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ecoturismo | áreas naturales protegidas en Argentina | reserva provincial Punta Tombo RESERVA PROVINCIAL PUNTA TOMBO
El paisaje es árido y desolado, como en toda la Estepa Patagónica, pero a medida que nos acercamos a la Punta notamos una actividad faunística sorprendente. Un macizo rocoso que se interna en el mar, 3,1 kilómetros de largo por600 metros de ancho, cubierto por arenas, arcillas, pedregullo y rodeado de amplias playas arenosas, alberga la mayor concentración de aves marinas de todo el litoral patagónico. La zona de cría de los Pingüinos se halla concentrada en los terrenos arenosos ubicados en la base de la Punta. El suelo se halla prácticamente "minado" de cuevas, donde los pingüinos ponen sus huevos y crían pichones. Una febril actividad domina la colonia: mientras algunos pingüinos excavan sus cuevas y otros se pelean defendiendo su territorio, un continuo rumor de rebuznos ( la voz de los pingüinos ) domina el ambiente. Pueden verse grupitos de pingüinos, que desde las playas se internan en la colonia: están exhaustos luego de pasar varios días en el mar, consiguiendo alimento para sus pichones. En el mismo momento se ve partir otro grupito al mar, luego de relevar a su pareja, ya que tanto el macho como la hembra comparten el cuidado por sus crías. Punta Tombo también es un paraíso para otras ave marinas, que la han elegido de nidificación. Las Gaviotas Cocineras, están instaladas en las cercanías de las pingüineras, mientras que sobre un aflotamiento rocoso se ubica la colonia de Gaviotas Grises o Australes. Las Skúas o Salteadores tienen sus nidos diseminados por toda la Punta. Dos especies de Cormoranes, el Real y el Cuello Negro o Roquero, ocupan un amplio sector fácilmente reconocible por estar cubierto de sus excrementos de llamativo color blanco. Patos Vapor y dos especies de Ostreros, también nidifican en el sitio. Otras aves marinas usan o visitan el área aunque no necesariamente para la reproducción, tales como las Palomas Antárticas, varias especies de Gaviotines y Petreles Gigantes. El Islote Chato, situado al norte de la Punta, ofrece un inmejorable sitio de descanso y socialización para cientos de Lobos Marinos. También en las aguas vecinas se pueden observar Ballenas Francas, Delfines y Orcas. ![]() Asociados a los ambientes terrestres de la Estepa Patagónica están presentes Martinetas, Ñandúes, Zorros Grises, Peludos, Maras, confiadas manadas de Guanacos, zorrinos, Gatos de los Pajonales y Hurones. Tal como lo indica la diversidad y abundancia de fauna silvestre, tanto marina como terrestre, Punta Tombo es un sitio clave para muchas especies, como así también uno de los más valiosos puntos turísticos de la Argentina, siendo visitado anualmente por 40. 000 personas. Esto se debe a que la mayoría de la fauna que habita Punta Tombo, tal como ocurre en las famosas Islas Galápagos, de Ecuador, no se asusta ante la presencia de humanos, lo que le brinda al visitante una vivencia que no puede experimentarse en otros ambientes naturales.
Bioma: Litoral Atántico Patagónico y Estepa Patagónica.
Flora: La escasez de agua, las bajas temperaturas, el efecto desecante de los vientos del oeste y la pobreza general de los suelos arenosos y pedregosos, con escasa materia orgánica, condicionan la vida vegetal. Este ambiente hostil determina el paisaje característico de toda la Estepa Patagónica: una vegetación escasa, esparcida, baja y compacta, que deja una gran parte del suelo desnudo. La mayoría de las especies poseen hojas pequeñas y cubiertas de numerosas espinas, sus hojas son duras y están impregnadas de sustancias que les dan un sabor desagradable. La forma predominante de los vegetales de la estepa es la de cojines hemisféricos más o menos compactos, esparcidos en el terreno. De esta manera ofrecen menos resistencia a los vientos y conservan mejor el calor y la humedad. Las mesetas, planicies y serranías están pobladas por el Quilembai, el Colapiche y el Coirón Amargo. El Quilembai domina el paisaje, y se destaca por sus matas redondeadas y hojas duras que terminan en una espina, cubriéndose de llamativas flores amarillas en verano. El Colapiche, arbusto enano, debe su nombre a sus breves ramitas densamente cubiertas de minúsculas hojas, que recuerda a la cola de un Piche o Peludo. Entre las matas de setas dos especies se hallan los penachos amarillos del Coirón, uno de los pocos pastos de la estepa. Cerca de las costas marinas, donde hay mayor humedad, el terreno se cubre de abundante vegetación, formando un continuo manto. Allí aparecen arbustos de mayor porte como el Molle, el Algarrobo Patagónico, la Mata Laguna, el Calafate y la Verbena, de hermosas flores lilas. Los cañadores y valles que permanecen anegados sostienen una vegetación diferente, de un verde intenso, llamados localmente "mallines"" o "vegas". El Junquillo y el Pasto Salado son comunes en estos ambiente. En los terrenos próximos al mar, se encuentran bajos con suelos salobres, testigos de prehistóricas ingresiones marinas. Sólo pueden vivir vegetales tolerantes a la alta salinidad, como el Jume, la Zampa y al Vidriera. Fauna: Sin duda, el ambiente más conocido y la principal atracción de Punta Tombo es el Pingüino de Magallanes. Esta ave marina, que permanece la mayor parte del año en alta mar, llega a nuestras costas solamente para reproducirse.El período de mayor afluencia de individuos abarca desde fines de septiembre hasta fines de marzo. Una vez que las parejas que se han formado, se dedican a reacondicionar los nidos del año anterior. Estos son en su mayoría cuevas excavadas por ellos mismos, aunque algunos prefieren aprovechar las cavidades naturales que existen entre las raíces de los arbustos. Las cuevas se encuentran en mayor densidad cerca de la costa, donde el suelo es más blanco y fácil de excavar. A principios de octubre la hembra pone generalmente dos huevos, que tardan unos 40 días en eclosionar, pero a menudo logra sobrevivir sólo un pichón. Las crías nacen recubiertas de plumón, el que pierden en febrero, cuando adquieren su plumaje juvenil, de un color pardo. Recién a los 4 o 5 años de edad alcanzan su madurez sexual. Los machos son apenas más grandes y poseen picos más gruesos y largos que las hembras. Ambos sexos defienden su nido, incuban los huevos y alimentan los pichones con peces y calamares. El sonido que emiten los pinguinos es parecido a un rebusno o llanto de un niño, que le ha valido los hombres de "Pájaro Niño" y " Pájaro Burro" y lo realizan los adultos para alejar a los intrusos y o para aparear a su pareja. Es frecuente observar a los pinguinos enfrentados y golpeteando sus picos, como dos espadachines. Este comportamiento es parte del cortejo como de los encuentros agresivos, por ejemplo, cuando una pareja defiende su nido de otros congéneres. Los Pinguinos pasan la mayor parte de su vida en el agua, durmiendo inclusive en ella. Realizan grandes desplazamientos fuera de la época reproductora, pero siempre dentro de la plataforma continental. Son capaces de nadar a una velocidad de 8 km/h, saltando fuera del agua como los delfines. Utilizan las aletas para propulsarse y las patas como timón. Este sitio constituye un ámbito ideal para los estudios faunísticos ya que pueden observarse directamente una amplia gama de interacciones entre especies. Las Gaviotas predan sobre huevos y pichones, que les son arrebatados por las Skúas; a su vez, los restos son consumidos por aves carroñeras como el Carancho y Chimango, o por mamíferos como el Zorro Gris y el Peludo. Cerca de la costa, los predadores marinos como el Petral Gigante. Lobos Marinos y Orcas esperan alimentarse de los Pinguinos jóvenes y enfermos. En Punta Tombo además, se encuentran las colonias de otras aves marinas como Gaviotas Cocineras, Gaviotas Australes, Patos Vapor, Skúas o Salteadores y dos especies de Osteros. Cerca del extremo de la Punta, está la colonia de Cormoranes Reales que llegó a tener unos 5.000 nidos, distanciados entre sí unos 70 centímetros. Sobre las paredes verticales del borde de la colonia se instalan los Cormoranes de Cuello Negro o Roqueros. Existió hasta hace unos años una colonia de 70 parejas del Cormorán Guanay, habitante de las costas del Océano Pacífico, siendo la de Punta Tombo, la única población conocida de esta especie para la Argentina y para el Atlántico. Lamentablemente ya no se la encuentra en la zona, ignorándose los motivos de su desaparición. Las Palomas Antárticas, varias especies de Gaviotas y Petreles Gigantes, también usan o visitan el área aunque no necesariamente para la reproducción. El Islote Chato, situado al norte de la Punta, ofrece un inmejorable sitio de descanso y socialización para cientos de Lobos Marinos. Asimismo, en las aguas vecinas se pueden observar Ballenas Francas, Delfines y Orcas. Asociados a los ambientes terrestres de la Estepa Patagónica están presentes aves como las Martinetas o Copetonas, Ñandúes, o Choiques, una gran variedad de pequeñas especies, como la Calandria y Bandurrita Patagónicas, el Patagón y el Coludito de Cola Negra, entre muchas otras. Existe así mismo, una gran abundancia de Lagartijas y Matuastos que habitan los pedregales y las zonas arbustivas. La Yarará Ñata es uno de los pocos ofidios que habitan la región y el único venenoso. Su pequeño tamaño ( no supera los 40 centímetros de largo ) es acorde al de sus presas: ratones y lagartijas. Los mamíferos más frecuentes son los Zorros Grises, Peludos, Maras, Guanacos, que suelen verse en confiados grupos cerca de la entrada a la Reserva, Gatos de los Pajonales y Hurones. Problemas de conservación: Punta Tombo es uno de los más importantes centros turísticos de la Argentina. Cada año, desde 1982, el número de turistas ha crecido; en la temporada 1988-1989 se estimó que más de 40.000 personas visitaron el área.La inusitada concentración de fauna, de fácil acceso para el visitante, constituye un espectáculo que la hizo mundialmente conocida. Tal es su fama, que anualmente recibe igual número de personas que el Parque Nacional de Serengeti, en África, y las Islas Galápagos de Ecuador. La explotación del petróleo afecta negativamente a los mamíferos y aves marinas, a las otras formas de vida marina, a la calidad del agua y a las playas. Por ejemplo los pingüinos empetrolados pierden inmediatamente la capacidad aislante de su plumaje, y al bajar su temperatura corporal se ven obligados a buscar refugio en las playas donde finalmente muere de hambre. También se intoxican al ingerir petrólero intentando limpiar su plumaje. Las actuales fuentes de contaminación por petróleo, principalmente el vaciado en alta mar del lastre de las centinas en los buques, el lavado de los tanques con agua de mar y otras prácticas asociadas al transporte de este producto, desde la zona de extracción en el Golfo de San Jorge, deberían ser controladas con mayor efectividad. Más aún deben reducirse al mínimo las posibilidades de un derrame de gran magnitud cerca de Punta Tombo, ya que prácticamente eliminaría la colonia de pingüinos. En la actualidad la amenaza de contaminación de petróleo es preocupante, pero puede ser agravada si se llevan a cabo los planes de explotación propuestos para el futuro inmediato. Al desarrollarse tales planes debería ponerse mayor énfasis en la prevención de derrames de petróleo, ya que las tareas de limpieza son ineficaces y costosas. Es primordial el estricto control de la explotación de este combustible fósil en áreas altamente sensibles como ésta, que albergan una gran cantidad de especies marinas y costeras. Las aves y los mamíferos marinos también se ven afectados por una industria pesquera activa y creciente. El principal riesgo es la modificación de la abundancia de las especies involucradas. Así como algunas pueden verse modificadas por los despojos arrojados al mar por los barcos, otras se verán perjudicadas por la escasez de los peces más explotados por los pesqueros. Las interacciones en juego son complejas y poco conocidas, pero se puede predecir que una presión desmedida de pesca, cambiará la abundancia y la diversidad de los animales marinos, teniendo afectos difícilmente predecibles. La caza de todo tipo de animales terrestres, especialmente de Zorros, Guanacos y Ñandúes en Reserva y en los alrededores de la misma es un problema que no parece disminuir. Es común encontrar evidencias de trampeo de zorros y de caza de Ñandúes y Guanacos dentro del perímetro de la Reserva para aprovechar su piel y/o carne. Ya que el territorio que utiliza la fauna silvestre supera la mayoría de las veces la extensión del área protegida, es imperioso un estricto control de la caza en toda la zona. Sólo así se podría asegurar la supervivencia de estas especies tanto dentro como fuera de la Reserva. Punta Tombo es un lugar de vital importancia tanto desde el punto de vista biológico, es un componente crítico de los ciclos de vida de muchos animales, como desde lo económico, dado que es la base de una extensa y creciente industria turística. Ambas funciones son perfectamente compatibles y pueden ser mantenidas y mejoradas a través de un acertado manejo con visión de futuro.
Itinerarios: luego de recorrer los 107 km. de tierra de la Ruta Provincial Nº 1 llegará al acceso de la Reserva. Allí se encuentran sanitarios y una confitería, perteneciente a la Estancia La Regina, que donara las tierras para la conformación de esta área protegida. En las inmediaciones se encontrará con el paisaje típico de la Estepa Patagónica: Quilimbayes, Coriones, alguna Calandria Patagónica y confiadas manadas de Guanacos le darán la bienvenida. Una vez abandonada la entrada se transita, ya sea a pie o en vehículo, por un angosto camino que luego de unos 1.000 metros, termina en un amplio estacionamiento delimitado por un alambrado. En ese punto comienza un sendero peatonal que recorre parte de la pingüinera y llega hasta la base de la Punta Tombo. A lo largo del recorrido podrá admirar los múltiples aspectos de la vida del Pingüino de Magallanes. ![]() Si visita el área en el mes de octubre presenciará las peleas territoriales, la excavación y preparación de los nidos, y las primeras puestas de huevos. Hacia el mes de enero encontrará a los pichones ya crecidos, siendo alimentados por sus padres que no descansan un momento, yendo y viniendo del mar, para satisfacer el voras apetito de sus crías. Numerosos y didácticos carteles, estratégicamente dispuestos a lo largo del sendero, lo informarán sobre la vida y costumbres de esta ave marina.
En la pequeña playa ubicada en la base de la Punta, tendrá una excelente vista de la costa y la oportunidad de observar a los pingüinos nadando, limpiándose el plumaje en la costa y regresando exhaustos o partiendo presurosos a realizar un largo viaje por alta mar, en busca de alimentos para sus pichones. Si es buen observador, seguramente detectará que algunos pingüinos poseen un anillo de metal en la base de su aleta izquierda, así como no le pasarán desapercibidas las cintas de plástico atadas los arbustos o en hierros clavados en tierra. La sociedad Zoológica de Nueva York, junto a científicos argentinos, están estudiando intensivamente esta colonia desde el año 1982. La cuantiosa información obtenida es de gran utilidad para la conservación del pingüino y del ambiente marino de nuestro país. Recuerde que Usted es el intruso en el hábitat de los Pingüinos, hay que tener cuidado al caminar cerca de las cuevas, pueden derrumbarse por su peso, pudiendo lastimarse Usted como los pingüinos, sus huevos o pichones. No debemos tocarlos, perseguirlos ni sacarnos fotos junto a ellos; si se sienten agredidos o molestos intentan picotear con justa razón. En cierto sectores los pingüinos deben obligadamente cruzar el sendero por donde Usted transita. Se les debe ceder el paso cuidadosamente. FUENTES: Publicación "Punta Tombo. Reserva de pingüinos". Wildife
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