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ecoturismo | áreas naturales protegidas en Argentina | reserva natural Formosa RESERVA NATURAL FORMOSA Ubicación: sureste de la Provincia de Formoza, Dpto. Bermejo. Al norte está limitada por el río Teuquito y al sur por el Bermejo o Teuco. Superficie: 9.005 ha. Año de creación: 1968 Ley de creación: Ley nacional N° 17.916 Ente administrador: Administración de Parques Nacionales. Fundamentos de su creación: Protejer ambientes y especies carácterizadas del Chaco Semiárido o Chaco Occidental, como el Tatu Carreta. Distancia desde capital de provincia, o localidades cercanas: Desde Ingeniero Juárez: 65 km. desde Formoza: 574 km. Descripción general: Esta Reserva, fue creada para rescatar de la sobre explotación forestal y ganadería de una porción de ambientes naturales. Su pequeña superficie apenas alcanza a representar la enorme diversidad y complejidad del bioma Chaqueño Occidental. Esta protección permitió, sin embargo la gradual recuperación de las comunidades vegetales explotadas y especies como el Tatu Carreta y el Oso Hormiguero. Por su particular ubicación geográfica, entre dos importantes ríos, el Teuquito por el norte y el imponente Teuco o Bermejo por el sur, hallaremos contrastes paisajísticos nos sorprenderan por su belleza las periódicas inundaciones proveen los nutrientes y los sedimentos para la subsistencia de las selvas en galería. A la vez, modelan el paisaje, dejando a su paso una infinidad de lagunas alargadas que brindan refugio de una enorme variedad de aves y plantas acuáticas, poco frecuentes en estas areadas regiones. La cantidad de sedimentos acarreados forman, así mismo, amplias extenciones planas o playas en los causes que abandonan las aguas durantes las bajantes. Es allí donde se instalan otra vegetación que, paulatinamente y a lo largo de los años, se convierten en diversas comunidades vegetales con hierbas, árboles y arbustos característicos de este tipo de paisaje. Las escasa lluvias se consentran en verano, determinando un prolongado período de sequía, junto a temperaturas extremadamente altas. Esto obliga tanto a los animales como a los vegetales, a desarrollar estrategías adaptativas que les permitan sobrevivir en estas extremas condiciones. Por ello muchos de los vegetales poseen hojas de pequeña superficie, espinas, organos de reserva subterraneas, entre otras adaptaciones; la mayor parte de la fauna terrestre se refugia en cuevas y es de abitos crepusculares.
Bioma: Chaco Semiárido o Chaco Occidental. Flora: Caracterizan a esta región semiáridas los bosques que con justicia son conciderados los más fieles exponentes a la Flora Argentina, ya que los árboles del Gran Chaco, sin alcanzar las grandes las grandes alturas de sus parientes selváticos, causan profunda impresión por su robustez y majestuosidad, adquiridas en condiciones climáticas adversas. Con el aspecto de un bosque seco, de mediana altura y bastante abierto, el ambiente de la Reserva está caracterizado por la presencia del Quebracho Colorado Santiagueño y del Quebracho Blanco, especies que llegan a adquirir alturas mayores a los 20 metros, sobresaliendo del dosel arbóreo y dominante sobre el resto de la vegetación. Los acompañan el Palo Santo, como así también cactáceas de gran porte como el Ucle y el Cardón. Entre especies que conforman el nivel arbustivo del bosque encontramos al Duraznillo, Garabato, Tala, Sacha Sandía, Brea, el Quimíl, un enorme cactus de porte arbóreo, entre muchas otras. El suelo está frecuentemente cubierto de densas comunidades de Chagar, llamados localmente "Chaguarales", que resultan inpenetrables tanto para el hombre como para algunos animales. En los amplios sectores costeros sometidos a periódicas inundaciones y desbordes del río Bermejo, se conjuga una variada gama de comunidades vegetales. Se observan bosquecillos densos de Palo Bobo o Aliso de Río, de Sauce Criollo, de Tusca y matorrales de Suncho. Sobre la cerrada vegetación de las islas se encuentran hermosos ejemplares de Algarroba Blanco, Chañar, Guaraniná y Vinal. Sobre los albardones del Tequito, se desarrolla la selva en galería, donde vegetan el Palo Lanza, la Mora, el Palo Flojo, el Zapallo Caspi y el Guayacán. En los suelos arcillosos y de relieve deprimido se ubican bosques de Palo Santo, dando lugar a una de las formaciones más característica del Chaco Seco: el Pastosantal. Esta especie posee una preciada madera de gran calidad, que ha sido muy buscada desde tiempos virreinales, esto ha motivado una tenaz persecución que ha puesto en peligro sus pobladores naturales, que han disminuido en forma alarmante. De no tomarse las medidas de protección necesarias en toda el área de su distribución, no debe extrañarnos que el Palo Santo se encuetre en breve en peligro de desaparecer.
Fauna: Aquí encontraremos a la fauna típica de los ambientes semiáridos del Chaco Occidental. El Tatú Carreta o Tatú-Guazú, símbolo de la Reserva y especie en peligro de extinción, se encuentra con cierta frecuencia, siendo uno de las pocas áreas protegidas que lo ampara en el país. También el Oso Hormiguero Grande, Oso Bandera o Yurumí que ve comprendida su supervivencia en toda su área de distribución, puede ser observado alimentándose de los termiteros y hormigueros que abundan en el área. Dado que existen ambientes del tipo fluvial y acuático, junto a los característicos de las zonas más áridas, encontramos especies representantes de ambos coexistentes de la Reserva. Especies como la Vizcacha, el Piche Llorón, el Quirquincho y el Gualacate o Peludo, huyen del calor y de la descación que producen las altas temperturas refugiándose en sus cuevas. El Conejo Palo, el Zorro Gris, el Zorrino, la Corzuela Parda y los Pecaríes, el de Collar y el Labiado, permanecen durante el mediodía a la sombra de la vegetación, para ponerce en actividad apenas baja el sol. En las riberas del Teuquito y el Bermejo es posible hallar huellas del hervívoro más grande de la región: el Anta, Tapir o Gran Bestia, junto a las de Coipo o ambientes acuáticos observamos una llamativa diversidad de aves, entre las que se destacan las Garzas, el Jabirú, los Biguáes, Chajáes, Espátulas Rosadas, Patos de varias especies, etc. Los montes son refugio de otras especies aladas, como la bullanguera Charata, de codiciada carne; las Chuñas, como la de Patas Negras y la de Patas Rojas; los Loros , como el Hablador y el Calancate, además de una multitud de pequeñas aves. Los ofidios también están presentes, y los representan las temida Yarará, de mortífero veneno, la inofenciva Boa de las Vizacheras o Lampalagua, que llega a los tres metros de longitud, y una gran variedad de culebras.
Problemas de conservación: La Reserva se encuentra limitando por el oeste con propiedades privadas, por lo que es frecuente el ingreso no autorizado de ganado doméstico y de pobladores en busca de piezas de caza de la fauna silvestre o de madera y leña. El proceso mencionado se ve acentuado por el profundo grado de deterioro y consecuente degradación que han sufrido las comunidades vegetales de todos los sectores vecinos de la Reserva. La sobreexplotación forestal y el sobrepastoreo del ganado doméstico están provocando graves procesos de erosión que afectan directa o indirectamente a las ambientes naturales de la Reserva. |
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