur. Para realizar la cópula varios machos acosan a una hembra y es probable que todos (o la mayoría de ellos) tengan éxito en su cometido. Es frecuente ver en aguas del Golfo Nuevo los grupos de cópula (tres machos y una hembra, por ejemplo), en los que la hembra permanece invertida, con el vientre hacia arriba rechazando los intentos de cópula de los machos. Dado que la hembra deberá girar para respirar, los machos la rodean aguardando ese momento. Al finalizar la temporada de cría, las ballenas comienzan su migración anual en busca de alimento, recorridos que actualmente se desconocen. Algunos científicos suponen que se acercan a las Islas Georgias, siguiendo los bancos de Krill, en tanto que otros piensan que se dirigen hacia el mar abierto entre el continente africano y el suramericano.

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN:

De las once especies actuales de ballenas; entre las cuales se halla la Ballena Azul que, con sus treinta metros de longitud es el animal viviente más grande del planeta, la Ballena Franca es la que más cerca de la extinción ha llegado. Esta situación es atribuible a dos factores principales: por un lado las matanzas realizadas por las flotas balleneras a lo largo de varios siglos (se calcula que al iniciarse la cacerías existían unos 100.000 ejemplares) y por otro, el hecho de que las hembras tengan cría una vez cada tres años, lo que explica la lenta recuperación de la especie. Actualmente se estima que la población total de Ballenas Francas llega a los 3.000 ejemplares de los cuales el 20% (unos 600 individuos) se han registrado en aguas territoriales argentinas, siendo éste el grupo más numeroso que existe en el mundo. En razón de sus hábitos costeros, principalmente en su época reproductiva, esta especie es sumamente vulnerable al deterioro de su entorno por el accionar humano, como puede ser la contaminación de las aguas e inclusive el ruido y el tráfico de las embarcaciones a motor. Las poblaciones de Ballena Franca Austral que acuden a la Península se ven seriamente amenazadas por la creciente contaminación que está sufriendo el Golfo Nuevo. La ciudad de Puerto Madryn , junto a la fábrica de Aluminio ALUAR, generan una gran cantidad de residuos sólidos , líquidos y gaseosos que están afectando la calidad de las aguas del golfo. La falta de un tratamiento generalizado de los residuos significa a la larga, poner en peligro a numerosas especies animales, y con ello a la industria turística , principal sostén de la economía de la zona.

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RESERVA NATURAL E HISTÓRICA MARTÍN GARCÍA

Ubicación: Extremo norte de la provincia de Buenos Aires, inmediatamente al sur de la desembocadura del río Uruguay, dentro del Río de la Plata superior.

Superficie: 180 ha.

Año de creación: 1969.

Ley de creación: Ley Provincial Nº7.580

Ente Administrador: Dirección de Conservación de Ambientes Naturales, Ministerio de la Producción y Dirección de Islas, Ministerio de Gobierno.

Fundamentos de su creación: Conservar un importante conjunto de sitios históricos junto a una muestra de la naturaleza particular de la isla, que incluye selvas, Bosques y vegetación propia de lagunas y dunas.

Historia: la Isla cuenta con una rica historia que ha motivado su declaración de "Lugar Histórico" por Decreto Nacional 4.718/58. En 1516 fue descubierta por Don Juan Díaz de Solís, quien sepulta en la isla al despensero de su nave de nombre Martín García.

El lugar se constituyó en un sitio estratégico para custodiar el río de la Plata, siendo escenario de varios combates navales desde 1810 entre las escuadras patriotas y las invasoras tanto de origen brasileño como anglo-francesas.

En la isla funcionó una cantera de la cual se extrajeron los materiales para empedrar la ciudad de Buenos Aires; funcionó un Lazareto y Crematorio a construir durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento en 1874, el cual tubo gran actividad durante la epidemia de fiebre amarilla que azotó en la Argentina en 1881; desde 1881 hasta 1860 funcionó un Penal tanta Civil como Militar.

Bioma: Delta del Paraná, con elementos de los Bosques del Espinal y de las Dunas del Sur de Entre Ríos.

Flora: la variedad ambiental y florística de la Isla la convierten en uno de los puntos de la Provincia de Buenos Aires de mayor diversidad biológica . Las Selvas marginales ocupan algunos sectores costeros de la isla, con características y la composición botánicas de los Montes Blancos del Delta.

Se trata de una versión empobrecida de las Selvas Subtropicales presentes en Misiones dentro de la Argentina. El estrato arbóreo está integrado por el Ceibo, de conocidas flores rojas; el Laurel, una especie nativa pariente del Laurel del Viejo Mundo utilizado para condimento; el Azota Caballos, un espléndido árbol nativo, de gran desarrollo y hermoso follaje; el Agarrapalo o Igua poi, especie con infrutescencias semejantes a pequeños higos, muy consumidos por las aves que facilitan su dispersión, muchas veces cumpliendo sus primeros años de vida como epífito sobre otro árbol hasta que sus raíces pueden alcanzar el suelo; el Chalchal, de frutos carnosos que pasan del amarillo al naranja para tornarse finalmente rojizos; etc. Las lianas y enredaderas son muy comunes en estas selvas, destacándose el Cipo y el Cabello de Ángel.

Los bosques xeromórficos ocupan sectores con menor humedad de la isla, teniendo como especie dominante, el Espinillo, arbolito de la familia de las leguminosas de notable floración a principios de la primavera, cuando se cubre de inflorescencias amarillas, sumamente perfumadas.

Otros integrantes arbóreos de estos Bosques son el Tala, el Coronillo, el Molle y la Sombra de Toro, todos componentes típicos de los talares de la provincia de Buenos Aires.

Las Dunas tienen su flora particular, constituidas por varias herbáceas, como los Senecios de la familia de las compuestas.

También se encuentran reducidos montes donde asoman altivos los Cardones, muchas veces semicubiertos de enredaderas y plantas apoyantes. Buena parte de la superficie de la isla tiene formaciones boscosas que se han desarrollado sobre antiguos asentamientos humanos. Allí se pueden encontrar entremezclados viejos ejemplares cultivados, plantas de especies ornamentales exóticas asilvestradas y elementos de los montes nativos. Por su abundancia se destaca el Coronillo en estos bosques periurbanos.

Fauna: Pese a su reducida superficie, el número de especies de animales registrados es bastante importante. Entre los mamíferos de hábitos semiacuáticos se destaca el Coipo o Nutria, que en la medida que no sea perseguido se toma relativamente común y factible de observar, incluso de día. Las aves son uno de los grupos faunísticos más notables, tanto por su variedad tanto como por los cantos que emiten y sus coloridos plumajes. En los ambientes de bañado y costeros se aprecian especies de gran porte como la Garza Blanca y Garza Mora.

Los bosques xerófilos tienen sus componentes típicos como las Cotorras y las Calandrias.

Problemas de conservación: La fauna exótica es uno de los problemas más importantes de la isla. Tanto los Siervos Dama como los gatos asilvestrados, dado su número considerable, están provocando importantes cambios ecológicos.

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RESERVA NATURAL ESTRICTA EL LEONCITO

Ubicación: Sudoeste de la provincia de San Juan, Dpto. Calingasta, sobre los faldeos occidentales de la Sierra del Totoral.

Superficie: 76.000 ha.

Año de creación: Decreto Nacional.

Historia-antecedentes de su creación: El área formaba parte de la Estancia El Leoncito ( aún hoy puede verse el viejo casco construido en adobe), que fuera utilizada como puesto de avanzada militar entre los años 1814 y 1818 por el Ejército Chileno.

Controlaban la marcha de las trompas que cruzaban hacia Chile por Estado Mayor del Ejército de los Andes, junto a los Jefes de las Divisiones del Ejercito Chileno, controlan la marcha de las tropas que cruzaban hacia Chile por el Valle del Río de los Patos. También el área fue utilizada por mucho tiempo por la población local a través de una antigua senda que une la ciudad de San Juan con el Valle de Calingasta, llamado "Camino del Tontal". Desde del año1965 se iniciaron en el área las observaciones astronómicas tales que garantizan excelentes observaciones del espacio la mayor parte del año. Las tierras pertenecerían entonces a la Secretaria de Ciencia y Técnica de la Nación. Parques Nacionales demostraron interés en el área ya que en la misma existen ecosistemas aún no protegidos dentro de su sistema. Los primeros en apoyar la iniciativa de conservación del área fueron los mismos astrónomos, ya que constituye la única forma de garantizar la calidad atmosférica.

Ente Administrador: Administración de Parques Nacionales.

Fundamentos de su creación: Proteger una muestra de la naturaleza típica de la Precordillera Sanjuanina, así como asegurar la calidad del ambiente para la realización de observaciones astronómicas.

Distancia desde el capital de provincia o localidades cercanas: Desde Barreal: 34 km., desde Uspallata ( Mendoza ): 39 km.

Descripción general: La reserva abarca desde el Valle de Calingasta a 1.900 mtrs. por el este, por lo que hallamos distintos tipos de ambientes a medida que ascendemos en altura.

En el sector oeste de la Reserva se encuentra una comunidad típica del Monte: El Retamal, Arbustal de rematos, que deja la mayor parte del suelo descubierto. Hacia el este, a medida que se asciende, se encuentra otra vegetación también típica del Monte. Junto a los arroyos se extiende el Bobadal, y sobre todo las áridas lomadas, crecen extensos jarillales. Allí construye sus galerías subterráneas un pequeño roedor: el Tuco-Tuco.

Continuando hacia la Sierra del Tontal, 3.000 metros de altura, se hallan extensas planicies con especies típicas de la Puna como la Tolilla, arbusto de gruesa base leñosa, o el Ajenjo, planta perenne de uso arómatico-medicinal.

El Chinchilón habita los faldeos rocosos de la sierra, donde además se destaca una hermosa cactásea de forma esférica y largas espinas blancas, es la Lobivia Formosa.

Todos los habitantes están habitados por tropas de Guanacos y Suris Cordilleranos conocidos localmente como avestruces, ambas especies encuentran seguro refugio en la reserva, ya que han sido perseguidos desde tiempos históricos.

En las planicies existen zonas más húmedas, donde el agua se acumula y la vegetación crece con más vigor. Son las "Vegas" o "ciénagas"que concentran a la fauna silvestre de la zona. Allí pueden observarse bandadas de la vistosa Loica o Pecho Colorado, cuyos machos tienen el pecho de color rojo, Remolineras, Dormilonas, Agachonas, Palomas, etc.

Sobre la parte más alta de la Sierra del Tontal se encuentran como unidades típicas altoandinas, como los pastizales de Corión. En estas alturas viven numerosas especies de plantas y lagartijas, las cuales son endémicas de la zona, o sea que no se las encuentra en otro sitio.

Bioma: Monte, Puna y Altoandina.

Flora: En El Leoncito hallamos distintos tipos de vegetación a medida que nos desplazamos de las zonas bajas a las altas. Las Planicies del oeste están ocupadas por comunidades típicas del Monte. Allí la formación dominante es el matorral, a veces muy abierto, integrado por el Retamo y la Jarilla.

Sobre los pequeños valles de los pequeños arroyos de la zona se instalan los Bobadales, arbustales asociados al agua. Sobre los sectores más altos y en las planicies encontramos la vegetación típica de la Puna.

La vegetación dominante es la estepa arbustiva formada por matas que no superan el metro y medio de altura dejando gran parte del suelo sin cubrir.

Llama la atención por su color Blanquecino por su forma esférica el cactus columnar Lobivia Formosa que se ubica sobre las laderas rocosas. También hallaremos a la Tolilla y al Ajenjo, este último con fuerte aroma y usado en la medicina local. Cubriendo los faldeos rocosos a partir de los 2.700-3.000 metros de altura hallaremos las comunidades Altoandinas. La vegetación toma el aspecto de una estepa graminosa.

Son comunes las gramíneas formando matas con diseños circulares y de media luna, siendo la más frecuente el Corión. En las vegas o ciénagas, se presentan otras especies que están asociadas a los pequeños cuerpos y cursos de agua de alta montaña.

El Berro, Llantén, diversos juncos de una gran variedad de plantas prosperan en estos sectores. En los bordes de la vega son notables las Yaretas, arbustos achaparrados de follaje muy compacto, que forman grandes placas de bordes circulares y baja altura.

Fauna: la fauna de la reserva está caracterizada por su adaptación a las condiciones de aridez del ambiente. Los anfibios son escasos aviendose registrado hasta el momento solo dos especies. Entre los reptiles hallaremos las especies más curiosas. El galarto Cola de Piche, de llamativos colores, recorre los pedregales de las serranías, junto a otras especies de lagartijas endémicas de la región. Las aves es el grupo más numeroso y mejor conocido. Se destacan el Condor, Aguila Mora, Alcón Peregrino, entre otras rapases que recorren los cielos en busca de presas y tienen sus guaridas en los grandes paredones del área.

El Suri Cordillerano es el ave terrestre más grande y forma nutridos grupos de las Vegas y en las planicies de altura. En las Vegas se concentra una multitud de aves como Yales, Dormilonas, Remolineras, Bandurritas, Picaflores, Palomas Cordilleranas, etc.

Los mamíferos están bien representados. El Guanaco es el más común y numeroso. Entre los carnívoros nombraremos al Puma, que a veces ataca a las manadas de Guanacos, El Zorro Gris, y el Hurón. Saltando por los roquedales veremos al Chinchillón o Vizcacha de la Sierra, que nos observará tranquilamente desde su inexpugnable refugio. Lo acompañan otras roedores como la Rata Chinchilla, el Cuis, y el Tuco-Tuco.

Problemas de conservación: A pesar de ser una zona escasamente poblada, posee algunos problemas originados por la acción humana. Antes de la creación de al Reserva, la vegetación de las Vegas eran muy ramoneada por el ganado domésticos (vacas y caballos, principalmente). Una vez extraído el ganado, la vegetación se recuperó notablemente cambiado el aspecto del paisaje. Los cazadores fugitivos también asolaban la zona en busca de Guanacos y Suris.

Hoy en día gracias a los controles impuestos ya no se producen caserías dentro del área. Los amantes del motociclismo aventura realizaban frecuentemente travesías dentro del área, aprevechando la existencia del Camino del Tontal que une la ciudad de Barrial con la de San Juan. La destrucción de la frágil flora y la erosión consecuente del suelo motivaron a prohibir el ingreso de los motociclistas. Yacimientos arqueológicos/paleontológicos: El Leoncito posee tres yacimientos paleontológicos y varios testimonios arqueológicos, como pinturas rupestres y tramos del famoso "Camino del Inca" de tiempos precolombinos. Este último puede verse desde las primeras estribaciones de la Sierra del Tontal, mirando al valle de Calingasta.

Itinerarios: Dada su resiente creación aún no posee la infraestructura necesaria para la atención del visitante. Puede acamparse en el área y realizar recorridas, previa autorización del guadaparque. Remontando el arrollo de las cabeceras se recorre la zona de Chacras, se lleva a los observatorios y luego puede continuarse por la Ciénaga de las cabeceras. Allí podrá observar manadas de Suris Cordilleranos y admirar el verdor de estas zonas húmedas en el ambiente caracterizado por la sequedad.

Fuentes: Proyecto Parque Nacional El Leoncito. Haene, E.;S. Heinonen y J.C. Chebez 1993. APN, inf.inéd.

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Area Natural Cerro Uritorco

DESCRIPCIÓN GENERAL

El Cerro Uritorco, a pesar de no ser una Reserva, se ha convertido en los últimos años, en uno de los sitios más visitados de Argentina, y no precisamente por sus valores naturales. Al margen de su interés místico, este lugar es uno de los pocos de las Sierras Chicas de Córdoba que se ha conservado casi íntegramente en su estado natural. Afortunadamente se ha salvado de las grandes modificaciones producidas por el hombre en el resto de la región. Desde la localidad de Capilla del Monte, los visitantes tienen acceso a la belleza agreste del Cerro. El Río Calabalumba, de cristalinas aguas, corre entre gigantescas rocas y frondosos Molles. Una vez cruzado éste, se llega al inicio del sendero que recorre las laderas del Uritorco.

Los densos bosques de Horco Quebracho, ya difíciles de encontrar en buen estado en el resto de la región, cubren sus faldeos formando un continuo manto verde oscuro. El aspecto de este paisaje cambia por completo durante el invierno. Ese quizás sea uno de los más oportunos momentos de visita. El manto verde oscuro se transforma en una cubierta de tonos dorados, castaños y rojizos, indicándonos la caída de las hojas de los Horcos Quebrachos. A medida que se asciende por las laderas, se notan los paulatinos cambios en la vegetación. Los bosques de Horco Quebracho van dejando lugar a los Cocos o Cocuchos, árboles de espinosas hojas. Más arriba aparecen los matorrales de Romerillo, formando los "Romerillales". Ya cerca de la cumbre del cerro se instalan los Pastizales Serranos, antes de los roquedales sin vegetación. La fauna, aunque no muy abundante es todavía muy variada. Entre las especies de aves amenazadas por sufrir la captura y posterior comercialización como aves de jaula, figuran el Rey del Bosque y el Naranjero o Siete Colores. Gracias a la existencia de bosques naturales, son numerosas las especies de aves que aún pueblan la zona. Lamentablemente, no ocurre lo mismo con otro tipo de fauna. La cercanía de poblaciones humanas ha hecho retroceder hace ya bastante tiempo a especies mayores, como el Puma. Dada la importancia del Cerro Uritorco como reducto de la flora y la fauna características de las sierras cordobesas y como punto de interés turístico, merece ser protegido a perpetuidad bajo alguna figura legal.

DATOS GENERALES

Ubicación : Se encuentra ubicado en el centro-norte de la Provincia de Córdoba, vecino a la ciudad de Capilla del Monte, Dpto. Punilla, este cerro de 1950 metros de altura, forma parte de la porción más norteña de la Sierra Chica, abarcando una superficie de Aproximadamente 1.000 ha. Actualmente los terrenos que incluyen al Cerro Uritorco se encuentran dentro de una propiedad privada, distante de Capilla del Monte: 6 km

Para llegar a su pie, es necesario llegar a Capilla del Monte, localidad serrana ubicada a 110 Km. de la ciudad de Córdoba y 812 Km. de Capital Federal. Desde la capital provincial hasta Capilla del Monte, se viaja por la ruta nacional 38. Una vez en el pueblo, se debe completar el trayecto hasta el pie del cerro, lo cual se puede hacer caminando (no aconsejado) o por otros medios de movilidad.

Distancias Desde Capilla Del Monte
A las Principales Ciudades Argentinas

Buenos Aires:

810 Km. Ruta Nac. Nº38-9

San Juan:

710 Km. Ruta Nac. Nº38-150-40

Córdoba:

110 Km. Ruta Nac. Nº38

Paraná:

419 Km. Ruta Nac. Nº38-19

Rosario:

514 Km. Ruta Nac. Nº38-9

La Rioja:

322 Km. Ruta Nac. Nº38

Santa Fe:

436 km. Ruta Nac. Nº38-19 · Mendoza

Cátamarca:

716 Km. Ruta Nac. Nº38-20-142

Superficie: Aproximadamente 1.000 ha.

Ente Administrador: Actualmente, los terrenos que incluyen al Cerro Uritorco se encuentran dentro de una propiedad privada.

HISTORIA Y ANTECEDENTES DE CREACIÓN

El 9 de enero de 1986, desde la finca de la familia Gómez, en proximidades de Capilla del Monte, en la provincia de Córdoba (Argentina), observaron el desplazamiento en el cielo de un objeto luminoso de gran tamaño, el cual dejó su huella en una de las laderas del cerro Pajarillo. Desde aquel incidente, hasta estos días, la vida del Cerro Uritorco cambió rotundamente. La bibliografía sobre este tema se multiplicó, de hecho es muy común encontrar en cualquier comercio de Capilla del Monte más de un decena de libros que describen, analizan y conjeturan en torno a este acontecimiento. También es normal, encontrar entre los vecinos del lugar, personas a quienes su tonada delata no ser cordobeses.

El Cerro Uritorco de 1.970 metros sobre el nivel del mar, es el escenario en donde sucedieron a lo largo de estos años, algunos hechos, aun no explicados desde la racionalidad. En idioma aborigen URITORCO, podría interpretarse como "Cerro Macho".

CLIMA

El clima de Capilla del Monte esta encuadrado dentro de la clasificación "subtropical", con particularidades zonales que la circunscriben a la denominación de "clima templado serrano".

La temperatura mínima invernal es de 3º y 4º c y la estival alcanza aproximadamente 30º diurnos refrescando por las noches., Con una media anual de 17º c. Durante el invierno, frío y seco, las heladas se producen entre los meses de mayo a setiembre. Las lluvias son de tipo ciclónicas estacionales, primavera - verano, nutriendo las cuencas hídricas de los arroyos y ríos que desembocan en los diques y embalses construidos para abastecer de agua potable a la población, y con fines turísticos y deportivos.

Porque se cuenta con un elevado porcentaje de días soleados, alrededor de 300 al año, Capilla del Monte es uno de los lugares con mayor coeficiencia de heliofanía. Esta diafanidad natural del aire, sumada a la ausencia e polución ambiental, dan las condiciones propicias para el paseo, el desarrollo de actividades deportivas, el descanso y el bienestar físico y espiritual.

Temperaturas Promedio En El Año:

Temperaturas: Invierno 10º - Verano 22º- Promedio 16º

Medias Promedio anual de días soleados:310

Lluvias promedio anual:791 mm (datos ultimos 30 años

RELIEVE

Las sierras del valle de punilla, forman parte del conjunto de las sierras Pampeanas, que se extienden por la Rioja, Catamarca, Santiago de Estero, entre otras provincias.

Las serranías que corresponden a nuestra localidad están limitadas por el río la Quebrada de la luna al norte, hasta el Morro cara Vuelta en el sur, desde la sierra chica en el este hasta el río Dolores en el oeste.

Como todas las sierras Pampeanas, están constituidas por un núcleo de rocas precambricas (Era Arcaica), vinculadas al macizo de Brasilia. Se encuentran conglomerados rojos de depósitos sedimentarios continentales, que forman los relieves de los Terrones y Ongamira.

Por efectos de movimientos intensos de la corteza terrestre, al levantarse la cordillera de los Andes (Era Terciaria), se fracturó dicho macizo en bloques que ascendieron formando las sierras, o se hundieron formando luego los valles (Punilla y Calamuchita, etc.).

Las sierras presentan un perfil asimétrico, con violenta escarpada al oeste (cuesta) y una pendiente más suave al este (falda), en sentido de la inclinación de los bosques.

La altura máxima en el cordón de las Sierras Chicas es le cerro Uritorco de 1979 m/s/n/m. Que, hacia el sur, está limitado por los cerros Las Gemelas.

Hacia el norte del Uritorco, se ramifican las sierras de Ischilín, La Higuerita, Copacabana y Masa. Las rocas predominantes son las graníticas. Todos estos afloramientos rocosos forman parte de un conjunto gigante de rocas ígneas. Ofrecen contactos con las rocas metamórficas. El granito cuya composición mineralógica está formada por cuarzo, feldespato y mica, suele ser rosado y en menor proporción gris. La superficie posee formas redondeadas por efectos de la erosión, que a veces esculpe siluetas caprichosas como El Zapato, los Terrones, etc.

Entre las metamórficas se destacan tres variadedas: Gnis, Caliza, Cristalinas y Anfibolitas.

HIDROGRAÍA

Capilla del Monte está enmarcada por dos ríos de diferentes características, dada su situación de pie de monte y de valle clivado hacia el noroeste.

Le río Calabalumba, que nace en el paraje denominado la Toma de circulación este-oeste, entre imponentes quebradas recibe las aguas de sus afluentes principales, que son el río La Plata o Yama Pampa, conformado por los arroyos Huertas Malas, Los Rocillos, Minas y el río Los Alazanes o La Rinconada, colector de las cumbres del overo. Ambos se deslizan por lechos rocosos que presentan hoyas de agua cristalina y cascadas de gran atractivo para los paseantes.

El río Dolores, de circulación sur-norte, es el colector final de las aguas del norte del valle y desemboca en el dique El Cajón, que a su vez se convierte en emisario el mismo. En el paraje Los Mogotes confluyen las aguas del Calabalumba con las del Dolores y más adelante este cause recibe las aguas del Tramontana y del Quebrada de Luna y las vertientes de los cerros Minas, Colchequín Y Pajarillo. Aquí cambia el rumbo de las aguas hacia él oeste con el nombre de Río San Marcos o de la Costa. Los ríos y arroyos serranos son calmos la mayor parte del año pero en épocas de lluvia (primavera, verano), modifican su comportamiento presentando corrientes extraordinarias.

BIOMA

Chaco Serrano.

FLORA

Los variados ambientes de las Sierras de Córdoba permiten la coexistencia de numerosas especies vegetales. Las variaciones en altitud son importantes: las lomadas menores poseen 500 metros de altura, y las cumbres mayores alcanzan casi los 3000 metros. Esto influye de tal manera, que determina la presencia de "pisos" o "cinturones" de vegetación, caracterizados por ciertos grupos de especies que se distribuyen sobre las laderas de los cerros y lomadas. Las planicies, valles y algunas quebradas húmedas brindan el hábitat ideal para la "Palma" o Palmera Carandilla, que pueden presentarse en forma aislada o conformando densos bosquecillos o "Palmares". Sus hojas son aprovechadas por la población local para la confección de artesanías, como sombreros, cestos, etc. Entre los 500 y 1350 metros de altura se encuentra el Bosque Serrano, que se caracteriza por ser abierto, denso en los sitios favorables y ralo en los más expuestos. Las especies características son el Horco o quebracho de las sierras, el quebracho blanco, el coco y el manzano del campo. Alternado con especies de otros ambientes, como algarrobos, chañares, piquillines y espinillos. También característico es el árbol característico es el Molle o Molle de Beber, nombre motivado por la bebida que se prepara con sus pequeños frutos, forma bosques bastante densos y puros en los faldeos más húmedos y frescos y en los valles de arroyos serranos. Ocupa vertientes más secas y cálidas, con orientación norte y oeste preferentemente, donde forma bosques casi puros, trepando hasta en las laderas más pronunciadas y rocosas. Es en las laderas del Cerro Uritorco donde se encuentran los bosques más densos de la región. Dado que se trata de una especie de follaje caduco, en invierno adquiere bellísimos colores que van desde el amarillo puro, pasando por el ocre y el castaño, hasta el rojo intenso. En ese momento las sierras se engalanan con una maravillosa gama de tonos. Por encima de los 1300 metros de altitud, los bosques van siendo paulatinamente reemplazados por otro tipo de formación arbustiva(vegetación), donde predominan los arbustos y las herbáceas, conocida como matorrales. Este ambiente recibe el nombre de "Romerillal" o Matorral Serrano, y está formado principalmente por el Romerillo, un arbusto de color verde intenso. A mayor altura, integra un mosaico con los Pastizales Serranos, que cubren los sectores más altos de las serranías. Este segundo "piso vegetal" puede ascender, según el lugar hasta por encima de l600 m. A partir de aquí, hace su aparición gradual el "tercer piso" ecológico: el de los pastizales de altura con predominancia de especies como el pasto, puna o paja brava (Melica marca), que trepan hasta la cumbre del Uritorco.

Los palmares de carandilla o palma serrana (Thrithrimax campestris) son una llamativa y notable formación Típica de esta región cordobesa, creciendo entremezclados con la porción más baja del bosque serrano, ocupando márgenes de arroyos, bolsones, y los faldeos inferiores. Entre los arbustos más importantes, integrando el sotobosque encontramos: Chilca (Floourencia colepis) Palo amarillo, Piquillín (Ondalia montana), Poleo (Lipnia turbinata) y Peperina (Minthostachys mollis).

La función de la vegetción:

La vegetación nativa ejerce una importante función protectora sobre el suelo, al amortiguar el impacto directo de la lluvia sobre la superficie, evitando el "lavado" y el arrastre de los sedimentos y del escaso humus hacia la zonas bajas, fenómeno que se conose como erosin hideria. La vegetación contribuye además a atemperar el clima, a proporcionar hábitat para la fauna silvestre y otras plantas.

En nuetra región la destrucción de la cubierta vegetal debido al sobrepastoreo por acción de los animales domésticos, a la tala de bosques y, muy especialmente a los devastadores incendios forestales, es la causa de la creciente erosion y perdida del suelo que sufren las laderas serranas.

FAUNA

La fauna de la zona serrana de Córdoba está conformada por especies que también están presentes en el resto de la región. Al igual que la vegetación, la fauna también varía con la altura y las condiciones ambientales. Sobre los ríos y arroyos se hallan especies ligadas la humedad y a los ambientes acuáticos. Aves como los Martines Pescadores y las Remolineras hallan su alimento en el río o en sus inmediaciones. En estos sectores bajos y húmedos se evidencia una gran actividad animal, ya que la mayoría de las especies descienden de las zonas más altas en busca de agua o de presas. En las orillas de los arroyos encontraremos animales tales como el lagarto overo (Tupinambis teguixin), el pecarí de collar (Tayassu tajacu), la corzuela parda (Mazama guazoubira), el zorro de monte (Cerdocyon thous), el puma (Felis concolor) es el mayor predador terrestre de la zona y se lo puede encontrar tanto en las zonas altas de pastizales como en el bosque serrano y en el chaqueño. También se encuentras los rastros de mamíferos como el Zorro Gris y el Gato Montés, aves acuáticas como Garzas y aves de bosques como el Zorzal Chiguanco, entre muchas otras especies. Habitando los bosques serranos hallaremos al Rey del Bosque. Este pájaro es una de las especies más perseguidas para ser vendida como mascota. El Naranjero o Siete Colores es otro habitante frecuente de los bosques y nos llamará la atención por su bello colorido y hermoso canto. A pesar de estar prohibida la captura de ambas especies, la falta de control y educación de la población llevará, en poco tiempo, a la desaparición de las más bellas aves de nuestras sierras. Otras especies que se pueden apreciar son la lechucita bataraza o alicuco, el carpintero nunca roja. Visitando las flores tubulares, en busca de néctar y pequeños insectos, podrá observarse al espléndido Picaflor Cometa. La larguísima cola del macho de un rojo iridiscente le ha valido tal nombre. Habita tanto el bosque serrano como los matorrales de altura, bajando incluso hasta los jardines de las viviendas de las poblaciones vecinas.

A medida que se asciende, ya por encima del nivel del bosque serrano, es posible avistar dos especies de pequeños loritos: catita serrana de capicho gris (Bolborhychus aymara) y la catita serrana verde (Bolborhychus aurifrons).

Los ofidios de la zona son: coral (Micrurus frontalis), yarará chica (Bothrops atratus), yarará grande o vivora de la cruz (Bothrops alternatus), yarará ñata (Bothrops ammodytoides), y cascabel (Crotalus terrficus).

Las especies de este tipo no atacan; simplemente se defienden. Y al ignorancia es un factor clave para que se termine en heridas de distinta gravedad, aquí cabe destacar los escasos accidentes registrados en la Zona (cuatro casos registrados en todo el valle de punilla en cuatro años).

Ya sobre los Pastizales Serranos y las altas cumbres, se encuentran poderosas rapaces como el Halcón Peregrino y el Águila Mora o Águila Escudada. El primero se especializa en la caza de otras aves y es frecuente verlo perseguir velozmente a los Vencejos. El Águila caza pequeños mamíferos como las Liebres. Con suerte, podrá maravillarse con el sublime y majestuoso vuelo del Cóndor, que es habitante frecuente de las Sierras Chicas. A diferencia de las creencias populares, el Cóndor no es un cazador, sino que como buen carroñero, se alimenta de presas ya muertas. Gracias a esas supersticiones, esta ave ha sido perseguida por los ganaderos desde tiempos inmemoriales, poniendo en peligro la subsistencia de las poblaciones cordobesas de esta especie.

Esta localidad se encuentra protegida por Agrupaciones Honorarias de Guardafauna - bosques de Capilla del Monte y por la ordenanza Nº 626/87 (y susu reformas), mediante la cual se declara de interés publico la manutención, defensa y mejoramiento de todos los ambientes urbanos, agropecuarios y naturales con todos sus elementos.

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN

Uno de los principales problemas que amenazan al Cerro es el mal manejo del turismo. La cantidad de residuos generados por los visitantes es mayor cada temporada y se acumulan indefinidamente a lo largo del sendero de ascenso a la cumbre y en la improvisada zona de camping vecina a ella. Las agresiones que sufre el paisaje, como las pintadas en las rocas, no hacen más que colaborar con el deterioro del valor natural del Cerro. El ganado que pastorea en la zona de Pastizales Serranos y Romerillales afecta notablemente a la vegetación natural, con su pisoteo y ramoneo continuo. A pesar de la buena voluntad de los dueños de las tierras, hace falta tomar urgentes medidas a fin de asegurar la conservación de las condiciones naturales del sitio. Con un sistema de senderos bien delimitados y una cartelería informativa e interpretativa, el visitante sabrá por dónde desplazarse, conocerá las acciones permitidas y las prohibidas, a la vez que se interiorizará sobre los valores naturales del lugar, ayudando por ende a su conservación. Guardafaunas y Guías calificados podrían brindar a los visitantes material educativo e informativo, a la vez de establecer un estricto control de las normas. Además debería implementarse un sistema eficaz de recolección y tratamiento de los residuos generados. La cercanía de la localidad de Capilla del Monte, hace temer por el futuro del área. Si aumentara la población local, y por ende la cantidad de viviendas en la base y vecindades del cerro, motivarían un mayor deterioro en los ambientes naturales, como ya puede percibirse en ciertos sectores.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS/PALEONTOLÓGICOS

No posee.

ITINERARIOS:

Partiendo desde la ciudad de Capilla del Monte hacia La Toma, se recorren a pie o en vehículo, 6 kilómetros de un camino de ripio. Desde este punto pueden iniciarse varios recorridos a sitios de interés turístico. La Toma es un lugar ideal para disfrutar de un refrescante baño en las aguas del Río Calabalumba. Hoyas y cascadas de agua cristalina están rodeadas de una tupida vegetación de Molles y Horco-quebrachos. Remontando el río por un sendero de 10 kilómetros de longitud, se accede a las Huertas Malas, uno de los rincones más belos y agrestes de la zona. Sobre las nacientes del río se encuentra una legendaria huerta silvestre. Al Dique Los alzanes se llega luego de recorrer 11 kilómetros de un boscoso sendero que remonta el río La Toma. Este dique embalsa las aguas del Río Los Alazanes y allí puede realizarse pesca deportiva de Truchas. Para acceder a la entrada del sendero al Cerro Uritorco, se debe cruzar el río, ya sea por un pintoresco puente colgante o bien por el lecho del mismo, ya que en general es poco caudaloso. A orillas del mismo existe un camping organizado, con sanitarios y proveeduría. En la base del cerro se ha instalado una sencilla confitería, donde además de tomar un refrigerio pueden adquirirse artesanías de la zona. Luego de abonar la entrada, se inicia el sendero peatonal. Se recomienda para la ascensión que no supera las tres horas, contar con un calzado y ropas cómodas, agua, comida, y una bolsa para los residuos, que deberá dejar en los recipientes dispuestos para tal fin en la base del cerro. A medida que se asciende se aprecian los notables cambios en la vegetación. Al principio se atraviesan densos bosques de Horco Quebracho que luego van dejando lugar a los Romerillales. Más arriba aún, y cerca de la cumbre, se aprecian los amarillentos Pastizales Serranos. Una vez en la rocosa cumbre del cerro, podrá disfrutar de una magnífica vista panorámica de Capilla del Monte, los valles y cerros cercanos.

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RESERVA PROVINCIAL PUNTA TOMBO

Ubicación: Centro-este de la Provincia de Chubut, sobre el Océano Atlántico, Dpto. Florentino Ameghino.

Superficie: 210 ha.

Año de creación: 1979

Ley de creación: Decreto Provincial Nº 1.222

Historia-antecedentes de su creación: Las tierras que hoy conforman la Reserva pertenecían a la Estancia La Perla, y fueron donadas por Luis y Francisco La Regina. En el año 1972, por el Decreto Provincial Nº 2.87 se comenzó a manejar este sitio como ámbito natural y turístico, siendo definitivamente consolidado como Reserva, por el Decreto Nº 1.222 del año 1979.

Ente administrador: Dirección de Conservación de áreas Naturales, Organismo Provincial de Turísmo (NATURATUR).

Fundamentos de creación: Proteger una de las colonias de aves marinas más diversas de la Argentina y la mayor colonia continental del Pingüino de Magallanes, con casi medio millón de individuos.

Distancia desde capital de provincia, o localidades cercanas: Desde Buenos Aires a Puerto Madryn:1.400 km.; desde Puerto Madryn: 181 km.; desde Trelew: 120 km.

Descripción general: Punta Tombo es, sin lugar a dudas, uno de los lugares del litoral patagónico más famoso y visitado. Miles de turistas de todo el mundo se dan cita en el lugar para maravillarse frente a uno de los más fascinantes espectáculos de la naturaleza argentina: la mayor colonia continental de Pingüinos de Magallanes, con cerca de medio millón de individuos.

El paisaje es árido y desolado, como en toda la Estepa Patagónica, pero a medida que nos acercamos a la Punta notamos una actividad faunística sorprendente. Un macizo rocoso que se interna en el mar, 3,1 kilómetros de largo por600 metros de ancho, cubierto por arenas, arcillas, pedregullo y rodeado de amplias playas arenosas, alberga la mayor concentración de aves marinas de todo el litoral patagónico.

La zona de cría de los Pingüinos se halla concentrada en los terrenos arenosos ubicados en la base de la Punta.

El suelo se halla prácticamente "minado" de cuevas, donde los pingüinos ponen sus huevos y crían pichones. Una febril actividad domina la colonia: mientras algunos pingüinos excavan sus cuevas y otros se pelean defendiendo su territorio, un continuo rumor de rebuznos ( la voz de los pingüinos ) domina el ambiente. Pueden verse grupitos de pingüinos, que desde las playas se internan en la colonia: están exhaustos luego de pasar varios días en el mar, consiguiendo alimento para sus pichones. En el mismo momento se ve partir otro grupito al mar, luego de relevar a su pareja, ya que tanto el macho como la hembra comparten el cuidado por sus crías.

Punta Tombo también es un paraíso para otras ave marinas, que la han elegido de nidificación. Las Gaviotas Cocineras, están instaladas en las cercanías de las pingüineras, mientras que sobre un aflotamiento rocoso se ubica la colonia de Gaviotas Grises o Australes. Las Skúas o Salteadores tienen sus nidos diseminados por toda la Punta.

Dos especies de Cormoranes, el Real y el Cuello Negro o Roquero, ocupan un amplio sector fácilmente reconocible por estar cubierto de sus excrementos de llamativo color blanco. Patos Vapor y dos especies de Ostreros, también nidifican en el sitio. Otras aves marinas usan o visitan el área aunque no necesariamente para la reproducción, tales como las Palomas Antárticas, varias especies de Gaviotines y Petreles Gigantes. El Islote Chato, situado al norte de la Punta, ofrece un inmejorable sitio de descanso y socialización para cientos de Lobos Marinos. También en las aguas vecinas se pueden observar Ballenas Francas, Delfines y Orcas.

Asociados a los ambientes terrestres de la Estepa Patagónica están presentes Martinetas, Ñandúes, Zorros Grises, Peludos, Maras, confiadas manadas de Guanacos, zorrinos, Gatos de los Pajonales y Hurones. Tal como lo indica la diversidad y abundancia de fauna silvestre, tanto marina como terrestre, Punta Tombo es un sitio clave para muchas especies, como así también uno de los más valiosos puntos turísticos de la Argentina, siendo visitado anualmente por 40. 000 personas. Esto se debe a que la mayoría de la fauna que habita Punta Tombo, tal como ocurre en las famosas Islas Galápagos, de Ecuador, no se asusta ante la presencia de humanos, lo que le brinda al visitante una vivencia que no puede experimentarse en otros ambientes naturales.

Bioma: Litoral Atántico Patagónico y Estepa Patagónica.

Flora: La escasez de agua, las bajas temperaturas, el efecto desecante de los vientos del oeste y la pobreza general de los suelos arenosos y pedregosos, con escasa materia orgánica, condicionan la vida vegetal. Este ambiente hostil determina el paisaje característico de toda la Estepa Patagónica: una vegetación escasa, esparcida, baja y compacta, que deja una gran parte del suelo desnudo.

La mayoría de las especies poseen hojas pequeñas y cubiertas de numerosas espinas, sus hojas son duras y están impregnadas de sustancias que les dan un sabor desagradable. La forma predominante de los vegetales de la estepa es la de cojines hemisféricos más o menos compactos, esparcidos en el terreno. De esta manera ofrecen menos resistencia a los vientos y conservan mejor el calor y la humedad.

Las mesetas, planicies y serranías están pobladas por el Quilembai, el Colapiche y el Coirón Amargo. El Quilembai domina el paisaje, y se destaca por sus matas redondeadas y hojas duras que terminan en una espina, cubriéndose de llamativas flores amarillas en verano. El Colapiche, arbusto enano, debe su nombre a sus breves ramitas densamente cubiertas de minúsculas hojas, que recuerda a la cola de un Piche o Peludo. Entre las matas de setas dos especies se hallan los penachos amarillos del Coirón, uno de los pocos pastos de la estepa. Cerca de las costas marinas, donde hay mayor humedad, el terreno se cubre de abundante vegetación, formando un continuo manto. Allí aparecen arbustos de mayor porte como el Molle, el Algarrobo Patagónico, la Mata Laguna, el Calafate y la Verbena, de hermosas flores lilas. Los cañadores y valles que permanecen anegados sostienen una vegetación diferente, de un verde intenso, llamados localmente "mallines"" o "vegas". El Junquillo y el Pasto Salado son comunes en estos ambiente.

En los terrenos próximos al mar, se encuentran bajos con suelos salobres, testigos de prehistóricas ingresiones marinas. Sólo pueden vivir vegetales tolerantes a la alta salinidad, como el Jume, la Zampa y al Vidriera. Fauna: Sin duda, el ambiente más conocido y la principal atracción de Punta Tombo es el Pingüino de Magallanes. Esta ave marina, que permanece la mayor parte del año en alta mar, llega a nuestras costas solamente para reproducirse.

El período de mayor afluencia de individuos abarca desde fines de septiembre hasta fines de marzo. Una vez que las parejas que se han formado, se dedican a reacondicionar los nidos del año anterior. Estos son en su mayoría cuevas excavadas por ellos mismos, aunque algunos prefieren aprovechar las cavidades naturales que existen entre las raíces de los arbustos. Las cuevas se encuentran en mayor densidad cerca de la costa, donde el suelo es más blanco y fácil de excavar.

A principios de octubre la hembra pone generalmente dos huevos, que tardan unos 40 días en eclosionar, pero a menudo logra sobrevivir sólo un pichón. Las crías nacen recubiertas de plumón, el que pierden en febrero, cuando adquieren su plumaje juvenil, de un color pardo. Recién a los 4 o 5 años de edad alcanzan su madurez sexual.

Los machos son apenas más grandes y poseen picos más gruesos y largos que las hembras. Ambos sexos defienden su nido, incuban los huevos y alimentan los pichones con peces y calamares. El sonido que emiten los pinguinos es parecido a un rebusno o llanto de un niño, que le ha valido los hombres de "Pájaro Niño" y " Pájaro Burro" y lo realizan los adultos para alejar a los intrusos y o para aparear a su pareja.

Es frecuente observar a los pinguinos enfrentados y golpeteando sus picos, como dos espadachines. Este comportamiento es parte del cortejo como de los encuentros agresivos, por ejemplo, cuando una pareja defiende su nido de otros congéneres.

Los Pinguinos pasan la mayor parte de su vida en el agua, durmiendo inclusive en ella. Realizan grandes desplazamientos fuera de la época reproductora, pero siempre dentro de la plataforma continental. Son capaces de nadar a una velocidad de 8 km/h, saltando fuera del agua como los delfines. Utilizan las aletas para propulsarse y las patas como timón.

Este sitio constituye un ámbito ideal para los estudios faunísticos ya que pueden observarse directamente una amplia gama de interacciones entre especies. Las Gaviotas predan sobre huevos y pichones, que les son arrebatados por las Skúas; a su vez, los restos son consumidos por aves carroñeras como el Carancho y Chimango, o por mamíferos como el Zorro Gris y el Peludo. Cerca de la costa, los predadores marinos como el Petral Gigante. Lobos Marinos y Orcas esperan alimentarse de los Pinguinos jóvenes y enfermos. En Punta Tombo además, se encuentran las colonias de otras aves marinas como Gaviotas Cocineras, Gaviotas Australes, Patos Vapor, Skúas o Salteadores y dos especies de Osteros. Cerca del extremo de la Punta, está la colonia de Cormoranes Reales que llegó a tener unos 5.000 nidos, distanciados entre sí unos 70 centímetros. Sobre las paredes verticales del borde de la colonia se instalan los Cormoranes de Cuello Negro o Roqueros.

Existió hasta hace unos años una colonia de 70 parejas del Cormorán Guanay, habitante de las costas del Océano Pacífico, siendo la de Punta Tombo, la única población conocida de esta especie para la Argentina y para el Atlántico. Lamentablemente ya no se la encuentra en la zona, ignorándose los motivos de su desaparición.

Las Palomas Antárticas, varias especies de Gaviotas y Petreles Gigantes, también usan o visitan el área aunque no necesariamente para la reproducción. El Islote Chato, situado al norte de la Punta, ofrece un inmejorable sitio de descanso y socialización para cientos de Lobos Marinos. Asimismo, en las aguas vecinas se pueden observar Ballenas Francas, Delfines y Orcas.

Asociados a los ambientes terrestres de la Estepa Patagónica están presentes aves como las Martinetas o Copetonas, Ñandúes, o Choiques, una gran variedad de pequeñas especies, como la Calandria y Bandurrita Patagónicas, el Patagón y el Coludito de Cola Negra, entre muchas otras. Existe así mismo, una gran abundancia de Lagartijas y Matuastos que habitan los pedregales y las zonas arbustivas.

La Yarará Ñata es uno de los pocos ofidios que habitan la región y el único venenoso. Su pequeño tamaño ( no supera los 40 centímetros de largo ) es acorde al de sus presas: ratones y lagartijas. Los mamíferos más frecuentes son los Zorros Grises, Peludos, Maras, Guanacos, que suelen verse en confiados grupos cerca de la entrada a la Reserva, Gatos de los Pajonales y Hurones.

Problemas de conservación: Punta Tombo es uno de los más importantes centros turísticos de la Argentina. Cada año, desde 1982, el número de turistas ha crecido; en la temporada 1988-1989 se estimó que más de 40.000 personas visitaron el área.

La inusitada concentración de fauna, de fácil acceso para el visitante, constituye un espectáculo que la hizo mundialmente conocida. Tal es su fama, que anualmente recibe igual número de personas que el Parque Nacional de Serengeti, en África, y las Islas Galápagos de Ecuador.

La explotación del petróleo afecta negativamente a los mamíferos y aves marinas, a las otras formas de vida marina, a la calidad del agua y a las playas. Por ejemplo los pingüinos empetrolados pierden inmediatamente la capacidad aislante de su plumaje, y al bajar su temperatura corporal se ven obligados a buscar refugio en las playas donde finalmente muere de hambre. También se intoxican al ingerir petrólero intentando limpiar su plumaje.

Las actuales fuentes de contaminación por petróleo, principalmente el vaciado en alta mar del lastre de las centinas en los buques, el lavado de los tanques con agua de mar y otras prácticas asociadas al transporte de este producto, desde la zona de extracción en el Golfo de San Jorge, deberían ser controladas con mayor efectividad. Más aún deben reducirse al mínimo las posibilidades de un derrame de gran magnitud cerca de Punta Tombo, ya que prácticamente eliminaría la colonia de pingüinos.

En la actualidad la amenaza de contaminación de petróleo es preocupante, pero puede ser agravada si se llevan a cabo los planes de explotación propuestos para el futuro inmediato. Al desarrollarse tales planes debería ponerse mayor énfasis en la prevención de derrames de petróleo, ya que las tareas de limpieza son ineficaces y costosas.

Es primordial el estricto control de la explotación de este combustible fósil en áreas altamente sensibles como ésta, que albergan una gran cantidad de especies marinas y costeras. Las aves y los mamíferos marinos también se ven afectados por una industria pesquera activa y creciente.

El principal riesgo es la modificación de la abundancia de las especies involucradas. Así como algunas pueden verse modificadas por los despojos arrojados al mar por los barcos, otras se verán perjudicadas por la escasez de los peces más explotados por los pesqueros. Las interacciones en juego son complejas y poco conocidas, pero se puede predecir que una presión desmedida de pesca, cambiará la abundancia y la diversidad de los animales marinos, teniendo afectos difícilmente predecibles.

La caza de todo tipo de animales terrestres, especialmente de Zorros, Guanacos y Ñandúes en Reserva y en los alrededores de la misma es un problema que no parece disminuir. Es común encontrar evidencias de trampeo de zorros y de caza de Ñandúes y Guanacos dentro del perímetro de la Reserva para aprovechar su piel y/o carne. Ya que el territorio que utiliza la fauna silvestre supera la mayoría de las veces la extensión del área protegida, es imperioso un estricto control de la caza en toda la zona. Sólo así se podría asegurar la supervivencia de estas especies tanto dentro como fuera de la Reserva. Punta Tombo es un lugar de vital importancia tanto desde el punto de vista biológico, es un componente crítico de los ciclos de vida de muchos animales, como desde lo económico, dado que es la base de una extensa y creciente industria turística. Ambas funciones son perfectamente compatibles y pueden ser mantenidas y mejoradas a través de un acertado manejo con visión de futuro.

Itinerarios: luego de recorrer los 107 km. de tierra de la Ruta Provincial Nº 1 llegará al acceso de la Reserva. Allí se encuentran sanitarios y una confitería, perteneciente a la Estancia La Regina, que donara las tierras para la conformación de esta área protegida. En las inmediaciones se encontrará con el paisaje típico de la Estepa Patagónica: Quilimbayes, Coriones, alguna Calandria Patagónica y confiadas manadas de Guanacos le darán la bienvenida.

Una vez abandonada la entrada se transita, ya sea a pie o en vehículo, por un angosto camino que luego de unos 1.000 metros, termina en un amplio estacionamiento delimitado por un alambrado. En ese punto comienza un sendero peatonal que recorre parte de la pingüinera y llega hasta la base de la Punta Tombo. A lo largo del recorrido podrá admirar los múltiples aspectos de la vida del Pingüino de Magallanes.

Si visita el área en el mes de octubre presenciará las peleas territoriales, la excavación y preparación de los nidos, y las primeras puestas de huevos. Hacia el mes de enero encontrará a los pichones ya crecidos, siendo alimentados por sus padres que no descansan un momento, yendo y viniendo del mar, para satisfacer el voras apetito de sus crías.

Numerosos y didácticos carteles, estratégicamente dispuestos a lo largo del sendero, lo informarán sobre la vida y costumbres de esta ave marina.

En la pequeña playa ubicada en la base de la Punta, tendrá una excelente vista de la costa y la oportunidad de observar a los pingüinos nadando, limpiándose el plumaje en la costa y regresando exhaustos o partiendo presurosos a realizar un largo viaje por alta mar, en busca de alimentos para sus pichones. Si es buen observador, seguramente detectará que algunos pingüinos poseen un anillo de metal en la base de su aleta izquierda, así como no le pasarán desapercibidas las cintas de plástico atadas los arbustos o en hierros clavados en tierra.

La sociedad Zoológica de Nueva York, junto a científicos argentinos, están estudiando intensivamente esta colonia desde el año 1982.

La cuantiosa información obtenida es de gran utilidad para la conservación del pingüino y del ambiente marino de nuestro país. Recuerde que Usted es el intruso en el hábitat de los Pingüinos, hay que tener cuidado al caminar cerca de las cuevas, pueden derrumbarse por su peso, pudiendo lastimarse Usted como los pingüinos, sus huevos o pichones. No debemos tocarlos, perseguirlos ni sacarnos fotos junto a ellos; si se sienten agredidos o molestos intentan picotear con justa razón. En cierto sectores los pingüinos deben obligadamente cruzar el sendero por donde Usted transita. Se les debe ceder el paso cuidadosamente.

FUENTES: Publicación "Punta Tombo. Reserva de pingüinos". Wildife Conservation.
Internacional. 1990. Punta Tombo: recomendaciones de manejo. Sociedad Zoológica de Nueva York.

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