02/04/2017 “Ambiente: Se “importan” más residuos peligrosos”

2 abril 2017

La Voz del Interior. Opinión del Prof. Alberto Ferral.
 
Link: Ambiente: Se “importan” más residuos peligrosos.
 
Es una de las cinco provincias que permiten el ingreso de estos desechos industriales desde otras jurisdicciones del país. En 2004, se trataron en la provincia 9.033 toneladas. En 2014, fueron más de 25 mil. No hay registros del transporte entre provincias desde 2004. Opositores denuncian el vínculo con el Grupo Roggio. Un mercado librado a la autorregulación.
 
Córdoba es una de las pocas jurisdicciones que permiten el ingreso de residuos peligrosos desde otras provincias. Por este motivo y por su centralidad, funciona como un vertedero de las industrias más contaminantes de Argentina.
 
En los últimos años, la “importación” de residuos peligrosos fue creciendo. En 2004, la provincia recibió 9.033 toneladas, según un informe de la Secretaría de Ambiente de la Nación. Diez años después, esa cifra es superior a las 25 mil toneladas, según datos a los que pudo acceder este diario.
 
Según esta información, en 2014 Taym trató 10.886 toneladas, y Ecoblend (ahora Geocycle) procesó 14.484 toneladas. Estas firmas sumaron 25.370 toneladas y representan cerca del 80 por ciento de lo que se recibe en Córdoba.
 
Para comparar, en 2016 el predio de Piedra Blanca recibió 744 mil toneladas de residuos sólidos domiciliarios.
Desde el Ministerio de Ambiente de la Nación, indicaron que no hay un relevamiento más actualizado sobre el movimiento interjurisdiccional de residuos peligrosos.
 
Los residuos peligrosos son aquellos que pueden dañar a seres vivos o contaminar el ambiente en pequeñas proporciones. Quedan excluidos los residuos domiciliarios. Hay dos tipos: patológicos e industriales.
 
Corrientes, Mendoza, Santa Fe, Chaco y Córdoba son las únicas jurisdicciones donde está permitido el ingreso de estos desechos desde otras provincias.
 
“La falta de una ley restrictiva, la ubicación estratégica de Córdoba y el crecimiento industrial ocurrido entre 2004 y 2014 están detrás del incremento”, dijo Eduardo Aime, abogado y técnico químico, subdirector de Residuos Peligrosos de la Provincia entre 2005 y 2015.
 
El exfuncionario defendió lo que se realizó durante su gestión. “En ese momento, Córdoba tenía muy buenos controles en la materia. Eso también sedujo para que haya empresas que quieran realizar la disposición final en esta jurisdicción”, sostuvo.
 
También calculó que en el negocio de los operadores locales de residuos peligrosos, los que se generan en Córdoba son sólo el 30 por ciento del total. Es decir, el 70 por ciento son “importados”.
 
Aime aseguró que ganó el concurso para continuar en el cargo, pero que nunca le permitieron asumir. Está en juicio con la Provincia. “Ahora no existe más esa área, la desmantelaron”, contó.
 
“La Provincia debería tener gente capacitada para controlar residuos peligrosos. Requiere realizar auditorías y controles químicos. No creo que sea un área en la que la Provincia tenga fallas, porque en Córdoba hay gente que conoce mucho del tema”, sostuvo Alberto Ferral, experto en gestión ambiental y docente de esa carrera en la Universidad Blas Pascal.
 
En la Provincia existen 25 plantas habilitadas para tratar residuos peligrosos. Geocycle (ex-Ecoblend), ubicada en Malagueño, y Taym, cercana a Bouwer y afectada por el anegamiento pluvial del 28 de marzo pasado, son las dos más grandes.
 
Geocycle
 
Geocycle, perteneciente a Lafarge Holcim, realiza el coprocesamiento de los residuos con alta temperatura en los hornos utilizados para la producción de cemento. El sistema debe contar con chimeneas especialmente diseñadas para filtrar componentes tóxicos como dioxinas y furanos.
 
Utilizan residuos sólidos y líquidos con poder calorífico provenientes de las industrias petrolera, agrícola, química, petroquímica y automotor.
 
“A nivel mundial, el coprocesamiento se usa desde hace más de 20 años. Cada vez se mejora más, porque mejoran las técnicas para retener los gases contaminantes”, aseguró Ferral.
 
En una reciente presentación a la prensa, la empresa anunció que para 2030 el objetivo es llegar a utilizar 80 millones de toneladas de residuos por año en las tres plantas que tiene en Córdoba, Mendoza y Jujuy. Según informó, actualmente procesa 160 toneladas diarias en Córdoba, es decir, más de 58 mil toneladas anuales. Esa cifra es el cuádruple de lo informado en 2014.
 
Taym
 
El tratamiento de Taym es del tipo landfill. Es un relleno sanitario, como el que se utiliza para los residuos sólidos comunes, pero con más medidas de seguridad.
 
Entre los residuos que procesan, hay pilas, baterías de auto, piezas de automóviles, tubos fluorescentes, envases vacíos de pesticidas, barros industriales, tierras contaminadas, asbesto y sólidos contaminados con hidrocarburos.
 
Antes de enterrarlos, se aplican procesos químicos y físicos para obtener un residuo menos peligroso (estabilización). Los desechos que contienen metales peligrosos, flúor inorgánico, cianuro y medicamentos e insumos de farmacia se los coloca dentro de bloques de cemento (solidificación).
 
El vertedero tiene un sistema de cañerías que recolecta los líquidos lixiviados y los almacena en lagunas. Contienen metales pesados, hidrocarburos y otros tóxicos. Durante el anegamiento del 28 de marzo pasado, estas lagunas fueron arrastradas por el agua.
 
En el ojo de la tormenta. Ingreso de agua. La planta de residuos peligrosos Taym está a unos 20 kilómetros al sur de la ciudad de Córdoba. El martes pasado, una tormenta provocó que ingresara agua a las instalaciones, que luego se escurrió hacia el acueducto desde donde se provee de agua el 30 por ciento de la capital cordobesa. La empresa quedó en el centro de las críticas.