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Parque Nacional Mburucuyá

Ubicación

Superficie

Año de Creación


Ley de Creación

Ente administrador

Fundamentos de su Creación


Clima

Bioma

Descripción General


Flora

Fauna


Problemas de Conservación

Yacimientos Arqueológicos / Paleontológicos


Este Parque surge de la donación de tierras efectuada por el Dr. Troles M. Pedersen a la Administración de Parques Nacionales. Con una superficie de 15.060 hectáreas, se encuentra ubicado en el noroeste de la Provincia de Corrientes, en el Departamento Mburucuyá.



UBICACIÓN:

Noroeste de la provincia de Corrientes, Dpto. Mburucuyá.

SUPERFICIE:

15.060 hectáreas.

AÑO DE CREACIÓN:

Aunque formalmente el Parque aún no está creado, se toma como fecha de "nacimiento" el mes de noviembre del año 1991, momento en que el Dr. Pedersen formaliza la donación a la APN de las Estancias Santa Teresa y Santa María de su propiedad. En ese mismo año el directorio de la APN acepta la donación y comienza las gestiones frente a las autoridades provinciales, logrando en junio de 1995 la cesión de jurisdicción a la Nación de las tierras involucradas en el proyecto.

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LEY DE CREACIÓN:

Acéptase la cesión efectuada por la provincia de Corrientes al Estado nacional, mediante las Leyes Nros. 4930 y 5194, de un área ubicada en el Departamento de Mburucuyá, declarándola como Parque Nacional Mburucuyá.

ENTE ADMINISTRADOR:

Administración de Parques Nacionales.

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN

Conservar una muestra representativa del mosaico de ambientes del noroeste de la provincia de Corrientes, que ocupa una considerable superficie y que presenta un muy buen estado de conservación.

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CLIMA:

Cálido - Subtropical sin estación seca.

BIOMA:

Selva Misionera o Selva Paranaense, Espinal y Chaco Oriental.

DESCRIPCIÓN GENERAL:

El Parque Nacional Mburucuyá, el primero de la provincia de Corrientes, está enmarcado en una región profundamente modificada por las actividades humanas que vienen realizándose desde hace varios siglos atrás. Es por ello que hoy en día ya no se encuentran en el noroeste de la provincia predios de tamaña superficie y con ambientes naturales tan poco alterados. La minifundización, o sea, la subdivisión sucesiva de los campos en lotes cada vez más pequeños, provocó la transformación masiva de la naturaleza local. El desmonte permitió la instalación de cultivos y de pasturas implantadas para alimentar a la creciente cantidad de cabezas de ganado doméstico. Gracias al sabio manejo que hiciera el Dr. Pedersen de su propiedad, actualmente podemos disfrutar del paisaje original de la zona, tal como lo hicieran famosos viajeros y naturalistas del siglo pasado, como el francés Alcides D'Orbigny. El paisaje es en su mayor parte llano y presenta un vistoso mosaico de ambientes. Por el norte encontraremos, en las partes altas, densos quebrachales de Quebracho Colorado Chaqueño y palmares de Palma Blanca , acompañados por pastizales inundables que ocupan los bordes de los esteros. En la zona central nos sorprenderá la densidad de lagunas casi perfectamente circulares, rodeadas de bosques húmedos. Estos representan a la más norteña Selva Misionera, que alcanza estas regiones en forma de isletas (llamadas localmente "capones") dispersas en un paisaje abierto. También hallaremos extensos pastizales con palmares de Yatay (la misma palmera que se encuentra en el P.N. El Palmar, provincia de Entre Ríos) y bosques bajos y espinosos que representan al Espinal Mesopotámico. A medida que nos acercamos a los cuerpos de agua del Parque, observaremos una enorme variedad de ambientes acuáticos, característicos del Chaco Húmedo u Oriental. Esteros, bañados y los típicos embalsados, cubren tanto los pequeños riachos y lagunas como los extensos Esteros de Santa Lucía. A pesar que los mayores vertebrados de la región ya han desaparecido por la persecución humana, aún es posible encontrarse con Carpinchos, Coipos, Lobitos de Río, Monos Carayá Yacarés, etc.. La diversidad ambiental del área permite la convivencia de una gran variedad de aves, pudiendo observar tanto las de hábitos acuáticos como las que ocupan pastizales, bosques y selvas.

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FLORA:

La principal característica del Parque es su variedad de ambientes, estando presentes elementos florísticos de la Selva Misionera, el Espinal y el Chaco Oriental. La Selva Misionera se encuentra formando manchones o isletas, con especies como el Alecrín, la palmera Pindó, el Timbó, el Ibapoy, que conforman el estrato arbóreo de mayor porte. En el sotobosque hallaremos densos cañaverales de la gigantesca Caña Tacuaruzú que alcanza los 10 metros de altura. El Ambay vegeta en la orillas de estas isletas, cerca de los cuerpos de agua.

El estrato arbóreo se completa con especies originarias del Chaco Oriental, como el Aguay-morotí, el Espina Corona, el Guayaibí, el Viraró, entre muchas otras especies. En el estrato herbáceo hallaremos a la Ortiga brava, de anchas y urticantes hojas. Las epífitas son muy abundantes, destacándose la presencia de numerosos cactus, helechos, claveles del aires, además de lianas y enredaderas. El Chaco Oriental está representado por bosques secos entremezclados con palmares y sabanas. Los primeros están compuestos por los Quebrachos Blanco y Colorado Chaqueño, el Ñapindá, el Chañar, el Algarrobo Blanco, el Ñandubay , el Guaraniná, entre otros árboles. El piso del bosque está frecuentemente tapizado de densos caraguatales que los hacen prácticamente intransitables para el visitante. Mención aparte merece la enorme variedad de plantas acuáticas que ocupan lagunas, riachos, esteros y embalsados. Pajonales, juncales, totorales, huajozales, camalotales, son acompañados por especies flotantes como la lenteja, el helechito y el repollito de agua. Los vistosos palmares de Yatay con pastizales y los bosques bajos y espinosos de Ñandubay y Espinillo, representan al Espinal. Estos ambientes se ubican en las lomadas arenosas y sectores no inundables del área.

FAUNA:

Las confluencias en la zona de variados ambientes, algunos de origen tropical y húmedo y otros más sureños secos, hacen del Parque un sitio que posee una alta diversidad faunística. Como ejemplo de lo anterior expondremos algunas cifras que son elocuentes por sí solas. Se ha detectado la presencia de 29 especies de Peces, que representan el 36 % de las citadas para el sistema de los Esteros del Iberá; 21 Anfibios, que representan el 30% de las citadas para la provincia de Corrientes, 10 Reptiles , que representan el 30% de las citadas para la provincia de Corrientes, 291 Aves, que representan el 70% de las citadas para la provincia de Corrientes y 36 Mamíferos, que representan el 36% de las citadas para la provincia de Corrientes. De todas maneras, quedan aún muchos estudios adicionales por realizar, lo que seguramente permitirán agregar nuevas especies al elenco faunístico del área. Entre los Anfibios se destaca la Ranita de Pedersen, que fue redescubierta para la provincia de Corrientes y constituye una variedad nueva que lleva el nombre del botánico que diera origen a este Parque. En las costas de los esteros, riachos y lagunas observaremos asoleándose a los Yacarés Negro y Overo. El primero es en la actualidad más abundante, ya que el Overo fue perseguido en toda la región desde tiempos históricos, por poseer un cuero de mejor calidad que su congénere. La Curiyú, corpulenta boa acuática que llega a alcanzar los cuatro metros de longitud todavía se la encuentra en los cuerpos de agua vegetados. Entre las aves hallaremos las selváticas, como el Tucán Grande, las de pastizal como el Ñandú, las acuáticas como el Tuyuyú o Juan Grande (una enorme cigüeña que se alimenta de peces), y una infinidad de pequeñas especies que pueblan todos los ambientes del área. Los mamíferos acuáticos como el Carpincho, el Coipo y el Lobito de Río están a sus anchas. El Aguará-Guazú, enorme zorro de color rojizo y patas negras, es muy raro en toda la provincia, pero aquí se lo ha visto en repetidas ocasiones. Las isletas boscosas son recorridas por el Zorro de Monte, el Mono Carayá o Mono Aullador, que forma grupos familiares muy bullangeros, el Aguará Popé y la Corzuela Parda o Guazuncho.

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PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN:

A pesar de la presencia de un Guardaparque y sus dos ayudantes, aún se registran casos de caza furtiva dentro del área. La ingresión de los cazadores se produce por el sector de más difícil control dada su inaccesibilidad: los ilimitados Esteros de Santa Lucía. También suelen ingresar por el sector norte, ya que en las cercanías se encuentra la localidad de Manantiales. No faltan las ocasiones en las que se han encontrado Yacarés o Carpinchos baleados a los costados del camino de acceso, evidenciando que se trata de pobladores de la vecina ciudad de Mburucuyá. Afortunadamente situaciones como las descriptas más arriba son cada vez más escasas. Desde la llegada del Guardaparque, su esposa, Licenciada en Biología, y la contratación de dos "baqueanos" como ayudantes, se ha producido un radical cambio de conciencia en las poblaciones de los alrededores. En forma continua brindan charlas en escuelas y colegios, participan en programas radiales y conversan con los pobladores y autoridades locales, entre muchas otras actividades de difusión que emprenden. De esta manera se va logrando una adhesión creciente a los objetivos de conservación del área y se difunde la importancia de cuidar "entre todos" al Parque. La existencia de folletos y cartelería indicativa favorece las tareas de control, vigilancia y educación.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS / PALEONTOLÓGICOS:

No posee.

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