Las Jornadas de Puertas Abiertas de la UBP desde adentro
Por: Jazmín Suárez Llanos. Pasantías UBP
La Universidad Blas Pascal recibe a estudiantes de los dos últimos años de secundaria de distintos colegios, para brindarles guía en la elección de una carrera, acompañarlos en el autoconocimiento, formar parte de su primera interacción con un campus universitario y llevarlos a visionar en el futuro profesional y vocacional. Nadie se fue con las manos vacías. A continuación se recopilan testimonios que merecen ser compartidos.
La cercanía del futuro profesional para los estudiantes de sexto año
En esta nueva edición de las “JPA de la UBP”, fueron los adolescentes cursantes de su último año de secundaria los que más lograron conectar con el objetivo del encuentro. Los estudiantes se sinceraron en no haber venido con expectativas, pues para la mayoría este resultaba su primer contacto con un ámbito universitario; pero haber logrado sorprenderse en el transcurso de la jornada, la cual recibió muy buenas reseñas en su nivel de organización.

Debido a encontrarse ya en sexto año, bastantes afirmaban haber venido con una carrera en mente que podía o no encontrarse en esta universidad; pero que igualmente acudían abiertos a enterarse cómo se maneja la UBP, y las diferencias de esta institución respecto de otras universidades; en relación al perfil laboral y las cualidades del campus ( destacándose en los comentarios el buen ambiente y la cercanía que les transmitía su comunidad). “La jornada estuvo bastante bien organizada” agregó Francisco, estudiante del Instituto Peña.
Venían a ver si encontraban algo “distinto” de lo que ya conocían o imaginaban; permitiéndose no cerrarse únicamente a lo que traían en mente; en el interés presentado por conocer alguna área o carrera relacionada a sus inclinaciones, que quizás nunca habían oído nombrar. “No vine a ver la mía (carrera que seguiría) sino otras que hay en esta facultad y que por ahí no hay en otras, para ver que hay de distinto acá”, aclaró el estudiante del Instituto Peña y agregó: “Vine a sacarme dudas, conocer más que nada y ver cómo es esta otra vida que nos sigue”.

Vieron nuevas opciones y posibilidades a considerar, lograron llevarse un par de decisiones para tomar en el tiempo que les resta, y confirmaron que las charlas a las que asistieron fueron una buena elección. Si bien la mayoría no se había planteado qué preguntas realizar, pudieron sacarse con el equipo las dudas que surgieron, conocer en primera instancia y ver un poco más de cómo es la vida en el mundo universitario que tienen por delante.
En quinto año, ¿Cuánto te conocés?
A diferencia de las anteriores, en esta jornada el área de Marketing de la UBP implementó una nueva modalidad de convivencia entre los estudiantes, sin hacer hincapié en la separación por áreas de interés como se venía trabajando. En su lugar, se propuso una serie de actividades de autoconocimiento que permitió generar un espacio abierto a las dudas en común y al acompañamiento en la novedad que la instancia representaba para los jóvenes participantes. “Me gustó mucho las actividades que logramos, que hicimos; la parte de compartir las respuestas unos con otros”, una apreciación de Sofía Gamaro, estudiante del IGSM.

En la primera parte de la jornada, los estudiantes pudieron identificar la diferencia que hay entre lo que les salía bien y lo que realmente les apasionaba. Entendiendo a partir de ello, que algo muy importante al momento de decidir qué camino o carrera seguir, es pensar en si lo que harían podría llegar a cansarlos en algún punto; o si realmente en el disfrute, la ejecución de esa labor les traería vitalidad. “Fue bastante como me lo esperaba y me gustó mucho también porque pues te daba una guía bastante sutil para que elegir y cómo desarrollarte”, comentó Sofía Lerniazi, estudiante del IGSM.
Los adolescentes vinieron a conocerse más a ellos mismos que a las carreras que aquí se dictan, centrándose la mirada pedagógica en no presionarlos con la elección temprana de una única área de interés. “Me gustó más que haya sido de autoconocimiento que de preguntas específicas; porque siento que al preguntar uno se confunde o no sabe bien qué elegir”, aclaró la estudiante del IGSM. Se les impartieron consejos a partir de la ejemplificación de las distintas situaciones estudiantiles y laborales de otros estudiantes que ya estuvieron en su lugar, respecto a su acceso a las oportunidades formativas que la UBP proporciona. Del mismo modo se los orientó en las cosas que necesitan aclarar sobre sí mismos para la toma dé decisiones, dejándoles en claro el “yo decido”, y ayudándoles a incorporar la diferencia existente entre fortalezas y habilidades, pudiendo estas últimas distinguirse entre las proporciona doras de energía y las ancla; todas herramientas para la toma de decisiones formativas recopiladas y transmitidas desde la experiencia; todo un intercambio generacional.

Quienes capacitan, también se fueron capacitados
Los docentes de las escuelas secundarias también tuvieron su propio taller de convivencia! Donde pudieron aislarse de su rol de acompañantes, dejando en manos de los miembros de Marketing y Eventos la labor de referencia, para tener su propio momento de interacción entre pares. Realizaron actividades didácticas para reflexionar y llegar a una conclusión común sobre cómo reaccionar positivamente ante instancias o acontecimientos que últimamente están afectando de forma negativa en el ámbito educativo. El objetivo de esta jornada era lograr el intercambio de problemáticas en común e ideas de posibles métodos a aplicar respectivamente, a partir de la participación de los miembros del cuerpo docente y directivos de las distintas instituciones educativas que asistieron.

Lograron ponerse en el rol de los estudiantes y en el propio, respecto de su reaccionar ante una misma situación comprometedora; en busca de cambiar de una posición aislada a una mirada de conciencia. “Cada grupo tiene su particularidad; hoy nos vamos muy contentos, porque los vemos realmente disfrutando a pleno; como también muchas otras veces, pero bueno, eso hace que nuestras ganas de compartir con ellos se renueven” ,dijo Celina Moos, docente del IGSM.
De este modo, se llegó a la conclusión de “la necesidad de la comunicación” (dar voz, confianza y el espacio para el diálogo, a la vez que se brinda real apoyo), de concientizar a partir de la reflexión ética (incentivando al desarrollo de autonomía, aceptación, respeto y sentido de pertenencia por parte de los estudiantes), y de (en lugar de ir directo a las contraproducentes prohibiciones) instalar acuerdos e incorporar códigos que puedan transmitirse con el tiempo y la convivencia entre todos los que forman parte de la educación. “Como siempre, creo que lo central para nosotros hoy tiene que ver con la comunicación y con hacer sentir a los chicos/as que los canales de diálogo están abiertos, y que estamos en atenta escucha con respecto a sus expectativas y necesidades”, concluyó la docente del IGSM.
Una nueva dinámica
A partir de las atentas observaciones de los coordinadores y mentores pertenecientes al área de Vinculación con Colegios Secundarios y de Psicología; que estuvieron presentes y activos particularmente en la JPA de los quintos años, pero que también tenían una previa experiencia en la dirección de Jornadas anteriores; es posible destacar las diferencias de la nueva modalidad que se implementó por primera vez este catorce de mayo respecto de las anteriores. De sus propias palabras se obtuvo que en realidad los estudiantes no había venido preparados para la propuesta, y es aquí donde la aplicación de este sistema permitió que se fueran con algunas certezas más. “Creo que nadie sabía bien qué habilidades eran las propias, y creo que se fueron con una idea mucho más clara; y estuvo muy bueno porque no se habían puesto a pensar; les pregunté un par de cosas y ahora sí, creo que objetivo cumplido”, compartió Isabella, una coordinadora de la JPA.
“Y veo que quizás en esta dinámica en la que están todos juntos y reunidos, ayuda mucho primero por lo socialización que la hace mucho más fácil la disposición de las mesas y del lugar, lo que favorece que los chicos puedan trabajar más concentrados. Y si veo que hay mucho espíritu de colaboración también entre ellos, y pienso que eso ayuda mucho”, testificó Facundo, otro de los encargados de la coordinación en la jornada. Aquí Facundo comentaba un poco sobre el objetivo de aplicación de esta nueva modalidad de distribución de los estudiantes y desarrollo de la jornada, en busca de promover un ambiente más favorable a la atención. “En jornadas anteriores de quinto, los chicos estaban divididos por aulas y colegios distintos, que nos generaban una dinámica de ir moviéndonos; y por ahí veíamos que de esta manera nueva, es mejor y mucho más organizada, y permite también que los chicos la aprovechen; porque también es un tiempo más real a lo que ellos están acostumbrados en los colegios”, aportó Facundo. Se comparan los resultados que se obtuvieron al abordar a los quintos y sextos años desde una perspectiva distinta, manteniéndose en estos últimos la modalidad anterior por talleres abarcativos a las distintas áreas y carreras a elección de los mismos estudiantes.

Finalmente se les pidió a los mentores de la jornada si creían que este encuentro dejará una buena reseña e inspirará a las adolescencias a realizar estudios universitarios en la UBP. “Me parece que hay muy buen pronóstico, vemos que están dispuestos y preguntando. Así que si, ojalá vengan más chicos interesados para próximas jornadas o ya para anotarse”, concluyó la coordinadora.