11/02/2015 “Las Algas y los Mitos en el Embalse San Roque”

11 febrero 2015

Portal Informe Vecinal. Artículo del Dr. Carlos Prosperi, docente de la Lic. en Gestión Ambiental de la UBP.

 

Link: Las Algas y los Mitos en el Embalse San Roque

 

Dr. Carlos Prosperi, docente de la UBP.

 

Las algas que dan mal olor y producen toxinas en el Embalse San Roque son organismos unicelulares parecidos estructuralmente a las bacterias, pero con capacidad para hacer fotosíntesis. Se las conoce como algas verde-azuladas o también Cianobacterias. Las fuertes lluvias, como las ocurridas desde octubre de 2014, han ayudado a la dilución de los nutrientes y, por lo tanto, a la disminución de la cantidad de algas. Al mismo tiempo, resulta beneficioso el desagote del agua excedente por el embudo del Embalse, ya que las algas flotan (tienen para ello micro-burbujas de gases dentro de sus células) y por lo tanto la mayoría son expulsadas junto con el líquido superficial. No obstante, la cantidad de organismos es tan alta que siempre quedan muchos individuos remanentes, y como se reproducen muy rápidamente por división celular binaria, el problema siempre estará latente para los veranos subsiguientes.

 

Cuando se dan las condiciones climáticas apropiadas producen floraciones que dan como resultado un incremento importante en la cantidad de estos organismos, en períodos de tiempo muy breves. Estos crecimientos pueden suceder por causas naturales, pero en muchos casos se deben a la actividad humana, como el arrastre de cenizas al agua tras los incendios en las sierras cordobesas. O también cuando se produce el vertido de líquidos cloacales en exceso y con bajo tratamiento, que actúa como un fertilizante para su desarrollo.

 

Soluciones parciales efectivas

 

Desde hace unos años se ha instalado en el Embalse San Roque un sistema de aireadores, consistente en tres líneas de tubos perforados conectados a un compresor, con la idea de que la oxigenación forzada del agua elimine a otras bacterias, que son anaeróbicas y reciclan los compuestos de fósforo presentes en los barros del fondo. Hasta ahora han dado resultados medianamente buenos, y sería conveniente su ampliación, agregando al menos otras tres nuevas tuberías De todos modos, es un paliativo y no una solución al problema de fondo, que es el tratamiento efectivo de todos los efluentes cloacales para evitar que sean vertidos crudos al embalse.

 

Dr. Carlos Prosperi
Investigador de CONICET
Docente de la Licenciatura en Gestión Ambiental
Universidad Blas Pascal