Mensaje por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora
Por Mgter. María Silvia del Valle Corbalán *
En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, desde la Universidad Blas Pascal reconocemos, visibilizamos y valoramos los aportes de las mujeres a la producción científica, a la vida académica y a la formación de nuevas generaciones de profesionales.
Esta fecha también nos invita a reflexionar sobre los desafíos que aún persisten para alcanzar una participación plena e igualitaria en los distintos ámbitos del conocimiento.
En nuestra comunidad universitaria, la igualdad y la valoración de la diversidad constituyen un norte que orienta la formación, la investigación, la extensión y la vinculación con nuestro entorno.
En este sentido, con motivo de la efeméride del 10 de marzo, Día Internacional de las Mujeres Juezas, organizamos, en alianza con AMJA, la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina, una jornada de capacitación denominada “Mujeres juezas, estereotipos y decisión judicial”, un espacio para analizar las implicancias del género en las prácticas y decisiones judiciales como un modo de continuar fortaleciendo los aportes desde la academia al campo jurídico.
Vale resaltar en este punto, que los estudios de género han realizado contribuciones sustanciales al análisis crítico del derecho y del acceso a la justicia, al cuestionar supuestos de neutralidad construidos históricamente desde miradas dicotómicas y jerarquizadas. Han permitido, además, visibilizar cómo los sistemas jurídicos pueden reproducir desigualdades al no considerar la diversidad de experiencias que las personas tenemos, al estar atravesadas por contextos sociales, culturales y económicos.
En esa dirección, propiciamos una concepción del derecho como una herramienta de emancipación capaz de contribuir, desde una perspectiva humanista, a la implementación de un servicio de justicia comprometido con la igualdad sustantiva.
Finalmente, remarcar que el 8 de marzo nos recuerda que la igualdad no es un punto de llegada, sino una tarea permanente. Construir una sociedad más justa exige el trabajo comprometido y articulado entre la academia y los demás sectores (gobierno, sociedad civil, sector privado-empresarial, ciudadanía organizada) para que la igualdad sea una realidad efectiva para todas las personas, cualquiera sea su condición.
*Secretaria de Posgrado de la Universidad Blas Pascal